Buscar este blog

miércoles, 7 de abril de 2010

LOS ORGANOS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA.

LOS ORGANOS DE LA CATEDRAL.
Siempre tuvo la catedral placentina buena música de organería, cantores graves de voz concertada y mozos de coro que hacían de triples en las obras de contrapunto y entonaban las salmodias, antífonas e himnos, en las horas divinales. La música de la catedral suspendía el ánimo y levantaba el espíritu hacia Dios de modo perpetuo en el oído.

Ya el Papa Inocencio IV, en el estatuto fundacional de esta iglesia, aprobado en Acta el decía 29 de Marzo de 1254, aprobado en Asís dice que “ al oficio del chantre pertenece disponer del coro e introducir en él a los beneméritos e idóneos…para lo cual examine diligentemente a los que ha de admitir, en primer lugar, acerca de las costumbres; en segundo acerca de su nacimiento; y lo tercero acerca de su competente instrucción, asi en la lectura como en el canto. Y no admitía a nadie en el coro, si en esta forma no fuere hallado idóneo”. La pitanza era larga, por ser la cuenta cuantiosa. El resultado una maravilla.

Los órganos de la catedral vieja se hallaban en el trascoro. Asó los describe en el siglo XV, el racionero don, Juan de Varajas. Que manda ciertos responsos, sobre su enterramiento, en el trascoro,” a raíz de una pared en que están unos órganos a mano derecha”.Estos órganos tenían buenos tañedores. Había en la ciudad organeros de crédito- El más antiguo de los que tenemos noticias es Juan González, maestro organero que en 1245, fue testigo en una escritura de venta de un Arenalejo. Hasta los moros se habían puesto a componer órganos; en 1425, el musulmán Amat, que vivía en la Plaza en arriendo, en el portal del Pan.
Don Diego de Jerez, ilustre Déan placentino, fue gran aficionado a gozar de toda hermosura. Como deán, presidía el cabildo y se ocupó siempre de aderezar bien los órganos. El 28 de marzo del 1500, el Cabildo encargó a don Enrique de Guzmán tesorero y mayordomo de la fabrica, y a otros visitadores que se ocupen en hacer afinar los órganos y cuiden de que sean bien compuestos, los arreglo el maestro Cristóbal Cortejo., que llego a ser famoso en todo el reino, hizo los órganos de Coria y muchos de Extremadura-
Pero Diego, el deán, no esta satisfecho, desea mayor esplendor en el culto divino y, pues las rentas del cabildo las permiten, propuso, y así se acordó en febrero de 1505, escribir y iluminar los órganos y libros colares, reparar y mejorar los órganos viejos y hacer otro nuevo de la mejor traza entonces conocida. Se encomendó este cuidado nada menos, que ha un consejero de los Reyes Católicos y al licenciado don Juan López del Barco, este, había hecho ya lucidos trabajos de organería a satisfacción del cabildo, encargándose de repara los viejos y construyo uno nuevo en el que agoto su ciencia y maestría en el oficio, el coste de este ultimo fue de 40.000 maravedíes.
Los organistas de la catedral, en tiempo de don Diego de Jerez, se llamaban Andrés Martín y un tal Francisco. Ellos tocaron en las famosas y extrañas exequias de este deán.
Don Gomez de Jerez, que era hijo de don Diego de Jerez, y por resignación suya ocupo el deanato, heredo el buen gusto por la música y puso desvelo en atender a los órganos y a la Cantoria. En el año de 1522, volvió a Plasencia el organero Cristóbal Cortejo, ya casi anciano y en la cumbre de su fama. El deán propuso al Cabildo, aprovechar la estancia de este famoso organero; se encomendó a don Hernando de Villalba, racionero y mayordomo de la fábrica y deudo del coronel Villalba, el arreglo y perfecta afinación de los órganos. Nadie en ello igualaba al maestro Cortejo, que por experiencia en el oficio, por la finura en el oído, por el amor en su arte-hizo con esmero su trabajo – el órgano nuevo era obra de sus manos-los teclados, fuelles, registro y tono quedaron lisos para muchos años, mientras duro aquel siglo.
Las obras de la nueva catedral iban ya muy adelantadas. A su tiempo, trajeron de la vieja ciertos altares para el culto, el sagrario, la sillería del coro y los órganos. Los dos viejos se pusieron se colocaron a ambos lados del coro, en la parte alta y el nuevo que había sido construido en 1503, en el mismo lugar que actualmente ocupa el órgano de la catedral, sobre la puerta sur.
De forma paralela al crecimiento de la actividad artística, la música también conoció un gran avance durante la centuria del mil quinientos y las correspondientes a la época del Barroco. Entre los centros principales de mayor peso en Extremadura, se encontraba en la ciudad de Plasencia, gracias al brillante movimiento y actividad musical desarrollados en la Catedral a lo largo de todo el siglo XVI. Plasencia fue centro de referencia para los artistas como el organero Horacio de Fabri, procedente de Nápoles, que se instalo el la misma hacia la década de 1590, para hacerse cargo de una creciente demanda y desarrollar una importante actividad que su hijo Juan Francisco, se encargo en continuar durante la primera mitad del siglo XVII,

Años más tarde, los órganos estaban muy acabados, por el uso continuo en el correr de los tiempos. Todos eran arreglos, afinamientos y restauraciones. En 1675 el maestreo Alonso Echevarria los compuso en cuento pudo. Cada vez necesitaban más frecuentes composturas, pero cada vez estaba el cabildo mas entrado en deudas por las obras de la nueva catedral.
En tiempos del obispo Fray José Jiménez Samaniego, servían los órganos malamente al oficio devino y era un desdoro para la iglesia, por lo que este prelado busco el remedio para aliviar la fabrica en sus cuantiosos gastos, mando construir a su costa un órgano grande y con todas las perfecciones que existían en su materia.
Se busco a un organero entendido; pensaron en fray Domingo Aguirre, franciscano de la provincia de Castilla, que gozaba de mucho crédito. Hubo dificultades en que viniera este religioso, pues estaba comprometido en construir uno en el convento de San Francisco en Valladolid y otro en la capilla de los reyes de Aragón. Por lo que se recurrió al ministro general de la orden y, tras muchas recomendaciones y súplicas, vino a Plasencia.
Empezó su tarea, con dos oficiales que trajo de Salamanca, ayudado en la carpintería por los Maestros Antonio Moriano, Juan Lidmendi y Tomás Audmendi, que hicieron la caja interior y exterior. No había compuesto la tercera parte, cuando un sábado, a 14 de Junio de 1692, murió el obispo. El organero franciscano trató de irse, alegando la urgencia de otros compromisos y receloso del que el pago de su obra cayera en manos de testamentarios. Pero el Cabildo satisfecho de sus trabajos meritorios, acordó suplir lo necesario, continuando Fray Domingo su obra. La llegada del organero, se produjo en un momento tan importante para la evolución del órgano español como la culminación del primer Barroco y anuncio del gran Barroco del siglo XVIII.
A los dos años, el 5 de julio de 1694, compadeció ante el cabildo y manifestó que el órgano grande se había concluido. Pero surgía una dificultad, el órgano era del “ nuevo sistema”,tenía grandiosas “diferencias”; los organistas de la catedral ignoraban las nuevas combinaciones de fondos graves, registros puros de celestes gamas, dulces flautados, armoniosos casamientos de las octavas, por lo que fray Domingo, presento a unos músicos capaces de tocar el nuevo órgano: Sebastián de Landa y Eraso, de Tafalla; José de Celumendi, de Soria; Pedro san Martin de la Calle,de Medina del Campo.El cabido los requirió a examen: ganó la Plaza Sebastian de Landa y Eraso, con una asignación anual de 300 ducados (3.300) reales) y 36 fanegas de trigo. Gran sueldo en aquel entonces.

