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domingo, 27 de febrero de 2011

ANALIZANDO UN PLANO.

Probablemente haya placentinos que no sepan que en la ciudad hay una calle dedicada a la macabra profesión de verdugo. Pues bien, dicha calle tiene una nombradía especial ya que su ubicación corresponde donde antiguamente la Caja de Ahorros de la ciudad tenia el Aula de la Cultura, posteriormente el Ateneo, lo que le hacía famosa y nombrada. Pero no es esta la razón de traerla a este blogs. La causa de ello es que hubo un tiempo en el que a algunos no le caía bien de que hubiera en una vía publica dedicada a tan trágica profesión, y tuvo la ocurrencia de borrar la ultima silaba, con lo que la calle quedaba designada de Verdú. Desde luego que no es corriente que haya en muchas ciudades y pueblos una calle que lleve tan macabro nombre.

¿No habría medio de que dicha calle retornase a su antigua denominación de la calle del Carmen o de Carmen, como antiguamente se llamaba?.

Reeditada la primera guía histórica turística local de 1949, en su plano adjunto podemos ver que la calle mencionada del Verdugo en esta época no se la conocía como tal, sino como se hace mención en dicho plano, es decir, calle del Carmen.

Muy cerca de ésta hay otra calle llamada de la Pardala, llamada así según me comunicaron mis abuelos que habían oído decir a sus antecesores, que en esa calle vivía una mujer mora, apodada la parda, por su tez morena y de ahí venía el nombre de la Pardala.

Saliendo de la plazuela de Sousa, hay hoy una calle llamada “del Pollo”, su verdadero nombre hace muchos años, hablamos del año 1875, era la calle “de la Poya”; por esta calle solía procesionar la Virgen de la Salud, y a petición del obispo de la época se la cambió de nombre. En este mencionado lugar existía un horno, conocido como el horno de la calle Carta, posiblemente más antiguo del que conocimos, y la Poya era el pago en especias que se daba a los obreros del horno o a los arrendatarios del local, en esta caso serian panes.

Si continuamos estudiando este plano con meticulosidad, podemos observar, que no existe la puerta del Clavero, así como la plaza medio ajardinada que hoy existe, junto a esta la “calle del Chantre”, ¿Que Chantre? antes se la denominaba la calle de San Pedro en su totalidad, desde la esquina de Padilla a la puerta del Sol.

Y seguimos analizando el plano, llegando a la puerta del Sol, salimos a los que muchos jóvenes placentinos conocen como la Plaza del Caballo, y que su nombre es la Puerta del Sol, es la estatua ecuestre de Alfonso VIII, y a la izquierda de la salida de la Puerta del Sol, la Plaza de San Pedro de Alcántara, y para aclaración de nuestros lectores, la que debería llamarse Plaza de los Franciscanos Descalzos. Pero muchos desconocen la historia de estos religiosos en la Ciudad, así como la estatua pétrea que a mano derecha se encuentra en dicha plaza; muchos pensarán que es San Pedro de Alcántara, dato erróneo, pues debo dar a conocer que es San Francisco, y que la procedencia de la misma es el antiguo convento de San Francisco de la Puerta Talavera, hoy residencia de ancianos, y que se encontraba en una hornacina del claustro del mismo y donde debería volver.

Continuamos paseando por la ciudad, llegamos a la Avdª de José Antonio, perdón, de la Salle, el primero era político, el segundo que más da, para muchos será el nombre de un colegio de la Ciudad, la Salle era el apellido del fundador del colegio que lleva su nombre y que hace unos años celebró su 50 aniversario, cuando lo lógico hubiera sido que la avenida donde se ubica el colegio se llamase de la Salle y la antigua avenida de José Antonio haberse llamado de Juan Carlos Primero o mas lógico llamarla Avdª de La Paz, para concordia de todos.

Seguimos paseando por la Perla del Valle, y por la calle del Cristo de las Batallas, llegamos a la antigua Avdª del Ejercito, para muchos una ofensa para la ciudad, así que cambió a Avdª de Juan Carlos I, ¿Cómo se llamará el día de mañana?, ¿Cómo se llamaran las calles de Dolores Ibárruri, Matías Montero, Millán Astray, Calvo Sotelo, Pablo Iglesias? Si ya quitaron el nombre de José Antonio, deberían desaparecer la de todos los políticos sean de la ideología que fuesen, así llegaríamos a tener la Avdª de la Paz, de la Concordia, Y no quiero mencionar el Monumento a los Caídos, situado en el parque de la Cruz de los Caídos, mal llamado parque de la rana, con eso de que la memoria histórica obliga a retirar los símbolos franquista se pensó y se habló de una placa que recordara a las victimas del terrorismo, muertos en actos de guerra de cualquier ideología, esto fue en julio del 2007, y no quiero pensar en la decapitación de la Cruz, por eso de que los crucifijos que hay que quitar hasta en las escuelas, que a su vez conllevara a la retirada de los cruceros que hay en la ciudad…y porque digo esto, pues mirando el plano de tan maravillosa guía, he llegado a la Plaza de los Llanos, hoy “Plaza de la Torre de Lucía” o Plaza de la “Fuente Seca”, una fuente que casi nunca mana, así la llama la juventud placentina, le da lo mismo a quién este dedicada, a “Isabel la Cabrera” y siguiendo, la Cruz de Santa Ana, por cierto hoy calle de Santa Ana,” de Cruz nada”.

Y al fin llegamos al centro de la ciudad, el centro de las dedicatorias, por citar algunas: calle del Rey, ¿ cual de ellos?, dedicada al Marqués de la Constancia; Plazuela de los Carreteros dedicada a Manuel García Matos, en un principio, después se le dedico una calle, bien merecía un monumento, un placentino de renombre internacional; calle Pedro Isidro dedicada a Miguel de Cervantes, calle de los Quesos dedicada a Hernán Cortes, calle Toros, dedicada a Juan Mora,

En unas palabras la ciudad dedicada a… “Quien Vds. deseen”, así es mi ciudad, estas últimas nacen de la Plaza de España, perdón por llamarla así, es la Plaza Mayor, fue la Plaza de la República, la Plaza Reina Victoria, y hoy debería llamarse la Plaza de las Autonomías o Plaza de la España Vertebrada, y solo mirando los letreros indicativos vemos Barrio de los Caballeros, Barrio de los Clérigos, Barrio de los Mercaderes…. hasta clasistas: y no quiero escribir más por que me da vergüenza decapitar la historia, hemos retirado nombres de Hombres que hicieron nuestra historia, la historia de nuestra ciudad, pasaran al olvido, como fueron la calle de la Libertad, la avenida de Martín Toré, calle de los Azufaifos etc por lo que comprendo después de este corto recorrido que se mantenga el nombre de la calle del Verdugo o de los Verdugos, como Vds. quieran llamarla.

Jose Antonio Pajuelo Jimenez.
                    







jueves, 17 de febrero de 2011

DETALLES PLACENTINOS.







 Esta tronera, ventana pequeña y estrecha por donde apenas pasa luz, es una de las piezas más raras en la arquitectura, que tiene nuestra ciudad. Su ubicación es posible que pase desapercibida para muchos placentinos. Pero si les decimos que es una pieza hermosa y rara del templo de San Martín de Plasencia, caerán pronto en la cuenta de la belleza indudable que encierra. Hasta las cosas más menudas suelen ser hermosa en su humildad. En cualquier rincón de cualquier edificio puede encontrarse lo bello. Bastara con poner sentido de la hermosura y saber mirar con los ojos limpios.
               


jueves, 13 de enero de 2011

LAS CARANTOÑAS

Las Carantoñas –Acehuche – San Sebastian

DESARROLLO DE LAS FIESTAS
LA VÍSPERA

La fiesta comienza el día 19 de enero por la mañana, cuando el mayordomo y sus familiares van a recoger el romero a una finca próxima al Municipio, el cual es transportado en un camión, tractor o vehículo similar, seguido por una gran caravana de coches con los acompañantes. La llegada a la localidad es anunciada con masivo lanzamiento de cohetes y repique de las campanas de la iglesia.
Al caer la tarde del mismo día, gran cantidad de acehucheños, principalmente jóvenes y niños, realizan un peregrinaje al lugar denominado "Gorrón Blanco", situado junto a la carretera de acceso al pueblo, aproximadamente a un kilómetro, donde recibirán al tamborilero.

