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sábado, 30 de agosto de 2014

Datos para la Historia. LAS IMÁGENES DE LA CATEDRAL.

IMÁGENES DE LA CATEDRAL.

Las catedrales de Plasencia guardan muchas tallas e imágenes de gran valor artístico, así como relicarios, libros, objetos sagrados etc..., entre las imágenes podremos destacar:


NTRA. SRA. DEL SAGRARIO, DE LA PLATA o SANTA MARÍA DE PLASENCIA

Esta imagen de la Virgen del Sagrario data del siglo XIII, es de estilo gótico (principios), también se la puede denominar de estilo francés, aunque su ejecución es española, seguramente de la escuela toledana. La talla es de madera (se cree que de alerce), está ahuecada por la espalda, lo cual es propio de estas imágenes, que acompañaban a los ejércitos de la época.
La imagen de la Virgen está revestida de plata, igual que la imagen del niño. De ahí que antiguamente, también se la llamase Nuestra Señora de la Plata.
La Virgen está sentada sobre una banqueta de madera cuyos laterales    también están adornados con elementos de plata.

Parece ser que esta imagen fue una donación real a la catedral de Plasencia.
Esta imagen junto con la de la Virgen de la Sede de Sevilla, son las mejores de la imaginaría medieval española. Desde luego la Virgen del Sagrario está considerada la de mayor calidad artística de Extremadura. (En Toledo hay otra imagen de este estilo, pero su cara fue retocada posteriormente).
En la actualidad se ha realizado una copia de esta imagen, y esta copia es la que preside el tabernáculo del Altar Mayor de la catedral. La imagen original se puede contemplar en el museo de la catedral.
Por la posición de la virgen (sentada), y por tener al niño en sus rodillas, podemos decir que es una virgen Teotocos (Virgen en Majestad).
Esta imagen fue seleccionada para exponerla en la exposición internacional de Barcelona del año 1.929.

  VIRGEN DE LA ASUNCIÓN

La imagen yacente de la Virgen de la Asunción llegó a Plasencia en el año 1.593 procedente de Salamanca, es de estilo renacentista, y solo tiene talladas las partes visibles, pues se hizo para ser vestida. Entre otros vestidos la Virgen cuenta con uno de terciopelo rosa, regalo de la reina Isabel II.        
Hay un contencioso con el pueblo salmantino de Navacarros el cual reclama esta imagen como suya, alegando que como pertenece a la diócesis de Plasencia pudo el obispo mandar el traslado de la talla a la catedral placentina. No se conserva ningún documento que acredite la propiedad de la imagen por parte del pueblo salmantino.
Anteriormente  a esta imagen hubo otra que debido a su estado de deterioro ya en el año 1.591 no se podía bajar para sacarla en procesión el día 15 de agosto que se celebra  su fiesta.
El arca que contiene a la Virgen, es  barroca, de maderas nobles, con incrustaciones de carey, oro y plata y el techo, por dentro, cubierto de plata repujada. Adornan el arca unas figuras de ángeles. Se construyó en el año 1.700. Esta magnífica obra de arte fue costeada por el obispo D. Bartolomé de Ocampo y Matía. Se la instaló en un espléndido altar de estilo churrigueresco obra de los hermanos Joaquín y José  Churriguera y de su sobrino Alberto, de este altar hay abundante documentación.
El citado altar es una copia casi exacta del que fabricaron estos mismos Churriguera para la ermita de la Montaña de Cáceres.
Al principio de trasladarla al altar donde está hoy, se la colocó en una urna de muy poco valor, hasta que el obispo  Bartolomé de Ocampo mandó hacerle la artística urna que  podemos admirar hoy.

Destacan las imágenes de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen. La imagen de San José no pertenece al retablo original.
El retablo original era de dos cuerpos, quedando como está hoy en 1.795, que estando  un sacerdote  francés que vino huyendo de la revolución francesa celebrando misa, se desprendió de su parte superior y al caer lo mató.
Esta imagen solo se expone a la contemplación de los fieles en los días de la novena de su festividad, el día 15 de Agosto, o si fuese preciso, por suceder alguna calamidad, hacerle rogativas. En tiempos pasados era tal la afluencia de devotos de toda la comarca que, el cabildo tenía que dejar abierta toda la noche la catedral, para acoger a los devotos que no tenían cobijo ni posada donde pasar la noche.
En el año de 1.725 por el mes de abril, se empieza a construir  el   retablo del altar de la Virgen de la Asunción, la cual desde que se trajo de Salamanca estaba colocada al lado de la puerta de la sacristía. En el sitio que hoy ocupa, estaba Nuestra Señora del Perdón, la cual fue trasladada a la catedral vieja y en su sitio se colocó un cuadro de Santa Inés, que había regalado a  la  catedral el  arzobispo de Burgos, el cual fue  Magistral de esta catedral de Plasencia.    
 Se tardó en construir el retablo  20 meses y costó 44.000 reales de vellón El dorarlo costó  36.110 reales y 32 maravedís, y no se terminó hasta  septiembre de 1.741
La reina doña Isabel II regaló a esta imagen un traje el cual suele tener puesto la Virgen.
El boletín eclesiástico de la diócesis  del mes de octubre de 1860 recogió este hecho con el siguiente texto:
“El día primero del corriente llegó el Regio manto que la acendrada piedad de nuestros Reyes Católicos dedica a María Santísima, en su Sagrada Imagen de la Asunción o del Tránsito, patrona de esta Santa Iglesia Catedral. S.S.I. dispuso se colocase en su Capilla, para que pudiesen ver y admirar los Placentinos, y cuantos de fuera quisieran acercarse al Palacio, la riqueza y primores del Regio regalo.
De acuerdo S.S.I. con el venerable Deán y Cabildo se celebrará solemnemente este suceso, haciendo la entrega a la Corporación el día 10 del corriente, y exponiendo a la veneración pública la Sagrada Imagen con su nuevo manto el día 12, oficiando de Pontifical, y sacándola en procesión por la Ciudad, para que satisfagan su devoción a la Santísima Virgen los habitantes de esta población religiosa, y los de sus cercanías; para dar gracias a Dios por la mediación de su Santísima Madre, por haber conservado la vida de S. M. la Reina Nuestra Señora en el peligro que ha corrido en el mar de las Baleares; para implorar su protección a favor de la causa de Nuestro Santísimo Padre el Papa Pio IX, que es la de la Religión, de la justicia y del derecho; y para que haga cesar  la persecución que sufren nuestros hermanos cristianos en la Siria.”

  SANTA MARÍA LA BLANCA.

 Esta imagen es de estilo gótico, de principios  del siglo XIV, es de piedra policroma y mide 1,76 metros de altura.
La Virgen está de pie, en la mano derecha tiene una paloma que ofrece al Niño, y con la izquierda lo sujeta.
Viste la Virgen  túnica, manto, y el velo de la sabiduría. Las coronas de la Virgen y la del Niño son de épocas posteriores.
Por la posición de la imagen y por la forma de coger al Niño, es una Virgen Odegetria bizantina, (Virgen de pie con el niño en los brazos).
Como la Virgen del Perdón, tenía su capilla en la catedral vieja, posteriormente se le dedicó un altar en el claustro y se le cambio el nombre por el de Nuestra Señora de la Encarnación.