Causo regocijo a todos la maravilla del órgano. Las gentes acudían a los oficios, para escuchar el arte de Sebastian de Landa. Pero fray Domingo de Aguirre, el aplaudido organero, veía a su pesar, que l tiempo de la paga iba tardando según el receló- El 13 de mayo de 1965, decía en una petición, que estando completamente terminado el órgano co “algo más de lo ofrecido al difundo señor obispo Jiménez Samaniego”, suplicaba al cabildo” señalase una tarde para oír las diferencias” y que los espolistas del obispo le pagasen los 5000 reales que los necesitaba. Por fin cobro su trabajo.
Al año siguiente, vino fray Domingo de Aguirre a Plasencia, para afinar los dos órganos que estaban sobre el coro y el realejo. Le pagaron 4000 reales, de manera que se fue contento.
Volvió pronto: el cabildo a fuerzas de súplicas, obtuvo del comisario general de la orden que fray Domingo volviese a Plasencia, para construir el nuevo órgano que estaba sobre el coro, a mano derecha. Un sábado el 10 de Noviembre de 1696, le entregaron 1000 reales a cuenta y el organero empezó su obra, comunicando al cabildo pasado unos diez meses que el órgano nuevo se había concluido y el órgano nuevo sobre la puerta de oriente quedaba afinado para mucho tiempo” con régimen para distribuirlas mixturas”.
Par dorar y jaspear la caja exterior, se hizo una colecta: don Diego de Araoz, deán, aportó 200 reales, don Juan Villava arcediano de Plasencia, 100; don José Blanco, doctoral, 50; don Fermín de Balarza , arcediano de Trujillo,50; etc, recaudándose en total 3.500 reales de limosna. Le doró y jaspeo el maestro Alonso de Paredes, que dio fin a su trabajo el 16 de Noviembre de 1697.
De lo antigua ya solo quedaba el órgano puesto a la izquierda del coro. D. Juan Gómez del Águila, arcediano de Medellín se ofreció a construirle por su cuenta. La caja interior se ajustó con el organero que vino de Malpartida. Lo demás con Manuel de la Viña, también organero vecino de salamanca, y discípulo de Fray Domingo de Aguirre, que prometió hacer un órgano igual en un todo al que estaba frontero, aprovechando los materiales del viejo. La obra duró más de lo convenido, porque Manuel de la Viña sufrió malignas tercianas. Un miércoles 15 de junio de 1701 quedo listo el nuevo órgano. Importo 700 ducados. Los organistas” era ya organista primero el licenciado don Lucas Rodríguez, presbítero” hicieron el mas cumplido elogio del nuevo organo, que no desmerecía del construido por el maestro franciscano. También restauraron algunas imágenes que se habían desprendido del órgano grande.
Hecho ya de nuevo los tres órganos de la catedral, solo restaba tener a punto los libros de la Cantoria. Para restaurarlos y ampliarlos, vino de Yuste, fray Alonso de la Torre, muy ducho en este oficio.
Durante el siglo XVIII, los órganos de la catedral, apenas necesitaron reparación de importancia hasta el año 1897.Entonces el maestro organero Manuel Rodríguez, natural y vecino de Ávila, restauro y puso nuevo fuelle al órgano grande; modificó y perfecciono el que estaba a la derecha del coro; afinó el de la izquierda. Su trabajo importo 28.800 reales. El realejo apenas se usaba, por andar muy consumido. (Aunque viejo todavía se conservaba, como reliquia en la catedral).

En el siglo XIX, casi mejor no hablar. Organeros sin conciencia…bendigamos la memoria de los citados en este artículo, viejos organeros, honrados en su oficio, porque horradamente hicieron sus obras de organería en la catedral. En este siglo organeros sin conciencia, engañaron al cabildo, no en su oficio entender de organería y con el pretexto de instalar uno moderno a la derecha del coro, desmantelaron y se llevaron la tubería de los órganos viejos, esplendida, inigualable en la pureza de sus timbres, cual ya no se construyen.

Por ventura, poco años después, el cabildo con buen gusto, con sentido histórico, ha vuelto el órgano grande sobre la puerta de oriente a su traza primera, con fuelle y consola eléctrica. Pero las tuberías de los antiguos “las que se llevaron” grandiosas, con aleaciones sin macula, que durante siglos loaron a Dios en los oficios divinos, andarán fundidas y empleadas en más bajos menesteres debido al ansia materialista de nuestros días.
De los otros órganos que había en Plasencia, solo el de San Francisco aguantaba comparación y acaso excedía en merito a los tres de la catedral. Era obra del maestro Benito Vaquero. Con el decreto de Mendizábal, los franciscanos quedaron exclaustrados, y allí quedo el órgano, al arbitrio de gente vil y gamberrada, arrancaron el marfil del teclado y los juegos de trompetearía.

El cura de San Esteban, don Manuel Gabriel de León, obtuvo licencia para llevar el órgano a su iglesia parroquial. Mucho gozaron con ello los buenos placentinos y, generosos contribuyeron al traslado; Vicente Sánchez, maestro armero, trabajo en los registros y fuelles; Bernabé Ovejero, ebanista recompuso el armazón; fray Juan Muñoz, lego dominico del Convento de San Vicente, puso los registros y concertó las tuberías. Salvaron gran parte del valioso instrumento. Todos hicieron su trabajo gratuitamente. El día de Santiago, 25 de Julio de 1838, se cantó en san Esteban la primera misa con acompañamiento de órgano. La toco el lego dominico fray Juan Muñoz.,

Los conventos e iglesias de nuestra ciudad, conservan órganos del viejo sistema; viejos aunque no comparables a los viejos de la catedral y el de San Francisco. Los teclados, fuelles, registros y mecanismos internos para distribución del aire, pueden y deben modernizarse. Pero…!ojo con los juegos de tubo, con el dorado exterior, no venga algún organero con labia, nos saque los dineros, se lleve los viejos tubos y, deje organillos rutilantes de purpurina vistosa que pronto de convierten en sonajeros de lat
               
Jose Antonio Pajuelo Jimenez -Pedro Luna Reina

jueves, 18 de marzo de 2010

JUAN BREBOS




Don Román Gómez Guillen (+), Canónigo Prefecto de Música, de la catedral de Plasencia, escribió en su época un articulo que fue publicado en el periódico El Regional, sobre Juan Brebos, organero flamenco. Dicho articulo lo reproducimos a continuación.



UN ORGANERO FLAMENCO EN PLASENCIA
Tuvieron gran fama en el siglo XVI los organeros flamencos, que en aquella época gozaban de gran prestigio. A este respecto, escribe muy acertadamente González Amezúa lo siguiente: “La organería extranjera era entonces bien conocida en España, como vemos por la expresa alusión a los “mestres flamenchs” cuya perfección de trabajo es elogiada y puesta como modelo. Muy conocidos son Giles Brebos y sus hijos — que por encargo de Felipe II construyeron los órganos del Monasterio de El Escorial, familia de la que nos da cumplida noticia el eminente musicólogo holandés Dr. Vente, gran conocedor y apasionado defensor del órgano clásico español”. (Ramón González Amezúa y de Noriega, “Perspectivas para la Historia del Organo Español”, Madrid 1970, pag. 14). Por desgracia aquellos órganos ya han desaparecido.

¿Quién fue Giles Brebos?. Un célebre constructor de órganos flamenco, llamado también Mase (o Maese) Giles y Mesagiles, y que al parecer, llamóse realmente Giles Brebos. Trabajó en Lovaina, Amberes y España. Entre otros órganos famosos que construyó figuran, como antes hemos apuntado, cuatro para los dos coros de El Escorial. Murió en 1584. Datos que hemos tomado de J. Ricart Matas. (“Diccionario Biográfico de la Música”, pag. 399.)

Uno de sus hijos, Juan continuó la tradición de su padre en España cuidando los órganos de propiedad real. Y precisamente este fue organero de nuestra catedral de Plasencia a principio del siglo XVII durante varios años. Organero, como podemos ver, de verdadera categoria Bien lo merecia nuestra catedral, centro esplendoroso de música por aquel tiempo, a pesar de estar el Cabildo más que agobiado en las obras de la catedral nueva. Pero para la música no se escatimé nada. Y magnífico ejemplo a seguir en la actualidad.