EL TAMBORILERO
Este personaje es pieza imprescindible, ya que con su música, al son de flauta y tamboril, ameniza todos los actos de la fiesta. Sus melodías se repiten una y otra vez durante los días que dura el festejo.
EL MAYORDOMO
La Mayordomía es la institución central de las fiestas. Cada día tiene un mayordomo distinto. Los mayordomos son los encargados de sufragar los gastos de la fiesta, como popularmente se denomina "servir al Santo". Generalmente tal circunstancia se debe a alguna promesa hecha a San Sebastián por un favor concedido. Los más viejos del lugar recuerdan que en tiempos de guerra los padres se ofrecían a ser mayordomos pidiendo a San Sebastián que sus hijos regresasen pronto. Ahora, normalmente, se encomienda al Santo como consecuencia de alguna enfermedad grave o la aparición de alguna desgracia de ese tipo en la familia.
EL DÍA 20, DÍA GRANDE DE LAS FIESTAS
En el amanecer del día 20 tiene lugar "la alborá". El tamborilero y el mayordomo se encargan de ir despertando a todos aquellos que se vestirán de carantoña, animados siempre por la música del tamboril y la flauta y el estruendo de cohetes y petardos que tienen la misión de ir anunciando a todo el pueblo la llegada del gran día. Una vez hecho el recorrido por todo el pueblo, se encaminará toda la comitiva a casa del mayordomo, donde se degustarán unas riquísimas migas con café y alguna que otra copilla.
Una vez satisfechos los estómagos, se procede a "regar el romero" -repartir- recogido el día anterior. Esta aromática planta cubrirá el suelo de las inmediaciones de la vivienda del mayordomo, así como la Plazuela de la Iglesia, y también su interior. A continuación los que se vestirán de carantoña van a vestirse. Este hecho es todo un ritual.
La carantoña es ayudada a vestirse por dos o tres personas, ya que debido a la peculiaridad de la vestimenta no podrá hacerlo sola. Generalmente ésta consiste en seis pieles.
Se empiezan a vestir por las piernas, donde se colocan dos pieles bien sujetas por cuerdas, siguen los brazos, donde van otras dos pieles sujetas igualmente por cuerdas o gomas bien ajustadas. Después se pone el "zamarrón" que son dos pieles de mayor tamaño, una se pone por delante y otra por detrás y se ajustan al cuerpo con una cincha.
Finalmente se coloca la careta, que consiste en un cartón forrado con pieles en la que se pueden ver pimientos, orejas de animales, colmillos, pero nunca cuernos. Por último cogen en la mano una rama seca de olivo silvestre que recibe el nombre de "tárama".
Las pieles, generalmente, son de oveja, cabra o zorra, pero pueden verse también algunas de otros animales. El término carantoña es un derivado de carátula, que significa máscara. Carantoña lo encontramos también como sinónimo de careta o disfraz. Según el Diccionario de la Real Academia significa "careta de cartón de aspecto horrible y feo".
LAS REGAORAS
Otros personajes importantes en la fiesta son las "regaoras", que son un numeroso grupo de chicas del pueblo, ataviadas con el traje típico local, denominado de "bayeta", dando un alegre colorido a la fiesta con sus cánticos y bailes.
LOS TIRAORES
Los "tiraores", grupo de chicos de la localidad que con sus escopetas dispararán al aire salvas durante la procesión.
PROCESIÓN Y ACTOS RELIGIOSOS
Todos, carantoñas, "regaoras", "tiraores", el tamborilero y toda la gente en general, lugareños y visitantes, se reunirán en las proximidades del domicilio del mayordomo, aproximadamente a partir de las 10,30 de la mañana, desde donde se encaminarán hacia la iglesia para sacar al Santo en procesión.
Tras una serie de cánticos y alabanzas a San Sebastián en el interior de la iglesia, se hace un pasillo a la salida de la misma, junto a la puerta los "tiraores" y a continuación las "regaoras", produciéndose de inmediato la aparición del Santo, a hombros del mayordomo y de algunos familiares o amigos, momento en el que al unísono los "tiraores" hacen sonar sus salvas, las "regaoras" lanzan una lluvia de confeti y confites, al tiempo en que los acehucheños ante la imagen de San Sebastián dejan oír sus vivas.

Comienza la procesión, la cual irá presidida por San Sebastián, escoltado en medio del pasillo formado por las "regaoras" que no cesan de cantar durante el recorrido. Los "tiraores" esperarán en grupos en cada una de las esquinas por donde pase la procesión y ante la llegada del Santo harán sonar nuevamente sus escopetas con salvas lanzadas al aire. La imagen de San Sebastián aparece atada al tronco de un árbol al que se ha colocado una rama de naranjo. Antiguamente en vez de naranjo se le ponía laurel, pero se sustituyó desde que un hombre que visitaba Acehuche para vender sus naranjas le cogió en medio del campo una enorme tormenta y le ofreció a San Sebastián un naranjo si no le ocurría nada. Como pasó la tormenta sin incidencia alguna trajo a San Sebastián un naranjo, desde entonces, no se ha vuelto a poner laurel. Esto ocurrió hace unos 50 ó 60 años.
Volviendo a la procesión, las carantoñas, cuyo número es variable (los últimos años se han incrementado hasta tal punto de haber sobrepasado las treinta) van delante de San Sebastián y de dos en dos se colocan a una cierta distancia de él, dan tres pasos coordinadamente y le hacen una reverencia, arrastrando su "tárama", al tiempo que pronuncian un misterioso sonido "gu", grito selvático y peculiar que únicamente suelen pronunciar.
LA LOA
Cuando la procesión llega a casa de los mayordomos, cuya fachada está engalanada con colgaduras y adornos, se coloca la imagen de San Sebastián en una mesa revestida para el caso. Entonces, desde el balcón de la casa se "echa la loa". La loa es una alabanza a San Sebastián que suele constar de dos elementos:
- Referencia a la vida y martirio de San Sebastián.
- El favor concedido.
Pero no tiene porque ceñirse a estos elementos, sino que variará en función del echador de la loa. Normalmente la echa el mayordomo o alguien de su familia.
Después de la loa las escopetas de los "tiraores" (a cuyos sonidos en tiempos lejanos las carantoñas como heridas y asustadas se revolcaban en el suelo, pero esto ya no tiene lugar), se disparan al aire y las "regaoras" tiran el confeti a San Sebastián.
LA VACA TORA
Aparece ahora otro personaje: la "vaca tora" que es una de las carantoñas que se coloca encima unas varas de madera cubiertas por una manta y dejando asomar unos largos cuernos, también lleva colgando un enorme campanillo.
Su finalidad es asustar a las carantoñas y dar por finalizada la fiesta, arremetiendo contra éstas y contra la gente que presencia el festejo.
EL CONVITE
Por último, todos se dirigen a casa de los mayordomos "al convite", consistente en invitación a degustar riquísimos dulces y vino de la zona.
EL DÍA 21
El día 21 es San Sebastián "el chico" o "San sebastianino". La fiesta transcurre exactamente igual que la del día 20, pero como variante es otro mayordomo el que se encarga de servir al Santo. Hasta hace poco, los años en que por alguna circunstancia no había mayordomo era el Ayuntamiento quien se encargaba de sufragar los gastos, así como de correr con la organización de la fiesta. También en alguna ocasión fue la juventud u otras asociaciones o agrupaciones quien realizaba esta tarea. Tras la constitución de la Cofradía de San Sebastián, hace un par de años, es esta quien organiza y sufraga los gastos, siendo sorteado entre los cofrades la persona que figure al frente de las fiestas en calidad de mayordomo.

Antiguamente tenía lugar, además de todos los anteriores, otro acto: "el galán y la madama". La madama era un hombre vestido de mujer, con faldas, un pañuelo en la cintura y un gorro de montehermoseña, y que salía a bailar con ''las carantoñas'' en presencia de todos los hombres del pueblo. Luego aparecía el galán, jugueteando con una naranja. El galán era otro hombre vestido con un frac y un pantalón blanco ceñido, así como un pañuelo de colores atado en forma de gorro. Además llevaba una espada pendiente de un tahalí. Se acercaba a la madama haciéndole arrumacos e insinuaciones y tras ser desdeñado por unos momentos acababa desapareciendo por la calleja del Río, seguido de la madama. No tardaba en seguir a la pareja una recova de mozos del lugar. Al rato aparecía entre las carantoñas el niño. Que era la más baja de ellas, andaba, porque no cabía dentro, con una panera de corcho en las manos cómo símbolo del papel de recién nacido que representaba en el festejo. Las carantoñas adultas se apresuraban con el cazo de las papas para alimentarlo. Cuando el niño estaba repleto, las demás carantoñas y el público daban fin de las sobras de las papas.
También se cuenta que la madama llevaba una manzana en las manos; ella y el galán seguían el mismo camino que antes había recorrido la procesión, acompañados por las carantoñas con quien coqueteaba la madama ofreciéndoles la manzana que retiraba cuando iba a cogerla. Las carantoñas se acercaban a levantarle las faldas, entonces el galán las ahuyentaba con su espada y junto con la madama se retiraban... a comerse la manzana. A continuación aparecía en el atrio de la iglesia un niño de ocho a diez años vestido como las carantoñas y metido hasta la cintura en un corcho de colmena. A este niño lo llamaban la "carantoñina", y, las otras carantoñas lo acogían como algo suyo y lo alimentaban con las papas.
Hoy no se sabe ciertamente como era este acto ya que no vive nadie que lo presenciara y las versiones anteriores se han trasmitido oralmente.
Fuera como fuesen, de lo que sí hay constancia es de que aquellos actos fueron prohibidos por "poco edificantes" a finales del siglo XIX por el párroco del pueblo. Estos elementos desaparecieron permaneciendo solo la "carantoñina" pero con un sentido distinto y representada por la más pequeña de las carantoñas que se revuelca por el suelo y a las que sus compañeras alimentan con las papas mientras se espera la aparición de la "vaca - Tora Esto permaneció así hasta hace unos veinte años. En los últimos años de nuevo se ha recuperado este personaje.