LA ANUNCIACIÓN DE LA PUERTA DEL PERDÓN.


 La Puerta del Perdón de la catedral de Santa María es de estilo románico tardío, consta de un arco de medio punto, abocinado, con cinco arquivoltas, que apoyan en diez columnitas rematadas por capiteles.
Sobre la portada hay una hornacina que resguarda el grupo de la Anunciación. El hueco es un arco rebajado, y dentro de él  se figura la Anunciación de María por el Arcángel San Gabriel.
Ambas figuras son de piedra, de grandes dimensiones, y se encuentran  muy desgastadas y deterioradas por su exposición a los elementos.
Estas salutaciones eran típicas de las capillas bizantinas.

La Virgen está de pie, con un libro (Sagradas Escrituras) en la mano izquierda, el brazo derecho está levantado hacia el frente (no se sabe si tenía algo en la mano), viste túnica y manto, y sobre la cabeza tiene el velo de la sabiduría.
El rostro de la Virgen es muy bello y su mirada muy dulce.
El Ángel está de pie, avanzando hacia la Virgen, lleva en sus manos una larga filacteria (especie de pergamino) enrollada en sus extremos, en donde lee el mensaje divino. El Ángel lleva túnica talar con cinturón.
Estas figuras pueden datar de principios del siglo XIV.


NUESTRA SEÑORA DEL PERDÓN.

La Virgen del Perdón es de finales del siglo XIII, es de piedra policroma, tiene una altura de 2,15 metros, está de pie sobre un pequeño pedestal.
Viste una túnica y manto envolvente, a pesar de ser de piedra las vestiduras están realizadas de forma magistral y muy elegantemente.
En la mano derecha tiene un objeto redondo, y con la izquierda sostiene al Niño.
El Niño lleva en sus manos el Libro de la Sabiduría.       
Esta imagen fue seleccionada para exponerla en la exposición internacional de Barcelona del año 1.929.
Por la posición de la Virgen (de pie) y por la forma de coger al Niño sobre el brazo izquierdo, es una Virgen Odegetria bizantina.
Esta imagen estaba originalmente en la capilla de la cabecera de la nave izquierda  del altar mayor de la catedral vieja  Delante de esta Virgen se enterraban los obispos placentinos.
Esta imagen es muy parecida a las de Salamanca y Ávila, pero la de Plasencia tiene mejor ejecución.

NUESTRA SEÑORA DE LA ENCARNACIÓN


El Presbítero D. Esteban Ginés, al reimprimir en 1.905,  la Vida de María de Rozas, en un apéndice final habla de esta imagen de la Virgen. Y cuenta que al no saber su paradero preguntó al Sr. Chantre de la Catedral, el cual le informó que esta imagen estuvo en el claustro, pero al realizar obras se recogió en el interior. Cuenta que esta imagen es en todo muy parecida a la Virgen del Perdón, pero un poco más baja. Y que antiguamente tuvo capilla donde hoy (1.905) está la entrada al vestuario de canónigos. También dice que antiguamente tuvo cofradía.
Esta Virgen de la Encarnación parece ser que en la actualidad  es la Virgen  Santa María la Blanca de esta catedral.

EL NAZARENO

Entrando en la catedral por la puerta de las cadenas, nos encontramos a mano  derecha una capilla protegida por una reja. Dentro de esta capilla y en un retablo barroco se encuentra la imagen de Jesús Nazareno, conocido en la ciudad como “El Nazareno de la Catedral”. Esta imagen, junto con la Virgen del Puerto, son las de mayor devoción de Plasencia. La talla es de las llamadas de vestir, es decir, que solo están talladas las partes que se ven. En la espalda se encontró un papel  que dice así “La hizo en 1.693 Joseph Jiménez Sánchez de Logrosán”. Este papel lo  encontró el escultor vallisoletano Vaquero en el año 1945 al realizar una restauración a la imagen.
La persona que costeó la talla fue el maestrescuela D. Antonio de Almaraz Grijalva, y su escudo está representado en la reja de la capilla.
El emplazamiento original de la talla fue en una capilla del claustro llamada de los Mártires, en la cual está ahora la pila bautismal de la parroquia de Santa María.
Por los años 1866-68 se trasladó a su ubicación actual así como el retablo donde estaba ubicado.
A lo largo de estos siglos ha sufrido varias restauraciones, en una de ellas se le dulcificó el rostro y así llego hasta el siglo XX. A finales de este siglo se le volvió a su expresión original, cosa que causó un pequeño revuelo entre las personas devotas de la imagen, pues al ver la nueva fisonomía, decían que ese no era su Nazareno, sino que se lo habían cambiado.
El Nazareno tiene cofradía propia, una de las mayores de la ciudad, procesiona el Miércoles Santo, y es la única procesión que no sale de Santo Domingo, sino que sale de la catedral. Esta cofradía se fundó en el año 1.930.
Durante un tiempo en la capilla del Nazareno se guardó el Santísimo, dejando el altar mayor libre para que se pueda visitar, sin tener que llamar la atención a los turistas por falta de respeto hacia este Sacramento. Hoy se ha trasladado al Altar de las Reliquias.


CAPILLA DE LA PURÍSIMA

Frente a la capilla del Nazareno se ve otra pequeña capilla, la cual está incrustada en las paredes del coro, esta capilla de la denomina “de la Purísima” por la imagen que la preside. También están en esta capilla las imágenes de Santa Teresa, San Antonio, San Nicolás y varios santos franciscanos. En la reja que la protege podemos ver  el  escudo del Deán D. Fernando de Sotomayor, el cual está enterrado en ella. En las paredes se ven esculpidas en piedra las imágenes de San Jerónimo y San Gregorio.
En su primer momento esta capilla estaba dedicada a San Fulgencio, patrón de la diócesis, pero el Deán decidió al comprarla en 1.640 que la dedicaba a la Purísima.


CAPILLA DE LA SANTA CRUZ

En la pared exterior izquierda del coro, se encuentra esta capilla barroca  la cual está presidida por un Cristo acompañado por las imágenes  policromas de la Virgen y San Juan, las cuales parece ser que son anteriores al Crucifijo.
En una inscripción que hay en su interior se puede leer: “Este retablo i dorado hizo a su costa don Juan Caballero de Arias, Arcediano de Medellín. Año de 1.746”.   En la pared de la capilla se ven grabadas las imágenes de San Agustín y San Ambrosio.


CRISTO DE LOS DOCTORES

Esta talla del Crucificado es de época medieval, seguramente del siglo XIV, la cruz hace una labra de madera con escamas. Está situada esta imagen en el muro que hay entre la Puerta del Enlosado y el paso a la catedral vieja. Su ubicación anterior fue en la catedral vieja, en la capilla lateral derecha, al lado del Altar Mayor. Como este Altar Mayor de la catedral vieja era muy estrecho, se pensó hacer dos arcos en las capillas laterales y así darle más espacio, con lo cual desaparecieron estas capillas y las imágenes que estaban en ellas. El autor de estos arcos fue el cantero placentino Pedro González, y se realizaron en el año 1.483.