De este famoso organero hemos encontrado los siguientes datos:
“Cometieron a los señores Mayordomos y Visitadores de la Fábrica y don Diego de Aguilera, Chantre, hagan que este maéstro de aderezar órganos, criado de Su majestad que ha venido por orden del Cabildo, adereze todo lo que fuere menester de los órganos y Realexo de esta Sancta Iglesia.” (Archivo Catedral, Actas Capitulares, libro 17, fol. 472,v°)Sucedía esto en viernes, 26 de abril de 1602.
Antes de esta fecha encontramos otro documento que dice así: “Cometieron al Sr. don Diego de Carvajal, Tesorero, embíe a llamar al Maestro de aderezar órganos que está en Alcántara para que aderece el órgano y Realexo.” (Actas Cap. Libr. Cit. Fol440)Data este documento de 22 de enero del mismo citado año 1602.
¿De que organero se trata en el precedente documento? ¿Es acaso Juan Brebos? ¿O se trata de Horacio Fabri, de ascendencia italiana, que anteriormente trabajó en la catedral y con quien tuvo relaciones el Cabildo por este mismo tiempo? A pesar del esfuerzo que hemos hecho en este punto, nos ha sido imposible aclararlo.
Con fecha 15 de mayo de 1602, encontramos otra referencia sobre Juan Brebos que exponemos a continuación:
“Ordenaron y mandaron que se de libranza en Racionero Braceros, Mayordomo del Cabildo, para que a cuenta de lo que la Fábrica de esta Sancta Iglesia ha de haber en el partido de Bejar, de y pague CINCUENTA DUCADOS a Joan Breboz, Maestro de Órganos del Rey Nuestro Señor, por el trabajo y aderezo que ha hecho y puesto en los Organos y Realexo de esta Sancta Iglesia y que con la dicha libranza se lo pase en cuenta de los dichos mrs (maravedíes) el Sr. Mayordomo y Obrero Mayor de la Fábrica.Entraron los Sres. don Joan de Henestrosa, arcediano de Trugillo, Pedro Martínez, coadjutor, Dr. Pila y Diego de Sosa Solano, canónigos.
Cometieron al Sr. don Diego de Aguilera, Chantre, y Sres. Visitadores de la Fábrica Joan de Lobera y Lic. Benavides, canónigos, traten y concierten con Joan Breboz, Maestro de Órganos del Rey Nuestro Señor, venga cada año una vez a esta ciudad a templar y aderezar los órganos y Realexo de esta Sancta Iglesia y le señalen el salario que les pareciere y con el concertaren y sobre ello hagan y otorguen la Scriptura o Scripturas necesarias y para ello les dieron comisión bastante y a cada uno in solidum.” (Act. Cap. Libro 17, fol. 478, V0)
Dos años más estuvo Juan Brebos de organero de nuestra catedral, ya que en mayo de 1605 aparece en tal cargo Juan Francisco Fabri, hijo, como creemos, del citado Horacio Fabri y que se establecieron de un modo permanente en nuestra ciudad. De ellos hablaremos en mejor ocasión.
Los órganos que cuidó Juan Brebos eran los que había en la catedral vieja, trasladados ya a la nueva desde que esta se abrió al culto público en 1578. Uno de estos órganos, precisamente el grande, habia sido construido por el celebre organero Cristóbal Cortejo a principios del siglo XVI, unos cien años antes.
Es muy oportuno divulgar estos datos ahora que nos hemos embarcado en esta noble empresa de restaurar el único órgano que tiene nuestra catedral. Otro excelente organero de nuestros tiempos se encargará de llevar a feliz término esta obra, para lo que hemos firmado ya el correspondiente contrato. Para ello ya se está trabajando fuera y pronto veremos trabajar en la misma catedral. Queremos revivir esta gloriosa tradición organero y organística de Plasencia, pero necesitamos una cooperación económica aun más eficaz por parte de los placentinos.

No vale cruzarse de brazos y no vale exigir cuando no se da nada. Es cosa de todos; una vez más nuestra apremiante llamada a favor de esta obra que ha de dar esplendor y nobleza a la catedral y a Plasencia.

                Departamento de divulgación e investigación de la A.C.P.”PEDRO DE TREJO"
                                                SEMBRANDO INQUIETUDES



miércoles, 10 de marzo de 2010

SEMBLANZA A DON DEMETRIO

La muerte de D. Demetrio a todos nos ha conmovido. No temía la muerte, es verdad, pero amaba la vida, y aportaba razones para mejorarla. Ofrecía su fe, su amistad, su capacidad de comunicación y sacrificio, su compromiso tenaz por dignificar a las personas y a las instituciones, así como su inteligencia para leer los signos de los tiempos.
Fue, ya sabemos, hombre inteligente, lúcido y comprometido; nunca callaba si es que tenía que hablar. Brilló con luz propia en todos los campos pastorales que desarrolló -porque fue ante todo sacerdote-.en las parroquias, también en las pequeñas, como pastor; en la Diócesis, como Vicario; en el Seminario y Centros de estudio, como profesor; en las comunidades religiosas, como capellán y confesor; en los Movimientos eclesiales, como promotor -tales como Cursillos de Cristiandad, Equipos de Nuestra Señora, Pastoral de la Salud, Vida Ascendente-... Fue siempre incansable, de mucho temple y voluntad; no ahorraba fatigas ni sacrificios. Llegó a ser el mejor conocedor de la Iglesia diocesana: No hubo pueblo que no visitara, sabía los caminos y los atajos. Le gustaba la geografía, conocía la rosa de los vientos, le gustaba contar y calcular.

Defendió siempre un tipo de católico “más activo, más responsable y más comprometido, “incluso, pensando en el laico, en lo social y político. Fue una de sus ideas fuertes en la pastoral
De su talante espiritual, aparte de su fe -una fe muy bien cultivada en todos los campos- y de su gran amor a la Iglesia, yo quisiera destacar dos cosas: La austeridad, realmente significativa; y la humildad, que pudo chocar con algunas de sus actitudes en los primeros tiempos -D. Juan Pedro decía que le quería gobernar-; supo madurar en línea de misericordia, supo retirarse y dar paso a otros, quiso escoger para sí lo pequeño, lo que nadie quería... Debió ser lo más costoso para él, dadas sus capacidades.

En lo que atañe a la parroquia de El Salvador, trabajó en ella hasta el agotamiento a lo largo de 25 años (1956-1981) La primera entrevista con el párroco, el venerable D. Julián Polo, resultó chispeante: “He enterrado a más de un coadjutor que venía con deseo de sucederme”. Este joven coadjutor era inteligente y activo, tenía iniciativa y empuje, era incansable trabajando y haciendo trabajar. Se ganaría el título de “piloto”.

En la parroquia empezaron a surgir nuevas realidades y grupos, como la Junta parroquial, germen del futuro Consejo de Pastoral; las Visitadoras, caridad sensible y despierta; las Conferencias de S. Vicente, los grupos de A. C., incluso de jóvenes, chicos y chicas que alegraban la parroquia con múltiples actividades, la Escuela parroquial, Guardería, Movimiento Scout, Hoja parroquial, vehículo de comunicación parroquial; la renovación de las catequesis y de la liturgia...

Fue un gran acierto la adquisición de la antigua casona-escuela del famoso Don Bonifacio, que sirvió de sede parroquial; hoy convertida en viviendas, despachos y salones
La obra más significativa fue la restauración del templo parroquial, ya viejo y deslucido. Fue como un símbolo de otra restauración más profunda de la comunidad.. Ahora todos se admiran contemplando esta obra digna, que tiene estilo y espíritu, pero no todos saben cuántos sacrificios y desvelos se sembraron en ella. D. Demetrio fue un gran sacerdote, que brilló con luz propia en nuestra Iglesia diocesana y más allá. Guardamos esta luz en nuestros corazones, -recordando-.

SOBRE RUEDAS.
Hombre sin pereza, extraordinariamente activo, le gustaban los rosarios de la aurora y las procesiones mañaneras, bocina en mano, lanzaba al aire saludos despertadores, cantos del Ave y piropos a la Virgen.
El día trabajado en busca de la verdad, sembrando la belleza. La noche siempre era joven para él, abierta a la broma y la confidencia, tertulia de amigos, trajeados de gozosa intimidad.

No tenía miedo al frío, apenas usaba el abrigo, quizá tenía dentro mucho fuego, como decía Jesús a Teresa: “Yo soy tu verdadera calor”
Se le vio primero montado en una Guzi, para llegar pronto a la llamada pastoral; después será un SEAT 600, buen instrumento para dar cauce a su dinamismo apostólico a lo largo de las carreteras diocesanas.
Venía a ser lo que el borriquillo fue para Jesús. Al que viaja en borrico o en Seína se le mira con simpatía y con esperanza, porque así son las cosas de Dios.
Su corazón apostólico le hizo correr mucho, cuántos kilómetros sólo él, buen contador lo sabe; eran carreras para sembrar y extender el Reino de Dios. Ahora llegó ya a la meta, fatigado y roto, pero contento, después de 82 años de peregrinación, -el 3.2.20 10- entró en la Jerusalén dichosa, no en un burrito, sino en el Mercedes de la fe, bien equipado con amor, con mucho amor.

 Jose Antonio Pajuelo Jiménez - Pedro Luna Reina.