UNA FIESTA DE ORIGEN DESCONOCIDO.
ALGUNAS EXPLICACIONES
No se sabe con certeza el origen de esta fiesta ni el significado de sus personajes. Como otras muchas, es una mezcla de ritos paganos y cristianos.
Se cree que hace muchos años sobrevino por los pueblos vecinos a Acehuche una gran epidemia de peste y los habitantes del pueblo se encomendaron a San Sebastián para que la peste no llegara al pueblo y como así ocurrió empezaron a hacer una fiesta en honor de este Santo. La opinión popular dice que representa el Martirio de San Sebastián, cómo, cuando después de ser asaeteado, las fieras del bosque en vez de atacarlo, como era santo, lo respetaron. Las carantoñas representan las fieras y por eso van delante reverenciándole.
La "vaca - Tora" sería otro ser encargado de espantar a las carantoñas para que no molestaran al Santo.
Según la religión, ésta sería la explicación más lógica, pero también nos podemos preguntar: ¿Representan las carantoñas las tentaciones que hubo de vencer San Sebastián para alcanzar la santidad en la Corte del César?. ¿Representa la "vaca - Tora" el bravo proceder de Sebastián en su lucha contra el pecado?. ¿Defendió a San Sebastián aquella noche un toro bravo de otras fieras?.
De lo que si tenemos certeza es que hace más de trescientos años Acehuche tenía una ermita dedicada a San Sebastián; se llamaba la ermita de los Mártires. De ella solo sabemos que estaba en el Ejido de la villa y que su construcción era de piedra y cal y con el tejado a tejavana. Hoy no queda ningún resto de dicha ermita.
Aparte de la ermita, también se sabe que existía una cofradía que nombraba dos mayordomos cada año y se encargaba de cobrar una cuota a los cofrades para tener dos hachas (velas de cera grandes y gruesas) que ardían en los entierros de los difuntos de la cofradía. Tenía concedida bula y jubileo por tiempo limitado. Sin embargo de estas fechas no tenemos datos de cómo se celebraba la fiesta.
Hay teorías que identifican los símbolos de esta fiesta con los de otras fiestas paganas relacionadas con la fertilidad y la llegada de la primavera.
Sabemos que es tradición pagana común a muchos pueblos ribereños del Mediterráneo, que los hombres se transformen mediante la vestimenta de pieles de animales salvajes. En estos pueblos, los hombres de las pieles representan con sus bailes y gestos, ritos de apareamiento y celebraciones cuyo paganismo es evidente: la fertilidad, el ciclo de la vida que presagia la próxima primavera, las mieses despuntando ya en los campos...
Los símbolos más evidentes para estas hipótesis son:
- La piel del macho cabrío: símbolo en todo el mundo mediterráneo de la capacidad viril de fecundación
- La rama de olivo silvestre también es símbolo de fecundidad en el mismo marco geográfico.
- El pimiento que cuelga de las caretas tiene un significado parecido
La fiesta, en total, si se desliga de lo católico, representa con fidelidad un encuentro entre hombres y mujeres en honor de alguna divinidad pagana que propiciara la fecundidad
Hay otra explicación que es unión de las dos anteriores. Esta dice que estos ritos paganos fueron asumidos por el cristianismo y los adaptó a su simbología, en nuestro caso a la historia de San Sebastián.
A finales del siglo IV gran parte de la Europa Occidental no era cristiana todavía y la cristianización fue un proceso que duró aún muchos siglos. Se considera que los más reacios eran justamente los pobladores de los campos. Así el término "pagano" o "paganus", el hombre del pago, vino a ser sinónimo de idólatra o no cristiano. Los propagadores de la fe no renunciaron a ningún método en su tarea: las destrucciones de los templos, de imágenes de dioses, de árboles sagrados, etc... etc., fueron sistemáticos, unidos, según los hagiógrafos a milagros que abrían los ojos a muchos de los incrédulos.
Pero también se dice que la Iglesia fue más dúctil y que sustituyó los cultos y devociones cristianas por las antiguas devociones paganas.
Los autores protestantes primero, los racionalistas después, llegaron a sostener que el culto a los santos, los ritos propios de las festividades y algunas leyendas hagiográficas, eran simples adaptaciones del paganismo y que la iglesia católica era heredera más de aquel que de la enseñanza de Cristo. Pero vayamos por partes: No se han de negar algunas adaptaciones. No se ha de creer que todos los relatos hagiográficos tienen el mismo valor documental, ni se ha de negar que a los ritos de la iglesia se puede añadir o adherir algunas prácticas de sabor pagano.
Pero el problema de la tradición religiosa es mucho más complejo de lo que dan a entender autores del tipo de los indicados, sin contacto directo con los viejos cultos cristianos medievales.
La cristianización del campo europeo fue mucho más intensa de lo que supone el hacer énfasis sobre estos hechos de predicación insistente. Por muy fuertes que fueran las tradiciones paganas, la cocción, la presión que se ejerció sobre las masas desde el siglo IV hasta ya muy entrada la Edad Media, hizo, que de un lado, se desarrollaran vigorosamente todos los elementos de que constaba el cristianismos sistemáticamente organizado, con sus ritos, sus partes narrativas y sus partes dogmáticas, mientras que de otro, todo aquello que de modo ostensible podía oler a creencia o práctica pagana, se hallaba condenada de continuo por los cánones conciliares y otras leyes, no solo religiosas sino también civiles.

Si el cristianismo se convirtió así en una religión con mayúsculas, el paganismo como tal perdió fuerza y autoridad y quedó relegado a un rincón de las conciencias.
Lo que aún existe en los campos no es tanto una supervivencia de los viejos sistemas religiosos , como una serie de nociones que pueden vivir adheridas al cristianismo o enfrentadas a él sin que, por fuerza, dependan de un mundo religiosos pasado correspondiente a una sociedad desaparecida hace siglos.
En otros términos, la capacidad del campesino para dar a sus fiestas, ritos y actividades, un aire que pueda parecer pagano a ojos de un asceta, de un severo moralista o de un místico, es más bien funcional que de orígenes históricos o mecánicos relacionados con la idea de supervivencia de cultos griegos, romanos, etc.
A primeros de año nos encontramos con que todavía en bastantes lugares de Europa salen cortejos de jóvenes enmascarados de diversas suertes: vestidos de animales, de mujeres, de soldados, celebrando funciones más o menos complicadas como las del país vasco - francés Soulé o los Perchten germánicos. La vinculación de estas mascaradas al ritual cristiano es más difícil que cualquier otra porque desde el siglo VI por lo menos han sido condenadas, anatematizadas por los padres de la iglesia griega y latina, por los concilios y los cánones, por los predicadores y prelados en sermones.
No importa el significado de estas mascaradas como expresión de un "teatro" elemental y más aún que elemental con un aspecto cómico y otro satírico que se complementan, es mucho mayor que el que puede suponer el que no ha asistido a ellas. Esto lo podemos relacionar con otras mascaradas menos complicadas, como las "vaquillas" castellanas (las "vituale" antiguas) que tienen lugar con motivo de las fiestas de San Blas o San Sebastián.
De esta forma se pueden identificar las carantoñas con esos "males" o elementos perturbadores de la vida social que es necesario eliminar o alejar, para la buena marcha de la comunidad, de lo que se encargará la "vaca-Tora", dando por finalizado el festejo.
Pero así nos encontramos con la contradicción por ejemplo en el papel que desempeñan las carantoñas, consideradas como elementos perjudiciales que debían ser alejados, por un lado, y como seres no dañinos en la interpretación cristiana., puesto que respetaron a San Sebastián en vez de atacarlo y hoy van a adorarlo con la reverencia de la procesión.
Sea cual fuere su origen vemos claramente diferenciados tres grupos de elementos:
a) Ancestrales: (Actualmente) Carantoñas / Vaca-Tora (Siglo pasado) Galán y madama. (Desaparecida hace 20 años y recuperada hoy.) Carantoñina.
b) Religiosos: Santo / Misa / Procesión / Reverencia / Loa.
b) Laicos: Mayordomo / Tamborilero / Tiraores / Regaoras.
Hay películas y reportajes en los que aparecen hombres que parecen calcos de las carantoñas de Acehuche. Estos aparecen en la película búlgara "Cuerno de cabra" y en una italiana titulada "Una questión d 'onore" y que transcurra en Córcega. También en la realidad se celebran en estos países fiestas que tienen muchas semejanzas con las carantoñas. También estas fiestas tienen lugar en Brasil.