Cuentan las viejas crónicas que este Cristo era muy venerado por los estudiantes placentinos, los cuales se encomendaban a él para salir bien de sus estudios, de ahí quizás su nombre.


VIRGEN DE GUADALUPE

Junto al Cristo de los doctores que se encontraba en la catedral nueva, situado a mano derecha del órgano una imagen moderna de la Virgen de Guadalupe, Patrona de Extremadura. Aunque es una buena copia del original, no es muy grande su valor artístico.

                              




Pedro Luna Reina - Jose Antonio Pajuelo Jimènez
 " Sembrando Inquietudes"


martes, 19 de agosto de 2014

LA CAPILLA DEL OBISPO GUTIERRE DE CARVAJAL Y VARGAS.

La Capilla del Obispo en la Iglesia Parroquial de San Andrés es de una sola nave, de gran altura, apoyada al exterior por amplios contrafuertes. De estilo gótico sobrio, las bóvedas presentan esbeltas y complicadas nervaduras, bajo las cuales, una tribuna recorre todos sus lados. Un graderío permite el acceso al presbiterio, donde se encuentra el altar y los sepulcros de mármol blanco de Francisco de Vargas y de su esposa Inés de Carvajal, que flanquean el gran retablo renacentista. 

El retablo de tres cuerpo y tres calles fue esculpido por Francisco Giralte, y dorado y policromado por Juan de Villoldo el Mozo. En su primer cuerpo presenta escenas de la Epifanía, de la Virgen de la Piedad y de la Anunciación. El segundo, la Circuncisión, la Flagelación y el Santo Entierro. El tercero, Jesús con la cruz a cuestas, la Natividad y la Crucifixión. El conjunto se corona con un Calvario y, en lo más alto, el padre eterno.

A la derecha, en el hueco de pared que comunicó durante un tiempo esta capilla con la parroquia de San Andrés, se sitúa el sepulcro de alabastro del Obispo Gutierre de Carvajal y Vargas, obispo de Plasencia y fue concebido como capilla funeraria para él y su familia, representado en actitud orante bajo un gran arco. Al obispo acompañan algunos familiares, entre los que destaca el capellán mayor Barragán, sobre un fondo en relieve con la Oración en el Huerto. El conjunto está enmarcado por columnas, entre las que se presentan figuras femeninas manieristas, niños cantores, representaciones de Cristo después de la Flagelación, y las lágrimas de San Pedro. Sobre él, un cuerpo superior con una representación de Ecce Homo entre ángeles. La litografía pertenece a la obra .España Artística y Monumental., que sirvió para difundir por todo el mundo la imagen tópica de la España pintoresca y exótica que tanto atrajo a los viajeros en el siglo XIX. Posteriormente, algunos artistas ejecutaron en fotografías las mismas imágenes, como el inglés Clifford o el francés Laurent.

Retablo de la Iglesia Parroquial de San Andres;Sepulcros de D.Francisco de Vargas e Ines de Carvajal, y Obispo Gutierre de Carvajal y Vargas.


Jose Antonio Pajuelo Jiménez
                               
                         

lunes, 11 de agosto de 2014

Datos para la Historia. LAS FACHADAS DE LA CATEDRAL NUEVA.

FACHADA MERIDIONAL o DEL ENLOSADO.

Es la primera portada que se realiza en la catedral nueva, desde esta puerta se llega a la Corredera de la ciudad, y está colocada frente a la muralla, por lo que fueron muy frecuentes los pleitos entre el Cabildo y el Concejo por el dominio del espacio que hay entre la portada y la muralla.
Para entender estos pleitos hay que saber que la portada sur quedaba a una gran altura del suelo de la muralla, concretamente quedaba casi a la altura de esta. Para salvar este inconveniente habría que haber realizado unas rampas laterales para poder entrar y salir por esta portada. Por este motivo el cabildo pidió permiso para rellenar el hueco que había entre la puerta y la muralla, haciendo un patio delante de la puerta. A este patio se accedía desde la torre de las campanas, donde en la actualidad hay una puerta que impide el paso al enlosado. Como este terreno era de la ciudad, es por lo que vinieron los pleitos.

Al final el Rey se lo concede al Cabildo, y este lo enlosa totalmente (de ahí el nombre de Portada del Enlosado). El antepecho de piedra que da a la corredera, mide 84 varas, y tiene 24 claros, y cada claro tiene 10 balaustres con su pilastra, lo realizó el maestro cantero Marcelo Sánchez. Costó 800 ducados y se le prometieron 34 más.
El día seis de marzo de 1.533 el Cabildo  confió la guarda del enlosado a Francisco Domínguez, (el cual era  campanero  de la catedral) dándole  doce ducados al año para impedir que en el enlosado, e iglesia nueva y cementerio  colocasen criaturas recién nacidas, si tal ocurriese  se tendrían que criar a expensas del mencionado  Domínguez.
Viendo el Cabildo que esta zona de la Catedral al estar más escondida servía para todo menos para rezar, propuso cerrarla al público, y después de muchos pleitos con el Concejo se llegó a un acuerdo salomónico; se haría una puerta para cerrar la zona del enlosado, pero el  Cabildo tendría una llave y el Concejo otra " que abriera por dentro y por fuera", este acuerdo se firmó el día 24 de julio de 1.611. (Se conserva el documento en el archivo del ayuntamiento)     
La portada se compone de dos cuerpos, el primero ocupado por la puerta, a cuyos lados se ven las estatuas de San Pedro y San Pablo.
Así mismo se pueden ver los grandes escudos de Santa María, Carlos V y del obispo Gutierre de Vargas y Carvajal.
Como curiosidad se puede contemplar en esta fachada dos relojes, uno de sol y otro de luna.
En el año 1.592 se autorizó la construcción de las puertas principales del Enlosado.


    FACHADA NORTE.
 La entrada a la catedral se realiza  por la fachada norte, la cual es la que da a la plaza de la catedral.
Para el comienzo de la portada debe tomarse la fecha de 1.522, momento en que Juan de Álava da órdenes para la realización del crucero. La conclusión de la misma se encuentra datada en la misma obra: 1.558 se acabó esta portada.