                                             "CREANDO CULTURA"





viernes, 19 de febrero de 2010

HACE 25 AÑOS.CIERRE DE LA VIA FERREA PLASENCIA-ASTORGA

Hace aproximadamente 115 años, el día 21 de junio de 1896 fue inaugurada la línea férrea Plasencia-Astorga, en 1893 llegó a Plasencia “El Ferrocarril”, pudo tenerlo mucho antes con la Línea Madrid-Cáceres-Portugal, el cual tenia su origen en la explotación de los fosfatos en la zona del Calerizo de Cáceres, los cuales eran explotados por la “Sociedad General de Fosfatos de Cáceres” y la Hispano-Portuguesa “La Fraternidad”, la cual fue adquirida en 1876 por don Segismundo Morét, (de hay el nombre del poblado de Aldea Morét)
Este señor negocia con la compañía Real de los Caminos de Hierro Portugueses y consigue implicarla en la construcción de la citada línea, pero aunque Plasencia hiciera algún intento de que el ferrocarril pasara por la ciudad, no debió de tenerse en cuenta ya que eso originaría un gasto extraordinario al trazado, y al ser empresas privadas las que corrían con los pagos, se miró más la economía que el servicio a la población.
La ambición política de la época, nos dotó de una ridícula estación llamada “Cordeles”, a diez kilómetros de Plasencia, en pleno campo y sin servir a nadie. Así mismo el marqués de la Romana, que era el dueño de la dehesa donde se instaló el luego llamado Palazuelo-Empalme, ofreció el terreno para hacer la dicha estación, con lo cual sus tierras se revalorizaron. El ferrocarril Plasencia-Castelo Branco, del Plan General de Ferrocarriles, que era considerado de gran importancia, no se construyo por indiferencia de las capitales extremeñas.
      Al fin llego el tren con la construcción del Ferrocarril Plasencia Astorga, pero en vez de hacerlo con la línea de Portugal en Plasencia como era lógico, se hizo en la vieja estación de los cordeles, y siguió sin servir a nadie, causando muchas molestias y gastos totalmente innecesarios a la compañía que carecía hasta de agua.
      El trazado tenia su origen en la estación llamada de Plasencia (Empalme) en el kilómetro 252 de la línea Madrid –Malpartida, en el punto denominado “Cruz de los Cordeles”.Después de la estación de empalme, situada en la cuenca directa del Tajo, la línea salvaba la divisoria de este río y el Jerte, y después de cruzar en el kilómetro 10 la carretera de Cáceres a Salamanca, la dirección de esta vía pasa por Plasencia kilómetro 16.
El recorrido continuaba ceñido a la carretera, y después de pasar el pueblo del Villar, la divisoria del Jerte y del Ambroz, afluentes ambos del río Alagón, se elevaba por la ladera izquierda, atravesaba este después de pasar por la estación de Hervas y más adelante por el importante establecimiento balneario de Baños de Montemayor para llegar a posteriormente a Bejar, Alba de Tormes, Salamanca…Las obras mas importante de la sección que nos ocupa, son el viaducto de fábrica del Berrocalillo, y los puentes metálicos sobre el río Jerte, Ambroz, Cuerpo de Hombre, Alhándiga y Tormes.
   En Agosto de 1893, llegaba por primera vez la locomotora a Hervás, al cabo de un año a Bejar y el 15 de Abril a Salamanca
   El Plasencia-Astorga fue de las últimas líneas que se construyeron, y con gran aportación de los ayuntamientos. Las acciones pertenecientes a algunos de ellos se encontraban todavía en los archivos de  la DiputaciónC
  La línea Plasencia-Astorga fue de las últimas que se construyeron, con gran aportación de los ayuntamientos. Muchas de estas acciones de participación de los ayuntamientos se guardan en la Diputación Provincial de Cáceres.
   Este Ferrocarril estaba integrado en la Compañía de Ferrocarriles del Oeste de España, que era la de mejores beneficios antes de construirse la RENFE. Y la estación de Plasencia, la más rentable de la red nacional, fue descuidada en grado sumo y en 1984, fue clausurada la línea conocida como la Vía de la Plata alegándose que producía pérdidas.
   En la noche vieja de 1984, se cerro la línea Plasencia Astorga, y en consecuencia la continuidad de la Vía de Sevilla a Gijón, cumpliendo la decisión del Consejo de Ministros del 30 de Septiembre de ese mismo año, a la línea junto con otras se las califico como ”altamente deficitaria”; nadie se dio cuenta de dicha calificación, y a la vez que se conocía la decisión del Consejo de Ministros, se corría la voz de que no se iba a cerrar, paradojas del Gobierno, con la que hubo poca oposición ciudadana y menos de las Autoridades. Durante estos 25 años se ha mantenido la ilusión en los ciudadanos, la avivó Aznar, luego Zapatero con su Plan Oeste y después los parlamentarios regionales, pero la realidad es que al día de hoy, la maleza se ha apoderado de las vías y las estaciones, y existe desde 1995, un acuerdo del consejo de Ministros autorizando el levantamiento de las vías. Otra paradoja de los Gobiernos que dan esperanzas, pero, a la vez, acuerdan o mantienen el acuerdo de la desaparición.
  En términos de contaminación y emisión de CO2, el tren es tres veces más eficaz enérgicamente, y la siniestralidad es prácticamente nula.   El ferrocarril genera 3 veces menos CO2 que el transporte por carretera
   Los acuerdos suscritos por la Junta de Extremadura y Renfe y ADIF, hace cuatro años, que caducaron en la nochevieja pasada, han parcheado la situación del ferrocarril, pero no ha impulsado ni su mejora, ni mayor utilización significativa.
  Los acuerdos suscritos en el año 2006 por la Junta de Extremadura, Renfe y ADIF, solamente han servido de parcheo para la situación del ferrocarril, pero no ha mejorado la situación de las líneas. Estos acuerdos caducaron el 31 de diciembre de 2009.
 Es necesario abrir la Vía de la Plata para reparar un error histórico, pero también es necesaria una política nacional ferroviaria. No es cuestión de aportar dinero, sino de gestionar eficazmente un medio de transporte necesario.

Departamento de investigación y divulgación de la A.C.P.”PEDRO DE TREJO”
                               “SEMBRANDO INQUIETUDES”



lunes, 1 de febrero de 2010

LA CUEVA Y LA CERAMICA.

                                       
                                    LA CUEVA DE BOQUIQUE EN PLASENCIA              


Don Pere Garcia Fària en 1919 hizo excavaciones en el municipio de Plasencia, en las cuevas de Boquique, donando generosamente los hallazgos de las excavaciones al INSTITUT, facilitando al mismo tiempo la siguiente noticia sobre la cueva y los trabajos realizados en ella, así y desde entonces los restos arqueológicos placentinos siguen el ejemplo de estar dispersos en diferentes museos, sin inventarios y sin ser reclamados de forma legal por la autoridades placentinas, o por asociaciones culturales de esta ciudad.

LA EXCAVACIÓN Y LOS HALLAZGOS

En la parte más elevada del municipio de Plasencia, en -la dehesa de Valcochero, y 90 metros más arriba de la cota de la carretera que pasa por debajo y que marca 360 metros sobre el nivel del mar, se encuentra la cueva de Boquique, llamada así por haber servido de refugio a un capitán carlista Mariano Ceferino del Pozo conocido por ese sobrenombre. La gran entrada que hoy tiene estuvo tapada antes, habiendo sido abierta en hacer trozos una roca que había para obtener piedra para las construcciones de Plasencia. Entonces, la cueva sólo debía ser accesible por la entrada más pequeña, en la que se encuentran señales de haberse picado las rocas, esto que parece haberse hecho en tiempos modernos. A finales del siglo XIX, Don Vicente Paredes, de Plasencia, hizo exploraciones, llegando hasta medio metro de fondo, y encontrando, según parece, hachas de bronce y fragmentos de cerámica a mano tosca, asi lo menciona en su obra “Historia de Trasmóntanos y Celtiberos”.

Continuaron ahondando hasta la roca, y en esta capa profunda hicieron los hallazgos. Estas consistieron en numerosos fragmentos de cerámica a mano, barro rojizo, con muchos granos de cuarzo y frecuentemente decorados; percusores de cuarzo, dos hachas de pizarra de forma muy irregular, siendo en realidad dos palitos a los que se ha practicado un corte; un par de brillos de sílice, que difícilmente se puede decir si han sido utilizados; un punzón de hueso de 15 centímetros de largo; tres fragmentos de vasos de piedra (serpentina) y numerosos restos de molinos de mano, generalmente de forma aplastada la pieza de abajo, con un hoyo producido por el roce de la pieza superior, que tenía forma redondeada.