Según otras interpretaciones, la zona de Acehúche era una zona de ganadería principalmente ganadera, ya desde la época prerromana. Esta fiesta podría estar relacionada con un momento de inactividad pastoril en el cual los pastores se reunían en las aldeas. Este sería un momento propicio para la fiesta.
En otro sentido se puede relacionar la fiesta con las Kalendae Ianuariae que tradicionalmente tenía lugar a fines y principios de año y que se unificaron con esta denominación en los últimos momentos de Imperio Romano.
Las descripciones que dan los Santos Padres de la Iglesia y los cánones eclesiásticos, principalmente hacen hincapié en que los hombres adquirían apariencia mujeril o de animales, que podrían representar los de mayor interés económico para cada zona y que, en este caso, son cabras y ovejas. La influencia que esta fiesta de las carantoñas tiene para los niños de hasta seis o siete años es negativa, porque le dan miedo las carantoñas y no se atreven a salir a la calle hasta que éstas desaparecen de las calles del pueblo.
Esta es la versión de la fiesta que más atrae al estudioso o al visitante que busca encontrar significado a tan singular celebración. Pero hay otra cuestión que podemos considerar muy importante y digna de reflejar, y es la visión y el concepto que de la fiesta tiene el ciudadano acehucheño. Los acehucheños, mayoritariamente, creen o quieren creer como cierta la historia que establece los orígenes de las carantoñas y el que San Sebastián sea el personaje central de las fiestas en algo puramente religioso, desdeñando cuantas hipótesis se barajan acerca del origen pagano o incluso una mezcla de éste y aquel. De ahí la enorme devoción de los acehucheños hacia la figura y el recuerdo de San Sebastián. A la mayoría de acehucheños no les preocupa en demasía encontrar argumentos sólidos y fiables que ayuden a descifrar el enigma que, quiérase o no, representan diversos personajes y escenas que se suceden durante la celebración de las fiestas. Para los acehucheños lo más importante es emocionarse ante la viva imagen de San Sebastián, patrón de Acehuche y protector impertérrito del transcurrir diario de sus vecinos.

SAN SEBASTIÁN
San Sebastián, según cuenta la historia, fue un soldado romano cuya vida transcurrió a finales del siglo III y principios del IV, condenado al martirio por no renegar de su fe cristiana.
Los datos críticos sobre su vida y martirio son muy escasos. La única fuente escrita de que disponemos es la Passio o Actas de San Ambrosio. Son un romance hagiográfico falsamente atribuido a San Ambrosio y que probablemente fue compuesto en la primera mitad del siglo y por un monje. Se desconoce la fecha de nacimiento de San Sebastián. Su padre debía proceder de Narbona, en la Galia, y su madre de Milán. En esta ciudad recibió una educación esmerada.
Ya desde muy joven sintió inclinación por la vida militar, logrando alcanzar el grado de Centurión o capitán de la guardia pretoriana, rango que normalmente se otorgaba a las personas de ilustre prosapia.
Tampoco se conoce el momento o el lugar en el que tuvo contactos con el Cristianismo. La persecución de Diocleciano empezó por los militares, lo que demuestra lo ampliamente difundida que se encontraba la religión cristiana entre la milicia romana.
Entre el ropaje legendario y fabuloso que envuelve su figura hay un núcleo sustancial de verdad que ha de mantenerse: Sebastián no va proclamando su condición cristiana, sino que procede con un sentido muy exacto de la discreción que le permite intervenir a favor de los mártires víctimas de la persecución. Pero cuando estos hechos terminan por levantar sospechas sobre su condición, esa misma discreción le forzó a confesar con palabras lo que con sus hechos hacía tiempo profesaba.
La réplica del emperador Maximiliano, con su decisión de condena, es mantenible en el marco de lo histórico, aunque aquí también se adorna la verdad con incidentes que, sin poderse probar con un criterio rigurosamente científico, responden a un substrato de realidad. El emperador , en principio, decide que Sebastián sea asaeteado. Para cumplir esta condena lo conducen al estadio del Monte Palatino, donde lo abandonan atado a un árbol y dándolo por muerto. Los cristianos van a recoger su cuerpo y descubren que aún está con vida. Una ilustre romana, la matrona Irene, lo oculta en su casa y cura sus heridas hasta que se restablece plenamente. Entonces Sebastián comparece voluntariamente ante el Emperador; este reacciona coléricamente ordenando su segundo martirio. Este segundo y definitivo martirio tuvo lugar en el año 304 y consistió en flagelarlo hasta que muriese. Según se dice en el pueblo, este último martirio fue en el circo.
Su cuerpo fue sepultado en un cementerio subterráneo de la Vía Apia romana que hoy lleva el nombre de Catacumbas de San Sebastián. Según el santoral, el primer martirio fue en el circo, pero como las fieras respetaron su talante glorioso, hubieron de ser las saetas lanzadas por los arqueros, las que acabaron con su vida.
PRIMER HIMNO
Gloria a ti, Sebastián
Soldado de la guerra de Dios
Tu que supiste ser capitán
Por coraje y amor
Haz militar a este pueblo
en la legión de los fuerte
Y ármalos con el yelmo
De tu fe y tu valor
Sebastián, en la historia de Acehuche
Eres guía inmemorial,
Eres luz y eres herencia
De los más puros valores
Anidados por los años
en el alma de este pueblo
Que te invoca sin cesar:
No nos dejes de la mano,
No nos dejes Sebastián.
Sebastián, en el alma de este pueblo
Siempre vives, siempre estás,
Tu presencia, sus dolores
Y conoces sus angustias,
No desoigas las plegarias
del amor este tu pueblo
que te canta sin cesar:
No nos dejes de la mano,
No nos dejes Sebastián

SEGUNDO HIMNO
Defensor sois glorioso Sebastián
De la iglesia y capitán
De este pueblo que viene a ensalzar
Los esfuerzos guerreros de vuestro valor
y el martirio dichoso que al cielo os llevó
los cristianos que vengan a imitar
al glorioso Sebastián.
Por su patria luchó con honor
El tirano sus carnes hirió
Con saetas cruel,
Más la muerte horrorizada huyó de él
Y salvo fue
La perfidia y la rabia
Vencidos están en Sebastián
por la gracia de Dios y poder
en su regio arnés
Se dejó ver por timbre real,
Viva Jesús y su escuadrón
Tropa marcial, marcial
que rendidos te aclaman sin cesar
¡Viva San Sebastián!

Jose Antonio Pajuelo Jimenez.