La fachada es de estilo plateresco, su estructuración se resume en: un panel central, limitado  por dos contrafuertes. Los contrafuertes llevan pilastras adosadas y hornacinas. La parte central consta de cuatro cuerpos, ofreciéndose columnas en el primero y cuarto, pilastras colocadas en ángulo en el tercero, y columnas convertidas en balaustre, en el segundo. La separación entre un cuerpo y otro se realiza por medio de un entablamento, al gusto clásico.
Los intercolumnios suelen estar cubiertos de ménsulas y doseletes para albergar figuras (nunca se llegaron a colocar). En la zona central se abre la puerta de acceso al templo, definida por bóvedas casetonadas que se van peraltando a medida que la vista asciende. En la parte superior se aprecian dos frontones clásicos, a uno y otro lado de la venera que remata la portada.                       
A la vista cronológica de la estancia de los maestros en la ciudad, se puede afirmar que corresponde a Juan de Álava la traza y estructuras de la portada norte. Este maestro estaba vinculado a la catedral desde el año 1.513.
Debe prestarse atención a la diferencia de calidad en los relieves decorativos del primer cuerpo de los contrafuertes y en el resto de la portada, así como la diferente labra a medida que nos separamos del eje central. La calidad disminuye a medida que nos separamos del centro. Ello es el resultado de las continuas interrupciones de la obra, así como de la ausencia de los maestros que dejaban el proyecto en manos de aparejadores que, en ocasiones, debían de solucionar sobre la marcha dificultades no previstas en las trazas iniciales, con lo que se alteraba la continuidad compositiva y estructural de las obras.

A Juan de Álava le sigue en la dirección de las obras Alonso de Cobarrubias. Su participación en la portada es improbable. De tener que asignarle algún cuerpo de la fachada, sería el tercero, donde las pilastras se amaneran y se colocan en ángulo.
El cuarto cuerpo se podría atribuir a Diego de Siloè, pues es muy semejante a la puerta sur, o del Enlosado, la cual realizó íntegramente este maestro.
Para el estudio de la fachada de pude dividir así:
Sentido vertical (de arriba abajo), un panel central y un contrafuerte a cada lado. El panel central representa la Historia de la Salvación, y los dos contrafuertes los vicios humanos.
En sentido horizontal, la dividiremos en cuatro plantas o cuerpos.
La fachada tiene las siguientes medidas: Altura =30,40 metros. Anchura =16,10 metros.
El primer cuerpo tiene una altura de 8 metros; el segundo cuerpo tiene 5,10 metros de altura; el tercer cuerpo tiene 5,40 metros de altura; el cuarto cuerpo mide 7,70 metros de alto; y los remates tienen 3,40 metros de altura.
Los contrafuertes tienen (de frente) 2,20 metros de ancho cada uno.
Desde los contrafuertes hasta la puerta hay 3,50 metros a cada lado.
Con estas divisiones, podremos estudiar las distintas partes y símbolos de la fachada.

SIMBOLOS DE LA FACHADA NORTE.
                                         
MEDALLONES.

Mirando la fachada de frente, tendremos: En el panel central, a los lados de la puerta de entrada, a unos 80 cms. de altura, a la izquierda, desde la puerta hacia  afuera: Guerreros, San Pedro, Júpiter. A la derecha: Escipiòn Africano, San Pablo, Hèrcules.
A la izquierda, en el frente, a unos 1,60 cms. de altura, dos medallones: El de afuera Filis, el de dentro Demofon. A la derecha: Marco Antonio y Cleopatra.
En los ángulos superiores de la puerta de entrada, dos medallones: El de la izquierda San Pedro, el de la derecha San Pablo.

En el entablamento de separación del primer y segundo cuerpo, cuatro medallones, de izquierda a derecha: Prometeo, Lucrecia, Esperanza-Fè, y Caridad.
En el ángulo superior del arco del segundo cuerpo, dos medallones; izquierda: Isaìas, derecha: Zacarías.
En el entablamento de separación del segundo y tercer cuerpo, un medallón central: Jesucristo.
En el tercer cuerpo, dos medallones a la izquierda: Vicios, a la derecha dos medallones: Vicios.
En el ángulo superior del arco del tercer cuerpo, dos medallones; izquierda: Reina de Sava, derecha: Rey Salomón.
En el cuarto cuerpo, (parte inferior) dos medallones a la izquierda: Vicios, a la derecha dos medallones: Vicios.
En el ángulo superior del arco del cuarto cuerpo, dos medallones; izquierda: Anciano?, derecha: Mujer ?.
En el remate central, una figura: El Padre Eterno.
Contrafuerte izquierdo (según se mira). Primer cuerpo, cara interior, en la parte interna: medallón deteriorado, externa: Fernando el Católico, frente: Medallón deteriorado. Cara exterior, parte interna: Mujer, parte externa: Guerrero.
Entablamento de separación del primer y segundo cuerpo, cara interior, parte interna: San Juan Bautista, parte externa: San Mateo. Frente, tres medallones, izquierda y derecha: Heráldica de Carvajal, centro: San Pedro?. Cara exterior, parte interna: San Lucas, parte externa: San Marcos.
Entablamento de separación del segundo y tercer cuerpo, cara interior, parte interna: Elena, parte externa: Clérigo. Frente, un medallón: Bernardino de Carvajal - Paulo IV. Cara exterior, parte interna: Valor (guerreros), parte externa: Mesura (mujer).
Cuarto cuerpo, cara interior, parte interna: Muerte, parte externa: Vida. Frente, un medallón: Carlos V. Cara exterior, parte interna: Filósofo, parte externa: San Vicente Ferrer.



Contrafuerte derecho (según se mira), primer cuerpo, cara interior, parte interna y externa: Emperadores (bustos clásicos). Frente, un medallón: Calavera.
Entablamento de separación del primer y segundo cuerpo, cara interna, parte interna: San Jerónimo, parte externa: San Agustín. Frente, parte izquierda: Heráldica de Catedral, centro: San Pablo, parte derecha: Heráldica de Gutierre de Carvajal.
Entablamento de separación del segundo y tercer cuerpo, cara interna, parte interior: Habraan, parte exterior: Isaac. Frente, un medallón: Gutierre de Vargas. Cara exterior, parte interna: Josué, parte externa: Judith.
Cuarto cuerpo, frente, un medallón: Princesa Juana, cara exterior, parte interna: Ancianidad, parte externa: Juventud.  
En el friso del remate superior se pueden ver tres cartelas en las cuales  está escrita la fecha de la terminación de esta fachada: “1.558. SE ACABO. ESTA PORTADA”.
Al ser esta puerta la entrada principal de la Catedral, se hizo delante de ella un enlosado y se colocaron mojones de delimitación de lo que era territorio de la iglesia. El Concejo de la ciudad no estuvo de acuerdo con los límites y tuvieron varios pleitos con el Cabildo a cuenta de ello. El pleito se llevó a Roma para que el Papa intercediese delante del Rey para que esta plazoleta fuese dominio de la iglesia.
Como es natural la iglesia lo consiguió, y para que se tuviese constancia de ello se colocaron dos filas de cadenas delante de la puerta. Estas cadenas han estado en el mismo sitio hasta hace pocos años, en que al hacer una reforma de la plaza se las colocó adosadas a los muros de la catedral.



Cuentan las viejas tradiciones placentinas que estas cadenas vinieron de las Navas de Tolosa, y que pertenecían al conjunto de las que defendían la tienda del rey moro. Si esto fuese así, habrían estado en algún otro sitio colocadas hasta que se hizo la catedral nueva. También tienen la leyenda de que tienen poder fecundador, por lo cual durante muchos años las mujeres de Plasencia y comarcas las raspaban con un cuchillo y la pequeña cantidad de óxido que se desprendía se la tomaban como remedio para su esterilidad.