Las dos hachas aparecieron en la parte más inferior del yacimiento; los molinos en lugares diferentes, y también fuera de la cueva. Cerca de la pared del oeste de la cueva aparecieron muchos restos de huesos carbonizados que parecen indicar un hogar.

LA CERÁMICA

La cerámica comprende varios fragmentos sin decorar y otros decorados. Entre los primeros algunos son groseros pero otros frecuentemente bien pulidos, con las paredes un poco gruesas. Los perfiles apenas sí permiten adivinar algunas formas. En algunos casos se ven señales de asa o el asa bien conservada. Un grupo de fragmentos con decoración rudimentaria comprende algunos con pezones aplicados a las paredes del vaso, pero siempre se trata de uno o dos de dimensiones regulares, y nunca formando serie, como ocurre en algunos casos en el barro mejor adornado. En este grupo pueden incluirse algunos fragmentos de bordes con marcas de dedos o incisiones hechas con el punzón.

Entre los fragmentos que podríamos llamar de decoración desarrollada hay groseros, con cordones en relieve, con impresiones digitales o sin ellas, las únicas decoraciones de este tipo. De los primeros, uno tiene la habitual impresión digital plana, pero el otro está hecha con el dedo de punta marcando la uña. Otras decoraciones en relieve son, en un par de fragmentos de superficie pulida, cordones estrechos finos.

Hay otro tipo constituidos con una doble serie de pezoncitos muy pequeños, y a veces combinados con incisiones.

Hay fragmentos con decoración solamente incisa, el motivo mas sencillo es el de serie de puntos o pequeñas líneas discontinuas, en otros incisiones verticales que parecen uñadas, en otros series repuntos paralelos.

Por “Cerámica de Boquique” o “punto en raya” se conoce a un tipo de cerámica prehistórica decorada, decoración muy característica de la Península Ibérica, esta técnica se realiza mediante la aplicación de un punzón o sierra dentada, creando trazos pequeños y sucesivos a lo largo de una línea incisa continua. Se la engloba con el nombre de cultura de Cogotas I, que ocupa la meseta peninsular, siendo asignada a diferentes etapas cronológicas desde el Eneolítico, a la Edad del Hierro plana, pasando por la Edad del Bronce.
Esta ceramica continua hoy siendo un problema en cuando a su origen y cronologia, trás el estudio de su pasta, formas y decoración, se llegó a la conclusión de que esta caracterizaba el nivel más antiguo  de los castros de la Meseta, es decir lo que se conoce con el nombre de Cultura Cogotas, su origen en el campaniforme geometrica parecia estar fuera de toda duda.

Gracias a los estudios realizados por estos arqueólogos catalanes y a Vicente Paredes, la cerámica encontrada en de dehesa de Valcorchero a dado renombre internacional a nuestra Cueva de Boquique.

JAPAJIM.


viernes, 22 de enero de 2010

A PLASENCIA,de JOSE MARIA GABRIEL Y GALAN.


Toda ciudad es dichosa
si tiene historia gloriosa,
bellos campos, cielo hermoso,
vida honrada y laboriosa,
puro instinto religioso.
Sabios hombres que admirar,
joyas de arte que lucir,
bellas mujeres que amar,
patriotismo que sentir
y caridad que imitar.
¡Vieja ciudad de los Fueros!
Tu historia cuenta legiones
de gentiles caballeros,
sapientísimos varones
y denodados guerreros.
Tus bellos alrededores
sembró la Naturaleza
de cuadros multicolores,
contrastes encantadores
que hacen mejor tu belleza.
Y eriales tienes baldíos,
y olivares pintorescos,
y peñascales bravíos
y edénicos huertos frescos,
y precipicios sombríos,
y una vega amena y grata
que riega amoroso el Jerte,
cuya corriente de plata
parece que se dilata
por si en ella quieres verte.
Y son en tan bella tierra
tan hermosos cielo y suelo,
que tu horizonte se cierra
con un pedazo de sierra
que es un pedazo de cielo.
Plasencia: para expresarte
lo deliciosa que eres,
bastaba con recordarte
tus bellísimas mujeres,
tus maravillas del arte.
Plasencia: tu historia honrosa
me ha dicho que eres gloriosa,
y mis ojos al mirarte
me dicen que eres hermosa,
que eres digna de cantarte.
Mas yo no sé si hoy tu vida
es la vida indiferente
de todo pueblo suicida,
o es vida sana y potente
de ricas savias henchida.
Vida pujante y briosa,
con cultura vigorosa
y actividades geniales
¡La vida brava y nerviosa
de un pueblo con ideales!
No sé si tú los tendrás,
pero supongo que sí,
pues no tan loca serás,
que ignores adónde vas
o mueras dentro de ti.
Pueblo que duerme es suicida,
y yo no puedo creer
que estés pasando la vida
lánguidamente dormida
sobre tus glorias de ayer.
¡Sueño loco, sueño vano,
del amor con que te mira
un rimador castellano,
que de su bárbara lira
te hace oír el canto llano!
Pueblo que tiene tu historia
debe estar siempre despierto,
y fresco está en la memoria
el recuerdo de una gloria
que dice que tú no has muerto.
Un día..., ¡qué infausto días!...,
la pobre Patria venía
llorando horribles traiciones,
con la bandera en jirones
y el honor en la agonía.
Loca, inerme, macilenta,
llorando a gritos la afrenta
que le hizo la iniquidad,
llegó a tus puertas hambrienta,
llamando a la caridad.
Y un grupo de caballeros,
heraldos de la hidalguía
de la ciudad de los Fueros,
oyó los sollozos fieros
con que la Patria gemía.
Y al frente de mucha gente
de esa que trabaja y calla,
de esa a quien llama canalla
la casta más decadente
que en las historias se halla,
salió a tus puertas gritando:
-¡Ábranse pronto esas puertas,
que está la Patria llamando,
y siempre han estado abiertas
para el que viene llorando!
Y abrió el amor en seguida
tus puertas, noble ciudad,
y entró la Patria afligida,
que en brazos se echó rendida
de tu hermosa Caridad.
¡Vieja ciudad de los fueros!
Sin alardes pregoneros,
han dicho bien lo que eres
tus patriotas caballeros,
tus compasivas mujeres.
¡Plasencia! La lira oscura
de un rimador sin grandeza
no intentará la locura
de ensalzar tanta nobleza,
de cantar tanta hermosura.
Objeto tan sobre humano
como el de tus maravillas,
es de un Himno soberano;
no de las ruines coplillas
de un rimador castellano.
¡Funde un genio de la Historia
que eternice tu memoria
y haga tu gloria completa!
¡Engendra el hijo poëta
que sepa cantar tu gloria!
¡Plasencia: bien has ganado
tu derecho de vivir!
Tienes glorioso pasado,
tienes un presente honrado:
¡Dios te de buen porvenir!

Departamento de divulgación e investigación de la A.C.P."PEDRO DE TREJO"
"SEMBRANDO INQUIETUDES"







sábado, 16 de enero de 2010

! Vamos a seguir haciendo Antruejos ¡

En Plasencia la noche de Antruejos era el preludio del Carnaval, en la que nuestros antepasados, aprovechando la festividad de San Fulgencio, celebraban los primeros bailes de mascaras del año y preparaban los carnavales venideros.
El año pasado cientos de personas acudieron a la zona monumental para escuchar la presentación de Juan Carlos López y el pregón en la Plaza de la Catedral de Vicente Paniagua, que estuvieron acompañados de la presidenta de las amas de casa, así como personas con antorchas y vestidas con los trajes típicos carnavalescos. A las intervenciones le siguió la parte sonora de la fiesta, el estreno de la tamboreada, desfilando con sus tambores desde la catedral gasta la plaza de San Nicolás, seguidos por el numeroso público, que volvió a congregarse ante la iglesia para participar en la tradición de quemar papeles con lo malo del año anterior en un caldero sujetado por una conocida ama de casa.
Este año 2010, no habrá celebración de la noche de Antruejos, que la asociación amas de casa venia conservando esta tradición, motivos económicos según algunos, o mas bien perdida paulatina de festividad, aunque se conserve el reparto de migas, perrunilla y vino dulce, previsto para el medio día del sábado festividad de los Patronos.