sábado, 4 de diciembre de 2010

PATRIMONIO OLVIDADO. II.-

En la cultura sobre nuestro suelo placentino, hubo un Arte de plástica Celtibérica representada por la cabeza de un Toro.
Esta escultura se hallaba sobresaliendo del liso blanqueado de la pared de una vieja casa de la calle de San Pedro, de Plasencia.
Generación tras generación ha permanecido en ese lugar sin haber sido objeto de crítica.
Para mi, y para muchos otros placentinos fue durante mucho tiempo, un enigma por el trazado del pelo de su frontal. Hemos visto el mismo diseño, reproducido plenamente sobre los exvotos equinos de El Cigarralejo, para que abandonáramos nuestras reservas y lo incluyéramos como una prueba del arte de este pueblo celta en nuestra Comarca.
Sus ojos amigdaloides, saltones, su simetría facial, el quietismo que proporciona a la figura el conjunto total del trazado de sus rasgos, nos hablan en favor de su arcaísmo.
Constituye este tipo de trazado —refiriéndose a los presentes en los exvotos del Cigarralejo— una clara muestra del ritmo geométrico que surge como resultado de la mezcla del pueblo Indoeuropeo con nuestras gentes africanas.
Puede tratarse, la muestra, de una escultura que se puede incluir entre aquéllas que adornaban las cornisas de los templos celtibéricós. Pero, ¿Dónde se encuentra?.
Creemos que constituye un hecho de muy significativo relieve el que a unos pasos de donde se encontraba esta figura exista hoy una iglesia cristiana, y que, dentro de su recinto, apareciera enterrada un ara romana de la que más adelante nos ocuparemos.
Parece como si un poder telúrico, actuando generación tras generación, sin distinción de raza, religiones ni costumbres, impusiera un determinado lugar del suelo de la ciudad, como plataforma específica de creencias superiores.
En núcleo urbano de Plasencia, en las obras que se estaban llevando a cabo en la Iglesia de San Pedro de Plasencia, se evito la destrucción de un ara romana que acababa de ser sacada del suelo de la Iglesia. Las fortuitas circunstancias de su salvamento nos hacen pensar en cuantas habrán sido las manifestaciones arqueológicas perdidas entre las multiplicadas remociones de nuestro suelo. El ara se conservaba en el exterior del templo, hasta que un día se la llevaron. ¿A dónde?.
Constaba de las siguientes partes: Basa, Fuste y Coronamiento.
La basa está formada por un plinto cuadrado de 49 centímetros de lado y por una escocia de 10 centímetros, quedando separada del plinto por un fino tróquilo. El plinto se prolonga irregularmente para sujetarse en tierra. El fuste está constituido por un prisma rectángular de 61 centímetros de altura; sus caras anterior y posterior miden 35 de anchura y las laterales 27. En ninguna de estas caras existe inscripción o señales de ella. El coronamiento presenta, como la basa, una escocia del mismo tamaño, rematando en la parte superior, y a cada extremo en un haz en forma de almohadilla. Entre los dos haces hay un surco.
La mitad anterior del haz derecho ha sido quitado hasta la profundidad del surco central. Ambos haces, en principio convexos, han sido rebajados para lograr sobre ellos una superficie plana, quedando reducidos aproximadamente a la mitad de su primera altura. El diámetro de los haces es de 7 centímetros y de 11 la anchura del surco central. La altura total del ara medida desde el plinto es de 91 centímetros. Si el fuste se mide con rigor acusa en su parte baja un adelgazamiento en relación con la parte superior.
Lo consideraba defecto de obra y sólo título de comentario decimos que esta disposición se amoldaría al tipo de columna cretense, inspirada en el pilar prehistórico. Repetimos que sólo se veía en esto imperfección por parte del artista. La aparición de este arte de clara estirpe romana en una ciudad en donde las muestras de esta cultura son tan poco pródigas, reviste un señalado interés. Este ara se salvó de ser destruida y aprovechada, a lo largo de los siglos, gracias a encontrarse enterrada dentro del recinto de un lugar sagrado. También por verdadera casualidad se salvó la piedra del cpagus ambriacensls hasta que pudo ser registrada y pasar a la posteridad, y lo mismo ocurrió con aquella otra del csaltus ambriacensis.
Debemos luchar por el Patrimonio de nuestra querida Ciudad de Plasencia, no podemos permitir olvidar esto y otras piezas arqueológicas que pertenecen a nuestra Historia, y que iremos dando conocimiento de todas ellas para lograr encontrarlas y poder ubicarlas en donde corresponde.
Que sirva todo ello, como llamamiento al pueblo Placentino para conservar lo que es nuestro. LA HISTORIA ES PATRIMONIO DE TODOS.

Jose Antonio Pajuelo Jimenez - Pedro Luna reina












lunes, 29 de noviembre de 2010

APUNTES PARA LA HISTORIA DE PLASENCIA . LA VISITA DE LA INFANTA.

LA VISITA DE LA INFANTA ISABEL.
14 DE JULIO DE 1916

Al tener noticias de que S.A.R. la Infanta doña Isabel de Borbón, tenia el propósito de visitar nuestra histórica ciudad, reunió el Sr. Obispo a las autoridades locales y a personalidades distinguidas de Plasencia; de esta reunión salio nombrada una comisión que tendría que realizar un ímprobo trabajo: el de proporcionar un programa de festejos, o agasajos a la ilustra dama que había de honrarnos con su visita.
El aposentador de S.A. señor Lara llego a Plasencia el día 12 y preparo el hospedaje de la ilustre dama en la fonda de Felipe González, eligiendo las habitaciones del piso principal que dan a la calle marques de la Constancia.
Distinguidas señoras de la aristocracia, se encargaron de adornar y amueblar las habitaciones que habría de ocupar S.A.
La llegada.-
El día 14 de Julio, a las cinco y media de la tarde, salieron en los automóviles de don Pedro Sánchez Ocaña y de Don Rafael García Mora, el Sr. Obispo, don Manuel López alcalde de la Ciudad, el juez de instrucción accidental don Pascual Díaz de la Cruz y el comandante militar, Teniente Coronel don Francisco Oliva, hasta el limite del termino municipal de la ciudad, acompañados también por el señor Gobernador civil de la provincia y su esposa.

A las seis de la tarde, tuvo lugar el encuentro de la augusta viajera, a la quien dirigió una breve salutación el Sr. Alcalde y a quien la Infanta dio las gracias, continuando la marcha a la ciudad; en el cruce de la carretera Cáceres Trujillo, estaban señoras y señoritas de la alta sociedad placentina esperando tener el honor de saludad a S.A. como lo hicieron.
En este lugar la Infanta dejo el automóvil y se traslado al coche de la señora doña Asunción Silva, acompañada del señor Alcalde y de su dama de honor señorita Beltrán de Lis.
En la calle Valdegamas estaban formando filas los niños de las escuelas y muchas personas que no tenían puestos determinados en la comitiva municipal.
El Ayuntamiento, bajo mazas, presidido por el Teniente Alcalde don Rafael García Mora, estaba en la puerta Talavera, y con él estaban los subdelegados de Farmacia y Veterinaria, los oficiales de Telégrafos y Correos, Administrador de Establecimientos benéficos-provinciales, Sociedades de Socorro Mutuos, Profesores del Colegio del Salvador, Maestros de Primera Enseñanza, Gremio de Hortelanos, Caja de Ahorros, Casa Católico Obrera, Circulo Placentino, clero parroquial, la Cruz Roja con su bandera y numeroso público
Los exploradores placentinos, estaban formados en la carretera, a la salida de l a Puerta Talavera, frente a ellos la banda del Colegio de San Calixto.
Numeroso público llenaba la carretera y tola la última parte de la calle Valdegamas, los balcones y azoteas estaban llenas de gente.

 Notas pintoresca del gentío que esperaba a la Infanta, eran nueve preciosas artesanas, que ataviadas con sus artísticos trajes y tocadas con hermosos pañuelos de Manila, para entregarla en manos ramos y canastillos de flores.
Otra nota pintoresca era la estancia en aquel sitio y en primera fila de las parejas los naturales Cabezabellosa, con los trajes típicos y clásicos de ese pueblo, y otras procedentes de Montehermoso, que igualmente vestidos con los trajes típicos, venían también a bailar ante S.A. acompañaba también a estas parejas el tamborilero Mariano Gómez Bautista., pues es la orquesta que utilizan en sus bailes.
Un replique general de campanas anunció la llegada de doña Isabel de Borbón a nuestra ciudad y la banda de San Calixto lanzo al aire la Marcha Real, así como las cornetas de los exploradores, saludaban también a S.A.
El Sr. Gobernador, al frente del Ayuntamiento, seguía inmediatamente el coche de S.A. que recorrió la plaza de la Reina Victoria y por la calle del Obispo Laso, se dirigió a la Catedral donde fue recibida por el Obispo y Cabildo, entrando en el templo bajo palio que llevaban los párrocos de esta ciudad..
Se canto un solemne Te Deum en acción de gracias por la feliz llegada de S.A. desde la catedral se dirigieron a Casa Consistorial.
El Aperitivo.
En el Ayuntamiento, los invitados recibieron a la Infanta en la puerta y la acompañaron al salón de sesiones que estaba adornado de flores y macetas, y en el centro colocada una artística mesa que estaba adornada con tela de los colores nacionales, en la que se sirvió un esplendido lunch por la casa Lhardy de Madrid.
Al salir de este acto, la Infanta no quiso que la dieran el brazo y salió sola del salón, no vio un pequeño escalón y cayo la señora al suelo sin que nadie pudiera evitarlo: la emoción que este incidente produjo entre los asistentes un tremendo susto, temiendo que a S.A. le hubiese ocurrido algún daño, pero la alegría después fue mucho mayor al ver que no había sufrido daño alguno..
Baile Popular.
Antes de subir al coche que le llevaría a la fonda, se organizo un baile por las parejas de Cabezabellosa y Montehermoso acompañado por el tamborilero ya citado en este trabajo. Mucho agradeció la Infanta el baile popular y examinó muy detenidamente los típicos trajes e informándola es señor Alcalde de los detalles de cada una indumentaria que le llamaban la atención.
Pasó después a la fonda y luego que hubo descansado unos minutos para quitarse el polvo del camino, frase de la misma egregia señora., se dispuso la comida para las nueve de la noche.
La Comida.
Sentó S.A. en su mesa a las autoridades y personalidades distinguidas, colocándose a su derecha el Excmo. Señor Obispo, el Gobernador Civil, don Pedro Sánchez Ocaña, don Luis Díaz López y el Comandante Militar Francisco Oliva. A la izquierda de doña Isabel, el alcalde do Manuel López, el juez de instrucción accidental don Pascual Díaz de la Cruz, el teniente alcalde don Rafael García Mora, el secretario de S.A. señor Coello, el señor Gobernador, el señor deán de la Catedral Eugenio Escobar Prieto, el ex-senador don francisco Morales, la señorita Beltrán de Lis enfrente de la Infanta, y entre los señores Morales y Oliva.
Durante la comida la banda del Colegio de San Calixto, toco magistralmente la Gran Fantasía de la ópera Maruza del maestro Vives ye el Canto Árabe del maestro Sellenich, interpretado de manera brillante, que llamó la atención de S.A.
La comida se ajusto al siguiente menú, Consomé, Entremeses (frito de creadillas, ancas de rana y seso ).Legumbres. Solomillo con Champignon, Pollo asados. Uvas al ron, Helados, Yemas de San Lorenzo, pastas variadas. Café, vinos y licores.