Datos extraídos del libro de D. Jesús Manuel López Martín.

 Pedro Luna Reina- Jose Antonio Pajuelo Jiménez
                                    
        

viernes, 25 de julio de 2014

Datos para la Historia. LAS CATEDRALES DE PLASENCIA.

CATEDRAL ANTIGUA - SANTA  MARÍA

La bula papal para la creación de una “cátedra” fue expedida por Inocencio IV en el año 1.254. Esta bula determinaba que el cabildo catedralicio estaría compuesto de 10 canónigos y 8 racioneros, aunque luego fueron aumentando progresivamente hasta tener 8 dignidades en el cabildo, entre las que destacan los arcedianos de Plasencia, Béjar, Trujillo y Medellín.
En el último tercio de este siglo XIII se empieza a construir la catedral antigua llamada Santa María. En ese tiempo era obispo D. Domingo Jiménez  (1.285 a 1.328). Y el primer arquitecto fue  Maestre Remondo que terminó la capilla mayor, la parte meridional y occidental del claustro y la fachada principal hasta la clave de la puerta. Otro arquitecto fue Gil de Cislar. En 1.328 continúan las obras los maestros Diego Díaz, Juan Pérez y Juan Francés.
Se calcula que la construcción de la catedral vieja duró  más de 200 años. Una prueba de ello es el gran número de escudos de obispos que están labrados en sus paredes. La tardanza de la construcción se debió mayoritariamente a la falta de dinero, y a los malos tiempos que corrieron.
Por estos años hubo mucha hambre en toda la región teniendo que vender las monjas de San Marcos  las casas que tenían fuera de la Puerta de Talavera para poder comer las religiosas.
En 1.380 se hicieron grandes reformas en la catedral por el maestro Juan Francés.  En 1.411 se edifico en la catedral la capilla de S. Catalina por orden del obispo D. Vicente Arias de Balboa, para ser  enterrado el en la misma.
La obra de carpintería de la capilla la realizó el maestro moro Adolhasis
Sobre el año 1.416 se hicieron obras de seguridad en la parte meridional de la catedral, estas obras las realizó el maestro Asoyte o Aseite el cual era moro.
Por los años 1.436 al 1.438 se realizan nuevas obras de restauración en las bóvedas del claustro.
El conjunto de la catedral es de estilo transición del románico al gótico.
Debido  a su absorción por la catedral nueva o de la Asunción es muy poco lo que se puede apreciar de su estructura original, pues perdió toda la cabecera  en dichas obras.
El templo consta de tres naves, y su construcción debió pasar por  varias paradas de obras debida seguramente al agotamiento del dinero.

De la obra primitiva se pueden ver  los medios pilares adheridos a sus muros (sin los capiteles que son posteriores). En el siglo  XIV se continúan las obras y se levantan los pilares divisorios de sus naves. La nave central sube un poco más que sus colaterales  siendo su estilo parecido al  anglo-normando, y las naves laterales son simples  ojivas. El conjunto es parecido al de la catedral de Poitiers.
Muy notable de destacar es el conjunto escultórico de la Anunciación de estilo románico, que preside la puerta de entrada a la catedral  (frente al Palacio Episcopal), así como en la parte superior se puede ver un personaje arrodillado ante la Virgen, no se sabe de cierto a quien representa este personaje por lo cual hay dos versiones de el, una dice que es un ángel, y la otra que sería el rey Alfonso VIII. Esta portada  de estilo románico se la conoce con el nombre de “Puerta del Perdón”
En esta misma fachada vemos un rosetón de cuatro metros de diámetro. El primitivo rosetón de destruyó en el año 1.761 y se sustituyó por un ventanal en el año 1.854. En el año 1.984 se restaura la fachada y se realiza otro rosetón (el actual) que según los técnicos en arte no ha sido muy acertada su ejecución. Para cubrir el interior de este rosetón se pensó en una vidriera, pero al final se cerró con unas láminas finas de alabastro.
El día 26 de Marzo de 1.438 se acabó el claustro y se celebró la primera procesión por sus bóvedas. Este claustro se empezó a construir en el siglo XIV, por sus caras  norte y este. Y en el siglo XV se rematan las caras  sur y oeste. De esta tardanza  es culpa de que una parte se diferencie tanto de la otra, fueron maestros de este claustro  Juan Martín y Pedro Ximenez. El estilo del claustro es cisterciense, cuadrangular y diferente cada una de sus caras, así una sección tiene cinco arcos, otras dos tienen tres arcos y la restante tiene cuatro arcos. De 1416 a 1420 se renovó el ala contigua a la catedral. 16 años después se le da más elevación a las bóvedas de las otras tres galerías.
En el centro del claustro se ve una fuente la cual está asentada sobre tres gradas circulares de piedra. Su estilo es gótico, tiene labrado el escudo del cardenal  D. Juan de Carvajal, el cual fue obispo de esta sede. El cuerpo de la fuente es un polígono con pilares haciendo de estribos. El diámetro de la fuente es de unos dos metros, y en su centro se eleva una columna con capitel en el que se apoya una taza octogonal. El total de altura de la fuente es de 1,75 metros aproximadamente.
 El obispo que en esos tiempos gobernaba la diócesis de Plasencia era  D.  Gonzalo de Santa María, el cual tenía a orgullo su ascendencia judía, y se vanagloriaba de ser pariente de la Santísima Virgen. Cuentan que D. Gonzalo cuando rezaba  el Ave María solía decir: “Santa María Madre de Dios  y  familiar mía,  ruega por nosotros  pecadores...”, Utilizaba como sello la flor de lirio que es el símbolo de la Santísima Virgen y de la iglesia.
El padre de este D. Gonzalo era el judío converso D. Pablo de Burgos, que era uno de los más ricos de su ciudad, el cual después de enviudar ingresó en la iglesia llegando a ser obispo de Cartagena y de Burgos. Cuenta la tradición que se convirtió al leer a Santo Tomás de Aquino.
Este D. Pablo fue preceptor del rey Juan II, el cual en agradecimiento entregó a su hijo la diócesis de Plasencia.
A esta catedral vieja corresponden las imágenes de la Virgen de la Blanca, Virgen del Perdón, y la más importante de todas, la Virgen del Sagrario.
En lo alto del muro que une la catedral con el Palacio Episcopal, se puede ver una figura de piedra con un disco en la mano, la gente de Plasencia la suele llamar La Panadera del Obispo; esta figura está compuesta de dos partes, siendo la superior más grande que la inferior (como si no fuesen de la misma figura). Según D. Marceliano Sayans, podría ser la estatua de un guerrero celticolusitano.
En la Puerta del Perdón (frente a la calle Blanca) se puede apreciar en los arcos de su entrada, el estado de construcción en que se encontraba la catedral nueva cuando se suspendieron las obras, pues se puede ver como los canteros dejaron la piedra a medio labrar.
El obispo D. Domingo Jiménez, (1.295 – 1.326), viendo que las obras no se podían acabar por falta de presupuesto decidió en una reunión de Obispos  proponer la concesión de  indulgencias a los fieles que realizaran donativos  para la terminación de las obras, la propuesta fue aprobada y con el dinero que se sacó se pudo terminar la catedral el año  1.330



CATEDRAL DE LA ASUNCIÓN  o  CATEDRAL NUEVA

La conquista de América, Méjico, Perú, etc.… da una época de esplendor a todos los pueblos de España, pues empiezan a llegar los barcos cargados de oro, mucho  del cual a sido conquistado por soldados extremeños.