REFRANERO DEL CARNAVAL

COMER Y BEBER

Ajo crudo y vino puro, pasan el puerto seguro.
Beber y comer, buen pasatiempo es.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Beberás y vivirás.
Bueno es beber, pero nunca hasta caer.
Comamos y triunfemos, que esto nos ganaremos.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
Dijo el sabio Salomón que el buen vino alegra el corazón.
En la mesa de San Francisco, donde comen cuatro comen cinco.
El vino y el sol, alegran el corazón.
El buen vino hace mala cabeza.
La alegría del vino hace rey al mendigo.
La bebida moderada, es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Más abriga el jarro, que el zamarro.
Quien no come conducho, come pan mucho.

CANTO
Al que trabajando canta, bien el tiempo se le pasa.
Canta Marta, después de harta.
Cantando y más cantando, la pena se va aliviando.
Cantar, gracia y cabellos no son dineros, pero ayudan a tenerlos.
El cantar alegra el trabajar.
Muchos son los que cantan, pero pocos cantando encantan.

BAILE
A la que bien baila, poco son le basta.
Bailar sin son, o es gran fuerza o gran afición.
Bien baila el anserón (necio), cuando la fortuna le hace el son.
Cuando bailar quiero, bailo sin pandero.
De la panza, sale la danza.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
En aldeas miserables, cuatro casuchas y un baile.
El vino y el baile, por la tarde.
El comer como el bailar, no tiene más que empezar.
Más le gusta a Mencía bailar, que tela echar.
Naipes, mujeres, bailes y vino, al más asentado quitan el tino.
Quien es buen bailarín, baila sin guitarrín.
Quien está hecho a danzar, no lo sabe dejar.

BURLAS y BROMAS
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Bromas pesadas, nunca sean dadas.
Bromas pesadas, sólo al que las da le agradan.
Bromas y sales con nuestros iguales.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Del mal vestido burlan muchos; pero en comprarle un traje no piensa ninguno.
El bromear ligerito y sin agraviar.
Malas bromas, los ánimos enconan.
Ni chanzas ni fianzas.
Por un dicho que muerde, un amigo se pierde.
No hay burla tan leve, que aguijón no lleve.
RISA
Donde mucha risa sale, poco fundamento queda.
En reir mucho y recio, se conoce al hombre necio.
La risa demasiada es señal de cabeza vana.
Más vale morirse de risa que da ictericia.
Nadie se fíe de hombre que nunca ríe, ni de hombre que siempre ría.
Quien nunca ríe es gato, quien siempre ríe es mentecato.
Quien quiera bien vivir, de todo se ha de reír.
Quien ríe y canta, sus males espanta.
Con este refranero, sirva de estimulo para continuar y no perder la tradición que es parte de nuestra Ciudad.

Departamento de divulgación e investigación de la A.C.P.”PEDRO DE TREJO”.
SEMBRANDO INQUIETUDES











viernes, 8 de enero de 2010

JOSÉ MARÍA GABRIEL Y GALÁN - BIOGRAFÍA.1870-1906

José María Gabriel y Galán nació el 28 de junio de 1870 en Frades de la Sierra, pequeño pueblo de la provincia de Salamanca que en aquellos tiempos formaba parte de Castilla la Vieja y en la actualidad, Salamanca es una de las nueve provincias que componen la autonomía de Castilla y León (España). Sus padres se dedicaban al cultivo de la tierra y la ganadería en terrenos de su propiedad, dos de las producciones típicas del campo charro salmantino. Su economía era la propia de quienes se dedicaban a la labranza y al cuidado de los animales por aquellos años finales del siglo XIX. Su infancia la pasa en su pueblo natal y allí en su escuela aprende las primeras letras. A los 15 años se traslada a la capital, Salamanca, donde prosigue sus estudios. Para no cargar más la economía familiar, se buscó un trabajo en un almacén de tejidos que alternaba con sus estudios. De esta estancia en la capital salmantina, datan sus primeros escritos en verso, que al darlos a conocer a sus amistades, es elogiado y estimulado a que continúe escribiendo poesías. En 1888 obtiene el título de maestro de escuela y es destinado al pueblo de Guijuelo, distante 20 Km. de su pueblo natal.
Tras una corta estancia en la escuela de este pueblo, se traslada a Madrid para estudiar en la Escuela Normal Central. En la capital de España reside por poco tiempo, pues esta ciudad cosmopolita despierta en José María un cierto rechazo, puesto de manifiesto en alguna de las cartas que escribe a sus amigos, en que la moteja bajo la denominación de "Modernópolis”. Después, su nuevo destino de maestro de escuela es a Piedrahita, (Ávila). Allí se dedica a la pedagogía sirviéndose de los nuevos conocimientos adquiridos en su paso por la Escuela Normal Central de Madrid.
Se tienen conocimientos de este periodo de su estancia en Piedrahita, a través de las cartas que escribe a algunos amigos, las cuales firmaba con el seudónimo de "El solitario", tal era el bajo estado de ánimo en el que el joven maestro se encontraba por entonces. José María Gabriel y Galán se iba perfilando como un muchacho triste, melancólico y muy sensible y atento al mundo que le rodeaba. De convicciones profundamente religiosas recibidas de su madre, doña Bernarda, son sus primeras poesías el fiel reflejo de sus creencias. En una de las cartas enviada a un amigo, podemos averiguar lo que opinaba el sensible poeta sobre el castigo inhumano que para su moral suponía la pena de muerte, aplicada en España por entonces: «... pasado mañana, dará la justicia en esta localidad, el triste espectáculo de la ejecución del reo de un crimen cometido en una dehesa de este partido judicial, hace ya dos años.
Dios lo recoja en el cielo...» De su monótona vida de soledad y tristeza que por aquel tiempo caracterizaba al joven poeta, vino a sacarle el enamoramiento con Desideria, hacia el año 1893. Cuatro años después, en diciembre de 1897 anunciaba su casamiento con Desideria, ("mi vaquerilla" como solía llamarla cariñosamente). El 26 de enero de 1898, en una iglesia de Plasencia, contraían matrimonio José María y Desideria. A partir de ese instante, la vida del joven poeta experimenta un cambio radical; abandona su dedicación de maestro en la escuela de Piedrahita, y se traslada al pueblo cacereño de Guijo de Granadilla, en donde se encarga de la dirección y administración de una gran dehesa extremeña denominada "El Tejar", propiedad del tío de su esposa. Encuentra así, la calma que necesita el espíritu sensible de nuestro poeta: la dedicación al cultivo del campo y del alma. Debido al sosiego que esta nueva ocupación le proporciona, y debido también a su sensibilidad y sus dotes de agudo observador, se dedica a escribir lo que le inspira el nuevo entorno en el que se desenvuelve. Poesías de pura raigambre racial, retratan las vidas de los humildes labriegos que trabajan y habitan en la dehesa; de los pobladores de aquellos pequeños núcleos rurales extremeños; de los amoríos entre los pastorcillos y las jóvenes zagalillas...
En ese pueblo nace su primer hijo (Jesús, 1898), lo cual le inspira para componer la poesía «El Cristu benditu» con la que inicia sus famosas EXTREMEÑAS en las que el empleo de la lengua vernácula, "el castúo", aroma y vivifica la musa del poeta. En esa poesía refleja el autor la vida gris que pasó en su primera juventud y el gran cambio hacia la alegría que experimenta con su nuevo empleo y el nacimiento de su hijo.

La observación minuciosa de las gentes pueblerinas de los alrededores, le lleva a decir un día a un amigo: «...las gentucas de las aldeas, al par que cosas buenas, tienen miserias y roñas morales que repugnan al estómago más fuerte, se necesita mucha calidad y mucha paciencia para vivir entre ellas...»
En otra ocasión confiesa a un amigo, a través de la correspondencia epistolar: «...yo no tengo más amigos, en sentido estricto de la palabra, que uno de mis criados. Voy dejándome vivir, agua abajo, agua abajo, sin prisa alguna...»
Su segundo hijo nace el 27 de febrero de 1901. En septiembre de ese mismo año, convocado por la universidad de Salamanca, se celebran unos juegos florales. A ellos concurre Gabriel y Galán con la poesía titulada "El ama". Preside el jurado del certamen el insigne rector de la universidad salmantina, filósofo, escritor y poeta, Miguel de Unamuno. El 3 de septiembre se da a conocer el fallo del jurado, que recae en la obra presentada por Gabriel y Galán; en ella, el autor había plasmado con gran hondura poética, todos los vivos recuerdos que guardaba de su madre, recia mujer de Castilla que le animó en sus comienzos literarios, y muerta unos años antes. En dicha poesía, nuestro poeta se mete en el personaje de su padre y desde esa ensoñación relata la vida de la pareja al frente de una gran finca imaginada que bien le pudo inspirar su realidad vivida al frente de la que él ya dirigía en Guijo de Granadilla. El 15 de septiembre de 1901, se celebran en la ciudad de Salamanca los juegos florales, en los que, en solemne acto, es entregada "la flor natural" a Gabriel y Galán, como premio a su bella poesía "El ama". Debido a la huella que dejó la poesía ganadora y a la amistad surgida de tal evento entre los dos poetas, a partir de aquel momento, Unamuno y Gabriel y Galán comienzan una asidua correspondencia epistolar.