Teatro Romero.
A las once de la noche, se dirigieron al Teatro Romero en donde se daba una función de gala en honor a la egregia dama, por las señoritas y los jóvenes placentinos que formaban el notable grupo artístico, que tan buenas noches habían dado en repetidas ocasiones. La Comisión encontró serias dificultades para organizar esta función, porque la bella señorita María Torres Varona y su hermano el joven abogado don Luciano, hijo del notable notario Pío Torres y el joven aficionado don Juan Jiménez Gamonal, hijo del farmacéutico don Juan Jiménez Andrada y sobrino de Arturo Gamonal, no trabajarían por estar de luto; se trataba de elementos indispensables, por sus notabilísimas condiciones artísticas, y los señores de la Comisión asediaron a don Pío Torres y a su distinguida esposa y a Juan Jiménez y a su distinguida hermana Matilde , los cuales accedieron al sacrificio que representaba para ellos el que sus hijos salieran a escena, en las circunstancia que le rodeaba, para que la Comisión pudiera organizar la función en honor de la Infanta, toda Plasencia aplaudió la abnegación del notario don Pío Torres y a la familia Jiménez Gamonal.
La banda de música del Colegio de la Constancia, dirigida por el joven y notable maestro don Rafael R. Duque, saludo a la Infanta a su entrada en la platea, con armoniosos acordes de la Marcha Real, después canto la banda el Canto Árabe, que su Alteza oyó complacidísima y aplaudió con entusiasmo al final; la artística labor del maestro y sus discípulos, los asilados de San Calixto, hizo que el público se levantara y aplaudiese mucho.
Después el joven Juan Jiménez Gamonal, recitó magistralmente una bellísima poesía de salutación a la Infanta, original del conocido poeta don Manuel Revilla Castan, profesor del Colegio del salvador: fue aplaudidísima, pero el autor guardó en mas riguroso incógnito, a causa del fallecimiento de su hija.
La infanta manifestó su agrado a las personas que le acompañaban y expresó su deseo de conocer la composición poética por una segunda lectura.
Se levanto de nuevo el telón, y comenzó la representación de la obra de Benavente de Sin querer.
Patrocinio Gallego hizo el papel de criada complaciente, y sus dotes artísticas, realizadas por su natural belleza dieron un relieve importantísimo al pequeño papel.
La bellísima María Torres hizo una creación de su difícil papel: La preciosa escena con el primo, la hizo bordando el interesante dialogo, con matices de arte puro y exquisito; toda la obra, la interpreto maravillosamente, como siempre que salía a escena- Juan Jiménez Gamonal fue el maestro, un verdadero actor cómico, sintiendo el papel que representaba, como si para él lo hubiese escrito el gran Benavente.
Y Pepe Diez, en su corto papel, corroboró la fama que ya tenía bien ganada de actor eminente, conocedor de los secretos de la escena; todos fueron ovacionados frenéticamente por el público que llenaba el teatro.
Volviose a levantarse el telón, y aparecen el escena Patrocino Gallego y Luciano Torres; se representaba la graciosa comedia el Sexo débil, y los jóvenes hacían de un matrimonio de obreros en que el marido gasta y no trabaja y la mujer trabaja y sufre. Luciano Torres, parecía un verdadero albañil holgazán y autoritario; fue muy ovacionado. Patrocino hizo de una obrerita desgraciada, amante de su marido y sufrida;, al que obliga a trabajar. El público y S.A., la aplaudieron con calor.
María Torres volvió a escena y represento admirablemente su papel de obrera enrgica y dominadora del marido el marido lo hizo Pepe Diez muy bien, lo mismo cuando es dominado por su mujer, que después cuando se ha convertido en amo por virtud del garrotazo.
Seguidamente Juan Jiménez Gamonal, dijo admirablemente el monologo Cuento Inmoral; estuvo Juanito rebosante de gracia y de arte en la magistral interpretación del gracioso monologo; ni un momento dejo languidecer la acción; fue ovacionado muy justamente, y la Infanta la primera en aplaudir al joven y simpático aficionado.
Ocupo la Infanta la Platea numero 2, lujosamente adornada con colgaduras y un hermoso espejo, acompañada de su dama de honor, su secretario y el señor alcalde. En la Platea numero 4, estaba el señor Gobernador Civil con su esposa, el Comandante Militar, el teniente coronel de la Guardia Civil señor Veloso y el ex-senador don Francisco Morales.
Todas las butacas del teatro estaban ocupadas por todos los placentinos que se unió al homenaje de la princesa. El señor Alcalde entrego a la infanta Isabel, a la señorita Beltrán de Lis y al señor Coello, ejemplares de la función impresos en seda.
A la una y media de la mañana se retiro S.A. a la fonda, pidiendo el coche para las nueve de la mañana del día siguiente.