Una buena parte de este oro llega a la diócesis de Plasencia, la cual hace generosas donaciones a sus parroquias e iglesias.
Viendo este momento de esplendor, el Cabildo Placentino se plantea la posibilidad de construir una nueva cabecera para la catedral o construir una nueva catedral, pues la de Santa María se estaba quedando pequeña y no estaba en consonancia con la grandeza de la diócesis.
No se sabe con certeza cuál fue la primera idea que se aceptó, pues algunos miembros del Cabildo no estaban de acuerdo  con el enorme gasto que se originaría al construir un edificio nuevo.
En el año 1.498 se empieza a construir la catedral nueva, la cual se pone bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción. Como ya desde su comienzo se veía que sería una obra muy larga y con muchas posibilidades de no poder ser concluida por falta de dinero, se tomó la decisión de empezar por la cabecera de la nueva iglesia, la cual estaría separada de la antigua por bastantes metros. Así mismo se tuvo en cuenta hacer la nueva nave central con el ancho de las tres naves antiguas, de manera que en un momento determinado quedarían unidas aun sin terminarse la nueva obra, cosa que así sucedió.
Es de destacar la gran defensa que siempre ha realizado Plasencia y su diócesis del dogma de la Inmaculada, pues además de dedicarle sus catedrales mando sus mejores embajadores a la tramitación en Roma de este dogma. El cardenal Antonio de Trejo, y los obispos de Plasencia, Fray Francisco Guerra y Crespi de Borja fueron a la Ciudad Eterna para defender la limpieza de la Virgen María.
Desde mediados del siglo XVII era obligatorio para formar parte del Cabildo, jurar defender la Purísima Concepción de la Virgen María. En el año 1.661 se aprobó un acuerdo capitular por el cual “todos los predicadores que predicaren en la Santa Iglesia Catedral, de cualquier religión - orden religiosa - y condición que sean, digan antes de comenzar el sermón: Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento y la pura y limpia Concepción de la Virgen Santísima sin mancha de pecado original”. Y ordena a los Maestros de Ceremonias que se lo adviertan así a todos los predicadores.

Se decide hacer una catedral de estilo gótico tardío, cabecera “ochavada”,  de planta salón de tres naves,  y dos capillas hornacinas. Este tipo de nave salón tuvo mucho éxito  en Castilla a partir del siglo XV, aunque este tipo de construcción es más típico de iglesias que de catedrales.
Únicamente se edificaron las de Zaragoza, Jaén y Plasencia. La planta salón se caracteriza por cerrarse a la misma altura, convirtiendo la nave en una enorme sala, la cual tiene las ventajas de no tener que necesitar arbotantes, y al eliminar el triforio, es más barata su construcción.
Los pilares de sustentación de la bóveda parten de una elaboradísima basa y se elevan hacia arriba sin capiteles, abriéndose en complicadas nervaduras que le da un aspecto de palmeras pétreas de una elegancia inigualable.
El  obispo D. Gutierre Álvarez de Toledo, hijo del primer duque de Alba era el titular de la cátedra placentina  en esta época, y el primer arquitecto de la catedral nueva fue el maestro Enrique Egas, y el cantero que le suplía y ayudaba era el placentino Francisco González. Este cantero  trabajo en la construcción de los dos puentes (De la Isla, y Trujillo) en la capilla mayor de San Esteban, en la de San Vicente, en la capilla mayor de la catedral, en la gran fuente de la Plaza, en la fachada del Ayuntamiento, etc. 
Enrique Egas era también el arquitecto de la catedral de Toledo, de Santiago, de Valladolid, de Guadalajara, de Sevilla, de Zamora, de Salamanca, etc. con lo cual estaba siempre viajando para comprobar el estado de las obras. Así que los ayudantes eran los verdaderos directores.
Después de este maestro Egas, se hizo cargo de las obras el maestro  Juan de Álava. Después de estar suspendidas las obras varios años, en el 1.513 se emprenden de nuevo, y se agrega el maestro Francisco de Colonia  para  llevar  la dirección  de la construcción.

Debido  a los diferentes criterios que tenían los arquitectos el Cabildo se vio en la necesidad de separar a Francisco de Colonia de la dirección de la catedral, y dejar a Juan de Álava que  se hiciera cargo el solo de todo. Esto dio lugar a un odio entre ellos que tuvo su culminación en Salamanca, cuando el Cabildo salmantino pide un informe a Francisco de Colonia sobre el trabajo que estaba realizando  en esa catedral Juan de Álava, y lo da negativo, teniendo que explicarse  ante el Cabildo Juan de Álava, y exponiendo que: “Francisco de Colonia es mi enemigo capital; todo lo que el pudiera dañarme, lo hará, aunque faga uno e dies juramentos, a causa de una obra que en la iglesia mayor de Plasencia tenía e por saber poco le fue quitada e se me dio a mi, e por otras causas”.  Se tuvo que llamar a Enrique Egas y a Juan de Rasines para que dictaminaran sobre la calidad del trabajo. El dictamen fue favorable a Juan de Álava.
A la muerte de Juan de Álava el Cabildo llamó al maestro Alonso de Covarrubias, que solo  estuvo 6 meses en la obra.
Se llamó al maestro Diego de Siloé que estaba en Granada trabajando en su catedral. Después de ver las obras dejó los planos y las ordenes de trabajo y se volvió a marchar a Granada.
Después se llamó a  Rodrigo Gil de Ontañón  el cual se hizo cargo, y como los demás se marchó a vigilar las otras obras que tenía asignadas.
En 1547 se llama al maestro  leonés Juan de Badajoz “El Viejo” y después a Hernán Ruiz, el joven, maestro de la iglesia de Córdoba para resolver unas desavenencias con Rodrigo Gil.
Los verdaderos artífices de la  construcción de la catedral fueron los aparejadores o ayudantes  del maestro, pues estos eran los que estaban en la obra y los que solucionaban los problemas que se presentaban.
De las muchas canteras de donde se sacaba la piedra, en esta época se nombran varias de  ellas como la de "Cinco Hermanos" "La Guijosa" "Los Alamitos"   y “La del Puerto”.
El domingo  25 de septiembre de 1.558 se reunió el Cabildo en el patio del enlosado para discutir donde se harían las honras  fúnebres del Emperador Carlos  V. que había fallecido en Yuste.  Después de debatirlo se acordó que sería en el altar mayor de la catedral nueva.
Aunque no estaba terminado se quitaron los andamios, y demás útiles de construcción, y se adecentó para celebrar los actos mortuorios. Las honras se celebraron el domingo 2 de octubre.
Por estas fechas el maestro de obras era  Rodrigo Gil de Hontañón. Y también se terminó la fachada  N. O.  o de las cadenas.
En el año 1.521,  es nombrado obispo de Plasencia D. Gutierre Vargas, pero fue suplantado por el  cardenal D. Bernardino López de Carvajal, al cual hacía poco tiempo se le había levantado la excomunión que se le impuso en el año 1.511 por el Papa Julio II, por haber presidido el Concilio cismático de Pisa, siendo entonces nominado  como obispo de Plasencia por el bando comunero (los Carvajales). D. Bernardino nunca vino a Plasencia en toda su prelatura, cosa que  favoreció a los clérigos de la diócesis. Este D. Bernardino, había sido  arcediano de Plasencia y después se marchó a Roma donde llegó a ser Cardenal.