A partir de ahí se empieza a dar a conocer como joven y singular poeta. Publica su libro de poesías titulado "Castellanas". El éxito adquirido por esta publicación hace que el autor vuelva a dar a la luz su segundo libro titulado "Extremeñas" y poco tiempo después, un tercero de título "Nuevas castellanas".

En 1902 triunfa en los juegos florales de Zaragoza; al año siguiente obtiene los galardones de la flor natural, en los juegos florales de Murcia, de Lugo y de Sevilla. La fama con que irrumpía este joven poeta, en el panorama de la popularidad, adquiría un vertiginoso crecimiento en corto espacio de tiempo.

El año 1903 es premiado por el ayuntamiento de Guijo de Granadilla con el galardón de «Hijo Adoptivo» de este pueblo cacereño perteneciente a la comarca natural de Las Hurdes. Para corresponder con toda gratitud a tal nombramiento, prepara una bella poesía titulada "Sólo para mi lugar" que es estrenada y recitada por su autor en tan solemne acto, el lunes 13 de abril de 1903.

En 1904 recibe un homenaje en Argentina a resultas de ser premiada su poesía "Canto al trabajo".
Toda su poesía se desenvuelve en una atmósfera campesina y rural. Él supo cantar como nadie, la belleza del alma sencilla de los campesinos extremeños y salmantinos. Hizo poesía de lo más paupérrimo de las sencillas gentes de la entonces paupérrima comarca natural de "Las Hurdes" que luego supo retratar el español-mexicano Luís Buñuel con su film "Tierra sin pan".
Su extensa y valiosa obra es de una excelente y sublime sencillez, con la utilización de palabras y frases exenta de artificiales filigranas y sofisticaciones, que son el mimbre con el que va construyendo una poesía popular de alta sonoridad y cuidada rima, que cala fácilmente en el entendimiento de los menos instruidos en las artes literarias. Su verso recorre una amplia gama de medidas que va desde el hexasílabo hasta el hexadecasílabo. Sus estrofas más usadas son el romance, la cuarteta, la redondilla, la quintilla, la sextilla y el serventesio. Sus poesías publicadas se agrupan bajo los títulos:Campesinas; Castellanas; Religiosas; Extremeñas; Cuentos y poesías; Nuevas Castellanas; Poesías; etc...
En las poesías escritas en la lengua vernácula extremeña, "el castúo" y en alguna que otra expresión de un lenguaje popular, para hacer notar que no pertenecen al correcto idioma castellano-español, van resaltadas en letra cursiva.

El 6 de enero de 1905, con 35 años no cumplidos, a consecuencia de una pulmonía mal curada, muere nuestro joven poeta en Guijo de Granadilla (Cáceres), en donde su ayuntamiento mantiene la casa que habitó, como museo en donde mostrar los objetos personales más entrañables del poeta junto con manuscritos y libros, donados por sus descendientes.

Con esta selección de sus mejores y más descriptivas poesías, intentamos hacer un sentido homenaje en el recuerdo a este incomparable poeta del humilde campo castellano y extremeño.

Jose Antonio Pajuelo Jiménez -  Pedro Luna Reina

                                                         "CREANDO CULTURA".

lunes, 7 de diciembre de 2009

CUADALUPE EXTREMEÑA !YA¡


GUADALUPEX

En la dirección electrónica www.guadalupex.org encontrareis el documento del Manifiesto de Guadalupe.
Este Manifiesto está promovido por la Asociación Cívica Extremeña “Virgen de Guadalupe” (GUADALUPEX). Con la colaboración expresa de la A.C.P. “PEDRO DE TREJO”.

GUADALUPEX es una entidad a nivel nacional, con el objetivo de recuperar para Extremadura el Monasterio de Guadalupe y 31 localidades extremeñas que están adheridas a la diócesis de Toledo.

Independientemente de las creencias religiosas de cada persona, esto es un acto reivindicativo de los extremeños ante el atropello de la diócesis de Toledo. ¿Que pensaríamos si la “Moreneta” perteneciera a otra comunidad? ¿Lo consentirían los catalanes? ¿Y la Virgen del Pilar? ¿Y la Virgen de Covadonga? Y así otros muchos símbolos de distintas comunidades.
Guadalupe significa para los extremeños un núcleo de unión tanto espiritual como material y por lo tanto consideramos que debe ser extremeña en todos sus conceptos.
Si estáis de acuerdo con estas ideas de identidad extremeña, firmad el manifiesto y mandadlo.


MANIFIESTO:GUADALUPEX EXTREMEÑA ¡YA!
La Asociación Cívica Extremeña “Virgen de Guadalupe” ("GUADALUPEX"), de ámbito nacional, cuyo único objetivo es conseguir que la Patrona de Extremadura, actualmente bajo jurisdicción de la provincia eclesiástica de Toledo, pase a formar parte de la provincia eclesiástica de Extremadura, manifiesta que:
1.La adscripción del Monasterio de Guadalupe, y de las 31 localidades extremeñas a una jurisdicción eclesiástica ajena al territorio civil de la Comunidad Autónoma de Extremadura supone, desde el punto de vista religioso, una anomalía histórica, que contradice radicalmente el espíritu, la doctrina y las disposiciones de la Santa Sede, recogidas tanto en el Concilio Vaticano II, como en los distintos Concordatos firmados entre el Estado Español y la Santa Sede, los cuales recomiendan ajustar las circunscripciones eclesiástica a las divisiones civiles.

1.Alía-La Calera, Baterno, Bohonal de Ibor, Bohonal de los Montes, Capilla, Carrascalejo, Casas de Don Pedro, Castañar de Ibor, Castilblanco, Fuenlabrada de los Montes, Garbayuela, Garbin, Garlitos, Guadalupe, Helechosa de los Montes,Herrera del Duque, Navalvillar de Ibor, Navatrasierra, Peloche, Peñalsordo, Peraleda de San Roman, Puebla de Alcocer, Risco, Siruela, Talarrubias, Tamurejo, Valdecaballeros, Valdelacasa de Tajo, Villar del Pedroso, Villarta de los Montes y Zarza Capilla.
2.La Virgen de Guadalupe, representa la seña de identidad más sobresaliente de la Comunidad Autónoma Extremeña, y así lo ha reconocido la Asamblea de Extremadura, representación de la soberanía popular, al elegir el día 8 de septiembre como Día de Extremadura. Como tal, Guadalupe es, con carácter irrenunciable, patrimonio cultural y espiritual de los extremeños, independientemente de sus creencias e ideologías.

3.GUADALUPEX ofrece su colaboración a todas las Instituciones, tanto religiosas como civiles, para conseguir el objetivo de la adscripción a Extremadura de su Patrona, así como del resto de las poblaciones extremeñas que actualmente pertenecen a la Archidiócesis de Toledo. De las autoridades eclesiásticas extremeñas esperamos una mayor implicación en la solución de este anacronismo histórico, y del Arzobispado de Toledo una muestra de generosidad acorde con los sentimientos religiosos y culturales de los extremeños.

4.Es voluntad de GUADALUPEX promover, con carácter permanente, actuaciones e iniciativas orientadas a conseguir, en el más corto plazo de tiempo posible, el objetivo de normalizar y situar en igualdad con el resto de divisiones eclesiásticas del territorio nacional, a la provincia eclesiástica de Extremadura.

5.Los extremeños deben conocer que, poco después de la creación de la provincia eclesiástica extremeña, la reversión de Guadalupe a Extremadura estuvo consensuada y decidida entre las autoridades eclesiásticas de la Santa Sede, de la Comunidad Autónoma y de la Archidiócesis de Toledo, y que fueron razones no religiosas las que consiguieron prolongar esta situación de injusticia, que los extremeños sienten como una afrenta y un agravio a sus sentimientos religiosos y culturales.