El día 15.
Salió su S.A.R. de la fonda en el coche de doña Asunción Silva, trasladándose a la catedral, donde oyó una misa rezada que dijo el Ilmo. Sr. Obispo.
Dirigiéndose posterior mente al palacio episcopal, donde se celebro a la once de la mañana la recepción oficial en honor de S.A. organizada por el Ayuntamiento y para lo cual el Sr., Obispo había cedido los salones del palacio a la Corporación Municipal.
Desfilaron ante S.A. todas las autoridades placentinas; todo el que ostentaba cargo oficial; todas la Asociaciones y Colegios; los gremios y Corporaciones mercantiles, agrícolas e industriales; y por ultimo los caballeros que no tenían puesto oficial ni Corporación alguna, así como las señoras placentinas que acudieron en gran número.
Visito posteriormente al catedral, con las explicaciones que el señor Deán de la historia local,. En la sacristía vio las ropas, los cálices antiguos, se detuvo a rezar en el altar de la Virgen de la Asunción, que estaba descubierta, y se le dijo que el manto que lucia y el anillo habían sido regalados por su augusta madre la reina Isabel II.
Visitó el altar de las reliquias, el coro, la capilla de San Pablo, el claustro de la Catedral Vieja , la puerta del Perdón etc. De aquí se traslado al Hospital donde fue recibida por el Administrador don Godofredo García Monge y el médico don Ulpiano González, junto a las Hermanas de la Caridad y el personal subalterno, la Infanta admiro el orden y la limpieza del recinto sanitario.
Al salir del Hospital, le llamo la atención el balcón de esquina del colegio de las Concepcionista, entrando en el colegio dende las religiosas le hicieron los honores y las niñas le hicieron a la Infanta una bonita salutación.
Entro después en el Palacio del Marqués de Mirabel, pasando a la iglesia de Santo Domingo, admirándose de la escalera de piedra llamada al aire, por su atrevida construcción, así como el retablo de azulejos talaveranos de la sacristía.
Bajando por la calle Coria, se paro en el colegio de las Amantes de Jesús, con las que converso unos momentos para continuar saliendo por la puerta de Coria y entrar por la de Berrozanas, para dirigirse al convento de las Capuchinas, Josefinas Trinitarias e Idelfonsas, donde oyó algunos rasgos de la vida del Coronel Villalba, interesándose la Infanta por la historia de este placentino que oía de las explicaciones del Deán Escobar Prieto.
Por la calle Pedro Isidro, y continuando por la calle del Rey, se dirigió al Colegio de San Calixto y al Hospicio, donde fue recibida por Luis Díaz ex diputado y las Hermanas de la Caridad actuando como superiora sor Senen, por enfermedad de sor Fulgencia. Allí las hospicianas recitaron unos versos. De aquí bajo al convento de la Encarnación y de este se retiro a la fonda a comer, eran las dos de la tarde.
Acompañada de su dama y secretario, así como de las autoridades de la Ciudad, se sentaron a comer conforme al protocolo correspondiente. Durante el almuerzo, la banda de música del Colegio de san Calixto, tocó la gran fantasía de la opereta Eva y la Tierruca fantasía sobre aires montañeses de Santamaría.
Al Puerto.
A las cuatro de la tarde, la infanta con el Alcalde Manuel López, el Sr., Obispo, el Comandante Militar, don Pedro Sánchez Ocaña, don Pascual Díaz de la Cruz, don Francisco Morales, don Juan Barona, don David Domínguez Martín,, don Pedro Mora, don Isidro Silos, don Fernando Sánchez Ocaña, las señoras de Barona, de Silva, de Ocaña, de Cruz, de Belloso… fueron al santuario de la Virgen del puerto, que la Infanta deseaba conocer.
S.A. subió al camarín, elogiando el estado en que se encontraba la ermita y el cuidado que estaba atendido el culto de la patrona de la ciudad; al capellán le ofreció unos floreros que le digo que necesitaba la imagen.
En el atrio de la ermita se ofreció otro lunch, en el que no falto el champagne.
A las seis y media, regresaron los expedicionarios a San Anton , donde estaban sus sequito esperando para salir en dirección a Bejar Antes de despedirse de don Manuel López, Alcalde de de la Ciudad, le dijo lo agradecida que iba de todos los obsequios recibidos y agasajes que en Plasencia había recibido y le entrego doscientas pesetas para obras de caridad.
Datos extraidos del periodico " EL LIBERAL EXTREMEÑO" Plasencia 22 de Juluio 1916
Fotografias pertenecientes al ARCHIVO J@P@JIM
Jose Antonio Pajuelo Jimenez
                       
                     


miércoles, 27 de octubre de 2010

TERESA MARAVAL TORRES." TERESITA ZAZA".. BIOGRAFIA Y VIDA.

BIOGRAFIA Y VIDA DE TERESITA “ZAZÁ”


TERESA MARAVAL TORRES

Plasencia, día seis de Junio de 1893, eran las diez de la mañana, al principio de la calle la Tea, a la altura del numero nueve, se oía un llanto de tono angelical, que anunciaba a los vecinos el nacimiento de una niña, seria el tercer hijo del matrimonio formado por Francisco Maraval natural de Perpiñan (Francia) contador de ferrocarril e Inocencia Torres natural de esta ciudad. Sus hermanos Gastón y Luciano estaban asustados ante este evento.

Su infancia transcurriría por las callejuelas de los Quesos, Tea, Plaza Mayor y plazuela San Martín. En esta parroquia fue bautizada con el nombre de Teresa Juliana Lucia.

A muchos placentinos, este acontecimiento no les dirá nada, el nombre menos aún, como otros muchos que pasaron a la historia olvidados, pero siempre quedan en el baúl de los recuerdos de “un paisano” “un familiar”, que con su avanzada edad, despertaron en mí el interés por el estudio e investigación, cuando me mencionaron,” no has escrito nada de Teresita “ZAZA”; el despertar de una placentina, que hizo historia en el mundo de las “Varietés”, habia comenzado.

Hoy rescatamos a una de ellas, para la mayoría desconocida, para otros en el recuerdo su nombre “ZAZA”, Teresita, así se la conocía en su infancia dando clase de canto con su prima hermana María Torres, hija del famoso notario de la ciudad Don Pío Torres.

Su alegría, su belleza, su voz, la llevaron al mundo del espectáculo nacional e internacional incluso al mundo de la cinematografía. Fue conocida no solo en nuestro país, sino en la mayoría de los países hispanos americanos, siendo considerada unas de las mejores tonadilleras de la época.

Fue al principio del siglo XX, de gloriosas tardes de toros, de veladas vespertinas en los cafés, con animadas tertulias, los rótulos grandes y luminosas letras con los nombres de las cupletistas de las variedades. El Trianon Palace, considerado como la catedral del género cupletista, situado en la calle Alcalá, anunciaba a esta gran belleza de las variedades selectas.

Empezó su carrera artística en 1912, a los diecinueve años, casi de telonera, igual que Salud Ruiz; pero ella tuvo la satisfacción de verse colocada al poco tiempo del debut como estrella del programa en el “music hall” que la presentase.

Menudita, de pelo oscuro, piel trigueña, con los ojos verdes demasiado claros, demasiado grandes, boquita demasiado pequeña y otros encantos demasiados ocultos, siempre ricamente enjaezada, pues Teresita pertenecía a una familia honorable y pudiente de Extremadura, fue una de las muñecas del arte frívolo más envidiada por las princesas de la media noche, que acudían al Trianon para sisearla prudencialmente, acompañadas de pollastres desahuciados por Zazá.

Estrenó y popularizó la “Hora del Té”, tango al estilo argentino de Álvaro Retama y Ricardo Yust. En medio de un ambiente desbordado, cosechando al final, hurras, bravos y otras interjecciones salidas de gargantas resecas por la sed. Decía así;
Desde hace poco en los salones elegantes

nuestras damitas con los pollos mas pimpantes
hacen locuras,
casi diabluras
bailando un tango que mas bien es un fandango.
En un rincón las cuarentonas cuchicheaban
Y las parejas arrullándose tanguean;
Es una cosa, muy linda y muy curiosa
Entrar en los salones
sorprendiendo un tango-te.
Dicen que el tango es de una gran languidez.
Y en el infierno Lucifer ha de abrasar
A quien llegue a bailar
Tan grave ordinariez-

En 1913, Teresita Zazá tenía en su repertorio una canción con la letra de Álvaro Retama que concluía diciendo “Y las niñas ya no entregan, a su galán su corazón, si no saben enamorarlas, entonando el Alirón”. Esta coplilla, en Bilbao, coincidió con los éxitos del glorioso Atlétic en aquella época. Y el público, entusiasmado de los triunfos de los leones, adapto la canción a su manera; “Aliron, Aliron, el Atletic es campeón”.
Esto se cantó por primera vez en pleno centro de la calle San Francisco, en el entrañable salón Vizcaya, y si el viejo San Mamés era entonces la “catedral del futbol, el salón Vizcaya, era la “Catedral de las Varietés”.
Grande fue la sorpresa de Teresita Zaza, cuando el público a levantarse le rectificó el estribillo final, obligándola además a cantarlo con él, tan rotunda aceptación y clamoroso éxito de la tonadillera, que decidieron reescribirla los autores de la coplilla, música de Gaspar Aquino y letra de Álvaro Retama, para las glorias de la gesta deportivas del Atletic Club que acababa de inaugurar el San Mamés.

En 1915, llega a Argentina, donde se desarrolló la etapa más importante de su carrera, como señala Osvaldo Sosa, explotando su elegancia, discreción e ingenuidad.
Buenos Aires era el polo de atracción de artistas de todas las variedades, y sobre todo del personal femenino de Tonadilleras, esas que cantaban tonadillas , que poseen una letra y una música, que por su carácter alegre y juguetón, consiguieron verdadero revuelo entre el publico de la época.
Teresita pasó casi nueve años teniendo más éxito y reconocimiento en Argentina que en su país de origen, gozando siempre del favor del público.
Durante su labor en Buenos Aires, Luis Martínez Serrano, fue el pianista oficial de la famosa cupletista quien le estreno todos sus tangos: ¡Hijo mío!,”Pajarito Cantor”, “Presentimiento”,”! Mujercita mía!” !Pobre madre!”. Las composiciones de Luis abarcaban todos los ritmos.

¡“VA A EMPEZAR LA SECCCION DE ZAZA”!. Así rezaba el cartel que a la entrada del Pasaje del Teatro Florida, sostenía media hora antes un botones con llamativo uniforme carmesí, mientra un timbre implacable reforzaba con si estridencia la atracción del anuncio, innecesario, por otra parte, pues Teresita contaba con legiones de adictos entusiastas e infaltables. Por tal causa, el “five o`clock” se convertía en “four” o`clock tea” en las confiterías cercanas. Todo menos llegar tarde a aquella placentera cita con quién habría que corresponder luego generosamente, en la entrega de su arte y de su gracia, al azorado afán de puntualidad.
Sus “manolas” alardeaban su esplendor en medio de su majeza.