D. Bernardino murió en el año 1.523 y vuelve a tomar posesión de la silla episcopal el  obispo Gutierre Vargas. El cual murió en el año 1.559.
Aunque hoy se ven los ventanales de la catedral con cristales transparentes, tuvo sus vidrieras correspondientes, las cuales serían de buena calidad al igual que lo fueron todos los materiales empleados en la construcción del templo.
Las vidrieras fueron realizadas por el maestro Valdivieso en la década de 1.560, y el día 12 de octubre de 1.569 el Cabildo comisiona a Luis de Morales - El Divino – como tasador de las citadas vidrieras.
Don Francisco González, archivero de la catedral, dice que las vidrieras fueron encargadas a Juan de Soto.
La inauguración de la catedral se podría datar en el día 22 de mayo de 1.578, fecha en que se empezaron a celebrar los oficios a diario. Ya se sabe que la obra nunca fue concluida.
Para   festejar esta inauguración se representó un auto sacramental en la puerta  de la catedral. El auto representaba el naufragio de Jonás, para ello se construyó un lago artificial y un barco, el cual naufragaba entre una horrible tormenta, producida con pólvora y ruidos apropiados. Cuentan que tuvo tal realismo que las gentes que lo presenciaban empezaron a gritar horrorizadas por el suceso que estaban viendo.
Lo más curioso de estos autos sacramentales, era que se traía el Santísimo en procesión, se le colocaba en un sitio preferente, y asistía a la representación como un espectador más.
                                     
Pedro Luna Reina - Jose Antonio Pajuelo Jiménez.
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domingo, 13 de julio de 2014

Datos para la Historia: LA REJA DEL CORO DE LA CATEDRAL-

LA REJA DEL CORO.
DATOS PARA LA HISTORIA.

Entre los maestros que trabajaron en ella, podemos destacar al maestro cerrajero que fabricó la reja del coro. Este maestro fue el gallego Juan Bautista Celma, sin duda el mejor de toda España.
La reja del coro es de estilo plateresco, destaca su finura y su belleza. Tiene 16,10 metros de larga por 7 metros de alta.  Está compuesta por 84 barrotes, separados por tramos de 15 piezas
Se firmó el contrato en 1.598. Costó 8.750 ducados, es decir 41.250 reales, y se terminó en el año 1.606. La parte baja de la reja se hizo sobre planos de Francisco de Mena y Jacome Trezzo, para la base de jaspe y bronce donde apoya la reja.  Esta base tiene unos 70 centímetros de alta.
La reja  está dividida en cinco tramos. El remate del coronamiento lo preside la Virgen de la Asunción patrona de la catedral, tiene además ocho medallones en la parte alta de la reja, a los lados están las figuras de David, simbolizado por el arpa, y Salomón con el templo, en el centro hay dos escudos, el de Santa María y el del obispo Acevedo, que costeó gran parte de ella. Aunque el material de esta reja se sacó en gran parte de otra reja que estaba en Toledo y que el obispo D. Gutierre Vargas de Carvajal donó a la catedral. Pero era muy pequeña y aunque se hicieron intentos para ponerla, no valió, por lo cual  se tomo la decisión de fundirla y aprovechar el hierro para hacer la otra.
En el centro de la reja hay una columna donde cierran las dos puertas de acceso al coro; el pedestal se hizo con cuatro semicírculos y cuatro esquinas en cuadrado. En esta columna se puede leer el siguiente texto: “IVAES BAPTISTA – CELMA PICTOR – FACIEBAT. ANNO DOMINI – 1604”

Hasta 1.763 no se doró la reja y su dorado corrió a cargo del obispo Juan Enrique de Lara
Son notables también las rejas de la capilla de La Purísima (1.640), la del Nazareno (1.672), antes conocida como capilla de San Juan, y los dos púlpitos, estos datan de finales del siglo XVI, su constructor fue el cerrajero Francisco Hurtado, y el creador fue un señor llamado Canales. Encima de los púlpitos hay una especie de sombreretes llamados tornavoces, que son de estilo barroco y los realizó Juan Gutiérrez.
Las rejas de la Vía Sacra se colocaron en 1.536 y tienen en su parte central el zócalo de jaspe.
La catedral nueva está reducida a la cabecera y dos tramos y la catedral vieja a los cuatro  tramos de los pies.
Se trata de un bello ejemplar del gótico del siglo XVI en cuanto su interior, siendo sus portadas exteriores e interiores del más refinado plateresco.
Sus proporciones son amplias en planta y alzado. La capilla mayor mide 17,22 metros, y en total la iglesia por el crucero 35,37 metros. El punto más alto de la bóveda principal llega a los 26 metros. El grueso de las piedras de las bóvedas oscila entre 15 y 18 centímetros.
Para hacernos una idea de la amplitud de la capilla mayor diremos que la catedral de Sevilla tiene 13 metros de capilla mayor, y la de Salamanca 16,10 metros.
La construcción pasó por innumerables imprevistos que retrasaron su terminación, en su índole económica y técnica al negarse los arquitectos a revisar las obras o tener el Cabildo dificultades para encontrar maestros de autentica solvencia.
En el año 1.632 el cabildo  contrata al arquitecto  Alonso Sánchez y reanuda las obras por un tiempo.
En 1.755 Es Manuel de Lara y Churriguera el que presenta un proyecto de obras. Pero después de examinarlo Juan Bautista Sacchetti y Ventura Rodríguez, no dan su conformidad y por lo tanto no se realizan las obras.
En 1.756 empieza a trabajar el arquitecto Andrés  García de Quiñones, el cual era natural de Salamanca. Pero  viendo que el coste de su terminación sería de unos 780.000 ducados de vellón tuvieron que volver a parar las obras.
Esta fue la última  vez que se intentó terminar la catedral nueva, se realizaron los cierres provisionales de los vanos que estaban al aire y se dio por concluida.
El resultado es que nos encontramos ante un edificio de varios estilos e inacabado.
En los principios del siglo XX, el obispo Jarrín Moro, mandó desmochar gran parte de la nueva torre de campanas que se había empezado a construir en la parte oeste de la catedral. Adujo para ello que el paso hasta el palacio episcopal quedaba muy angosto y, como no estaba terminada la torre, pues no tenía sentido mantener aquel  muro de piedras sin utilidad.
Las piedras que se retiraron, se emplearon en hacer el muro que hay en la avenida de Calvo Sotelo, en su parte alta está un patio que pertenece al Seminario Mayor, y a su izquierda las escaleras de subir al postigo de Santa María.