Dirección del manifiesto: http://www.guadalupex.org/

Gracias por vuestra colaboración.
Departamento de Divulgación e Investigación de l a A.C.P. “PEDRO DE TREJO”
SEMBRANDO INQUIETUDES.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

HUMANISTA E INQUISIDOR


PEDRO PONCE DE LEÓN (1560-1573)
El sepulcro de Pedro Ponce de León, se encuentra en la Catedral de Plasencia en el presbiterio al lado del Evangelio, cubierto por el dosel del trono pontifical, encuadrado en arco de medio punto entre dos pilastras de orden compuesto y entablamento en cuyo friso está grabado el primero de los epitafios y en el centro de mismo el escudo del prelado. Monumento sepulcral del obispo atribuido a Pompeio Leoni por algunos, otros al artista granadino Mateo Sánchez de Villaviciosa (que probablemente realizó la obra arquitectónica), aunque la obra escultórica va más en consonancia con las características estilísticas de Francisco Giralte. Se encuentra el obispo de rodillas en un reclinatorio orando con las manos juntas y revestido de casulla. El segundo de los epitafios está en el basamento.

Nació en el año 1510 en Córdoba, hijo del Marqués de Priego y doña María Ponce de León. Fue educado por su tío que era canónigo en la Catedral cordobesa. Estudió Derecho en Salamanca y ganó una canonjía en Córdoba. Fue nombrado obispo de Ciudad Rodrigo, asistió al Concilio de Trento. En 1560 fue elegido obispo de Plasencia y miembro del Consejo Superior de la Inquisición, poseyó una de las más importantes colecciones de manuscritos italianos, así lo cita ANDRÉS MARTINEZ, G.: Carta de Pedro Ponce de León, obispo de Plasencia, a Felipe II sobre las reliquias y librerías de su obispado y sus actividades literarias. Badajoz, Diputación Provincial, 1967.
Murió en Jaraicejo en 1573.

"AQUI YAZE EL ILUSTRISIMO SEÑOR DON PEDRO PONCE DE LEON
OBISPO QUE FUE DESTA SANTA IGLESIA E INQUISIDOR GENERAL
FALLECIO EN
LA VILLA DE XARAJCEJO A XVII DE ENERO DE MILL
Y QUINIENTOS Y LXXIII AÑOS’.
GARCÍA Y GARCÍA, A.: Synodicon Hispanum. BAC. Madrid, 1990, p. 32.
AMBROSIO MORALES.:
Plasencia y sus Antigüedades. Madrid, Manuscrito de la Biblioteca Nacional, núm. 1223. Citado también por SENDIN BLAZQUEZ, J.: Las catedrales de Plasencia, Cáceres, 2003, p. 155.
DOMINUM PETRUM PONTIUM A LEONE SANCTAE HUIUS
PLACENTINAE PRAESVLEM PIENTISSIMUM ET MERITISSIMTJM OMNI
VIRTATE GENERIS OBILITA PRAECLARUM INQUISITOREM
GENERALEM SANCTA FUNCTUM VITA POST
INSTITUTA SIBI ANNIVERSARIA ET CAPELLANIA ET EPISCOPATUS
PAUPERES TESTAMENTO HAEREDES RELICTOS ET VIRGINES
ORPHANAS IN PERPETUUM HONESTÍSIMA
DOTE JUVATAS HAEC BRE VIS CAPIT URNA
VIXIT ANNOS 63, OBIIT D.IIANVARII MDLXXIII.
La trascripción de la segunda inscripción se encuentra en el Catálogo de la Provincia de Cáceres, tomo II, p. 297, de Mélida, trae confusa la fecha del fallecimiento del obispo, pues Mélida indica el 1 de enero de 1573, cuando en realidad fue el 17. MELIDA, J. R.: Catálogo monumental de España. Catálogo Monumental de la provincia de Cáceres y Badajoz. 2 tomos. Láminas. Madrid, 1914-1918. Tomo II, p. 297.
Fue un gran aficionado al estudio y recopilación de los libros antiguos y, más de las cosas eclesiásticas, recogió muchos libros llegando a formar una gran librería de obras excelentes y escogidas, que por esta cualidad y por ser muy curiosa, mando el Rey Felipe II, después de la muerte de dicho prelado se trajese e incorporase a la biblioteca del Escorial, como así se ejecutó. El padre benedictino Guillermo Antolín publicó en 1909 un opúsculo sobre la librería del obispo Ponce de León, en el que encontramos noticias interesantes sobre la faceta humanística del prelado placentino. En su testamento don Pedro dona a Felipe II, para la biblioteca de El Escorial -que se estaba formando entonces-, “algunos códices y manuscritos de su escogida y notable librería... Uno de ellos, acaso el más preciado de todos, fue el códice Emilianense que se conserva todavía en dicha biblioteca. Recuérdese que don Pedro falleció en Jaraicejo el 17 de enero de 1573. Pues bien, Jerónimo de Zurita recibe una carta, fechada el 28 de enero de aquel año, de su amigo Antonio Agustín, en la que podemos leer: “Hanme dicho que es muerto el obispo de Plasencia, el cual tenía muchos libros antiguos, y especialmente de concilios; procure V. m. de verlos, o la lista, y, si no están confiscados para El Escorial, vea si me puede ayer algunos”. Unos días antes, el 23 de enero, el monarca manda al Corregidor de Plasencia que procurase se pusieran a buen recaudo y bajo llave los libros y papeles del obispo y que haga un inventario de ellos y le mande una copia. Efectivamente, el corregidor envió a mediados de febrero de aquel año el inventario de la librería al secretario Antonio Gracián. El rey encargó a su cronista Ambrosio de Morales el 4 de marzo de 1573 que fuese a Plasencia a examinar y escoger los libros no incluidos en el testamento, que mereciesen ser comprados para la biblioteca escurialense. Éste escribió una memoria de los manuscritos y de los libros impresos, que, a su juicio, debían adquirirse por compra para la Biblioteca de El Escorial, al mismo tiempo que recogía los que el prelado había dejado en su testamento destinados al Real Sitio Para examinar y hacerse cargo de los papeles tocantes al Santo Oficio “Ponce de León había sido nombrado Inquisidor General”, a un notario de la Inquisición. El monarca encargó a su comisionado que separase los libros, objeto del legado episcopal, y que luego seleccionase los que deberían comprarse por estimarlos muy interesantes, -“los raros y exquisitos, que él entendiere que no se hallarían en otra parte a vender”- así los manuscritos como los impresos, a no ser que ya hubiese ejemplares de ellos en la Real Biblioteca. Todos los libros incluidos en la memoria de Ambrosio de Morales se compraron y fueron a parar a la citada Biblioteca, aunque la mayor parte de los manuscritos adquiridos perecieron en el incendio de 1671. El 10 de noviembre el secretario Antonio Gracián escribe: “Oy me acabará Ambrosio de Morales de entregar los libros y papeles del obispo de Plasencia don Pedro Ponce”. Después añade que las cinco cajas de ellos se entregaron a Hernando de Briviesca, guarda-joyas de S. M. “para enviar a S.lorenzo del Escorial” y él se quedó con la caja de papeles “para irlos viendo mejor”. La memoria de Ambrosio de Morales comprende los manuscritos, los libros impresos y las monedas, que eran propiedad del obispo Ponce de León.
Según un biógrafo de don Pedro, Felipe II apreciaba y distinguía al obispo de Plasencia “en tanto grado, por sus méritos literarios y personales, no menos que por su virtud, erudición y ciencia, que casi siempre, y por lo regular, le consultaba en los casos más arduos y de más difícil solución, pidiéndole su dictamen”. Como prueba de esta afirmación transcribe literalmente una extensa carta de Ponce de León al monarca, escrita en Plasencia el 9 de diciembre de 1567, en la que desaconseja la fusión de los Premostratenses con la orden de san Jerónimo. El 16 de julio de 1572, en contestación a otra carta del secretario del monarca, aconseja al rey que mande imprimir las obras de San Isidoro, empezando por las Etimologías. Gracias a Ponce de León, se encontraron la obras de San Eulogio, de cuya impresión se encargo Ambrosio Morales, a costa de la hacienda del difunto.


Jose Antonio Pajuelo Jimenez -Pedro Luna Reina