Hola, manola manola,
cualquiera te tose a ti;
es tu belleza, tórtola,
digna del propio Madrid.


OPORTUNIDADES EN QUE TERESITA ZAZÁ Y GARDEL COMPARTIERON ESCENARIO
1916:
10 al 24 de febrero. En el Teatro ODEÓN de Mar del Plata. Gardel y Razzano comparten los aplausos con la actriz Orfilia Rico, la bailarina gitana Pastora Imperio y Teresita Zazá.

26 de setiembre. En el Teatro SPLENDID se concreta la tercera velada a beneficio de la escuela gratuita de Nuestra Señora de la Consolación, en la que participan los bailarines franceses “Los Demos”, la tonadillera Teresita Zazá y el dúo Gardel-Razzano.
1917:
El 10 de mayo. En el Teatro MARCONI se ofrece una función extraordinaria por las cien representaciones de la opereta “La Duquesa del Bal Tabarín” y dedicada al adaptador del libreto, don Julio Escobar. Contribuyeron con su arte: las tonadilleras Teresita Zazá y Manola Rosales, la bailarina Rosario Guerrero, la tiple Steffi Csillag, el actor Roberto Casaux y el dúo criollo Gardel-Razzano.

El 30 de julio. En el teatro AVENIDA –Avda de Mayo 1222- se lleva a cabo una gran fiesta organizada por el diario “Crítica” en la que toman parte, además de la compañía que actúa en el teatro, los siguientes artistas: Teresita Zazá, “La Satanella”, Inés Berutti, los Negri-Appiani, Carmelita Ferrer, Antonia Costa, Emilia Benito, Mercedes Alfonso, Delia Rodríguez, los Gardel-Razzano, Pancho Aranaz, Linda Thelma, Olinda Bozán, María Esther Pomar y el tenor Lafuente del Teatro Colón.

El 20 de agosto. En el Teatro COMEDIA se concreta una velada en honor de la primera actriz Carmen Jordán. Ofrecen su concurso: Teresita Zazá, Emilia Benito, Anita García, Rogelio Juárez, el dueto criollo Gardel-Razzano y la compañía del Teatro Nuevo interpretando “La fuerza ciega” del Dr. Martínez Cuitiño.
1918:
El 11 de junio. En el Teatro EMPIRE se realiza una velada para recaudar fondos para la Caja Social de la Asociación de Empleados Municipales, participando en la ocasión: los cantores Gardel-Razzano, el imitador Bernardi, Teresita Zazá, Enrique Muiño y la Banda Municipal.

El 28 de junio. En el Teatro NUEVO tiene lugar por la noche un programa extraordinario en honor y a beneficio de la cancionista Pepita Avellaneda. Concursan, entre otros, las señoritas Rosario Pacheco, Teresita Zazá y “La Malagüeñita”; y los señores Gardel, Razzano, Rogelio Juuárez y Miguel Lamas.

1919:
El 12 de agosto. En el Teatro AVENIDA, por la tarde se lleva a cabo un festival extraordinario, organizado por las Sociedades Argentina e Internacional de Actores, en homenaje y beneficio del gran actor Pablo Podestá, que se halla recluido en una clínica de enfermos mentales. El acto que dura cinco horas, incluye, luego de un discurso alusivo de Enrique García Velloso, el segundo acto de “La Malquerida” de Jacinto Benavente, interpretada por la compañía de Guerrero-Díaz de Mendoza; un acto de concierto por los artistas líricos de los teatros Colón y Coliseo; el sainete “Los disfrazados” de Carlos Mauricio Pacheco, representado por destacados elementos de la escena nacional; monólogos por Camila Quiroga, Angelina Pagano y Florencio Parravicini; tonadillas por Teresita Zazá; bailes por Antonia Mercé (“La Argentinita”) y un número de canciones por el dúo Gardel-Razzano.

16 de octubre. En el teatro NUEVO se realiza una función extraordinaria en honor de José Antonio Saldías, autor de la obra “Delirios de grandezas”, que ha superado las ciento sesenta representaciones. Además de ésta, se brinda en la ocasión, del mismo autor, el primer acto de “El caballo de bastos”, interpretada por las actrices Parody, Palomero, Olinda Bozán y los actores Ratti, Constanzó, Simari y Fregues. Animan los actos, el dúo Gardel-Razzano y Teresita Zazá.

1920:
El 17 de noviembre. En el Teatro NACIONAL, por la noche, con motivo de celebrar los Cronistas de Turf su fiesta anual, se ofrece este programa de variedades: diálogo por los actores Simari y Cantelo; caricaturas relámpago por el dibujante Taborda; canciones por Inés Berutti; concierto de guitarra por Mario Pardo; tonadillas por Teresita Zazá; temas criollos por Gardel-Razzano; monólogo por Roberto Casaux; canciones por Pierrette Fiori; diálogo por Irene López Heredia y Ernesto Vilches; parodias por José Duarte y monólogo por Florencio Parravicini.
1923:

El 2 de febrero. En el Teatro FLORIDA –Galería Güemes- se ofrece una función en honor y a beneficio de la danzarina española Carmelita Delgado. Participan: la Rondalla del Círculo Aragonés, María Blasco, Gardel-Razzano, los Chisperos, Teresita Zazá y la propia homenajeada.

El 26 de julio. En el Teatro FLORIDA de la Galería Güemes se produce el debut del dúo y de Teresita Zazá; artistas que comparten los aplausos de la concurrencia, hasta el día 15 de agosto.
En este año da por finalizada su estancia en Buenos Aires, para comenzar la gira artística, en Lima (Perú), prosiguiendo por Panamá, la Habana (Cuba), Ciudad de México. En el Regis, Teatro, ubicado en Av. Juárez, en una de las construcciones anexas al hotel de mismo nombre, fue inaugurado el 14 de junio de 1924 con la presentación de la cupletista Teresa Zazá, algunos números de variedad y exhibiciones cinematográficas. Con capacidad para alrededor de mil espectadores, funcionó casi al mismo tiempo para temporadas teatrales y exhibiciones cinematográficas.

Regresa a Cuba, la Habana., para volver a su país natal. Eran los meses finales del año 1926

1927: El 20 de Febrero reaparece en España, (Barcelona) en el Principal Palacio. Posteriormente se trasladara a Madrid actuando en el Romea y en Teatro maravillas, donde dará por finalizada su carrera como cantante el 22 de Mayo. Y a partir de esta fecha fija su residencia en Madrid.

En 1929: Debuta como actriz cinematográfica en la Película “la del Soto del Parral”, adaptación de la zarzuela, estrenada el 8 de Abril en el cine Callao de Madrid. , con José Nieto y Carranque de los Ríos en los principales papeles.
Reyes Gerona, critico cinematográfico de la época dice en sus comentarios que se había hecho una magnifica película que había dirigido con gran acierto León Artola y obtenido una fotografía perfecta.
La ingenuidad hechizadora, con aquellos ojos verdes que iluminaban su cara de ovalo gracioso, se retiraba muy joven del teatro, por matrimonio, alejándose del mundanal ruido.
La Zazà se convirtió al poco tiempo de su debut en “la mimada de las familias”, elegante, graciosa, discreta y además “ingenua” por autodeterminación.

El resto de su vida estuvo entregada a su marido e hija, compartiendo la alegría de sus nietos Daniel y Teresa y en sus momentos de evocación, cariñosamente se transportaba al mundo del espectáculo de las varietes, de los amigos que formaron parte de su vida, y estoy seguro que de aquellos placentinos que la recibieron varias veces en su ciudad natal, donde actuó en el Teatro Romero, dejando una huella imborrable en los que hoy día aún la recuerdan. En una de su estancia en Barcelona, falleció el día 23 de enero de 1980.


BIBLIOGRAFIA.

Todo Tango. Los Autores. Luis Martínez Serrano.

Historia del Arte Frívolo. Ed. Tesoro. Álvaro Retama 1964.

Aquel Madrid del Cuplé. Ed. Avapies. Madrid 1988.José López Ruiz

Historias del Cine español. Tomo I. Madrid 1965.

HISTORIA ARTÍSTICA DE CARLOS GARDEL, ESTUDIO CRONOLÓGICO de Miguel Ángel Morena. Editorial Corregidor, Bs. As., 1998

Publicado el 27 de Octubre 2011


Agradecimientos. Daniel y Teresa Riu Maraval. Ana Turón. Piedad Torres de La Calle. Luis Maraval y a su esposa Charo.
Jose Antonio Pajuelo Jimenez