Reproducimos el artículo de Jose María Torres Pérez sobre la reja del Coro de la Catedral de Plasencia. Junio de 1980.

Su rigurosa traza arquitectónica muestra un claro predominio de los elementos estructurales sobre elementos decorativos. Se compone el primer cuerpo por finos barrote abalaustrado, dispuestos en cinco tramos marcados por columnillas de diseño parecido y decorados con fantasías de tipo plateresco. El entablamento se organiza mediante un arquitrabe calado, que se decora con roleos, y friso compuesto por barrotes más cortos y también abalaustrados-

El coronamiento se remata con frontones, cartelas, medallones y flameros. El tramo central más elevado muestra imaginería compuesta por ángeles e Inmaculada y, en los extremos, imágenes de los reyes David y Salomón. Bajo el coronamiento central aparecen los escudos catedralicios y del obispo González de Acevedo, que se disponen simétricamente en relación con el pilar central de la puerta.

El 20 de marzo de 1597, don Juan Blázquez, Arcediano de Trujillo, propuso al cabildo sometiesen a votación si procedía o no hacer venir desde Galicia a Juan Bautista Celma, «maestro inteligente que vaciaba el hierro», a quien sugería para que se le encargase la reja que la Catedral necesitaba.

La propuesta del arcediano fue aceptada, no sin la oposición del Racionero Cristóbal Sánchez, quien proponía se completase, limpiase y asentase la que había regalado el obispo don Gutierre de Carvajal.
En efecto, las primeras menciones a la reja que ofreció este obispo hacen relación al año 1551; en este año el cabildo se interesa por el maestro, que hace la reja en Toledo, valor, etc.
La reja que en estos momentos se estaba haciendo no debió agradar y en 1553 el cabildo la ofrece al obispo de Ciudad Rodrigo. Al final la reja se quedó en Plasència; en sesiones celebradas por el cabildo en 1568 y 1570 se decide se instale completando lo que faltase con madera «en un todo semejante a la reja, pintándola de igual color».
Estas decisiones tampoco se llevaron a cabo y todo hace suponer que en 1575 se encarga una nueva reja a los cerrajeros placentinos Cristóbal Canales y Antonio García, que ai tesorero García Casco le parecía «falsa (y) contra las reglas del arte», parecer éste que tal vez lleva a suspender el segundo intento de construcción de la reja.
Hemos de esperar hasta el 1 de julio de 1597 para que se haga llamar a Celma y hasta el 12 de diciembre de 1597 para que se nombre una comisión que haga escritura con Juan Bautista Celma, que se comprometería

Detalle de la reja
En hacerla «conforme a las trazas y condiciones presentadas en el cabildo». Comienza la construcción de la reja definitiva y empiezan a surgir dificultades, modificaciones, vicisitudes de todo tipo.
En abril de 1598 decide el cabildo «que el pedestal de Jaspe y bronce, con óvalos, cuadros y rincones sobre el que se debía asentar la reja del coro,fuese como la traza presentada y firmada por Francisco de Mora y Jacome Trezzo».
En enero de1599 Celma estaba construyendo y colocando la reja.
En la sesión del cabildo del 8 de enero de este mismo año dispusieron que «además de las trazas dadas... se hiciese un pilar en medio de las dos puertas...» Y en la sesión del día 15 se especifica «se hiciese el pedestal de la columna de enmedio... con cuatro semicírculos y cuatro esquinas en cuadrado, conforme a la muestra que trajo el maestro, Juan Francisco Manrique mandó dorarla a sus expensas.
Los escudos responden a un deseo mostrado en la sesión del 8 de febrero de 1600 por el canónigo Provisor del cabildo Licenciado Gordejuela, y al del Arcediano de Medellín, don Cristóbal de la Pila, expuesto en la sesión del 30 de junio de 1604, y aunque en esta sesión se dispuso colocar las armas del obispo Gonzáiez de Acevedo, no se va a conseguir que este deseo salga votado por unanimidad hasta la sesión celebrada el 22 de mayo de 1606.
Refiere el documento lo siguiente;
«En conformidad con todos vnanimes y conformes nemine discrepante... se pongan las armas y escudo de nuestra Señora v de esta santa iglesia en la Rexa del choro al lado del auangelio y los de señoría llustrísima con Pedro Gonçalez de Azebedo.
Ahora las dificultades se agravan: se hace obispo y perlado de este obispado al lado de la notar la escasez de dinero para terminarla y las in- epístola...» Las condiciones se escrituran con Frandecisiones del cabildo, que requerirán el asesora- cisco Hernández Canales, Cristóbal Martín y Mamíento de peritos, tanto de Plasència como de To- nuel Sánchez, cerrajeros de Plasencia, en los siledo, lo que motiva que a partir de agosto de 1599 guientes términos: «An de hazer cuatro escudos, Celma siga las indicaciones de Nicolás de Vergara de armas, los dos de nuestra señora y de esta sanpara asentar la reja e imágenes... y que el frontispi- ta iglesia, con la forma del padrón que va con la ció estuviese dos pies más alto que los reyes colaterales...
En 1601, Celma se ausenta para hacer en Burgos la reja de la catedral.
El cabildo placentino hará todo tipo de gestiones para obligarle a regresar: cartas, pleitos, nuevas fianzas... Y, por fin, Celma se reincorpora en 1604. año en que fecha la
escritura, y otros dos de las armas del señor obispo, conforme otro padrón que asimismo yra con la escriptura.
Del mesmo tamaño vnos que otros, los quales an de ser de chapa de yerro, dos que miren al altar mayor y dos que miren a ias sillas del choro... y áseles de dar por ellos a veinte y ocho ducad- pedestal dei balaustre central y año en que recibe dos por cada escudo...; se an de mancomunar y los pagos más importantes.
El 11 de junio de obligar todos tres juntos a todo lo susodicho, y lo 1605, Nicolás de Vergara manifestó al cabildo el estado de la reja y pedestal, y en julio de 1606 se termina de pagar a Celma de acuerdo con la tasación hecha por Vergara.
La reja quedó sin dorar ni pintar hasta el año 1763. en que el obispo don i los dichos Christoual Martín y Francisco Hernández y por Manuel Sánchez por no saber firmar lo firmó Hernando de Obregón, secretario del cabildo...
Fecho en Plasència a catorze de junio de Mili y sesicientos y seis años»

Jose Antonio Pajuelo Jiménez - Pedro Luna Reina.