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viernes, 11 de mayo de 2018

EUGENIO ESCOBAR PRIETO


Un sacerdote e historiador,olvidado.


Biografía y bibliografía de EUGENIO ESCOBAR PRIETO.

Nació don Eugenio Escobar Prieto en Herrín de Campos (Valladolid), en el año 1843. Hizo sus estudios en los seminarios de Palencia, Salamanca y Coria, siendo en el de esta ciudad en la que vivió durante treinta años, profesor de Patrología e Historia Eclesiástica y nombrado más tarde Arcipreste y Deán de su catedral. Después pasó a la diócesis de Plasencia en 1898 fue nombrado decano de la catedral placentina y en 1906 Vicario General de la diócesis y Gobernador Eclesiástico. Fue elegido Deán el 24 de septiembre de 1915, cuando fue elegido el nuevo obispo de Plasencia Don Ángel Reguera López. Hay una bula y una ejecutoria sobre su elección y el cabildo en el archivo de la catedral de Plasencia.


Estudió con gran detención la época histórica de los Reyes Católicos, muy especialmente, en su relación con Extremadura, cuyos principales archivos conocía.
Por otro lado, movido por su inquietud intelectual y por el cargo que ocupó en el tiempo que estuvo en Coria y en Plasencia le permitieron fácil acceso a los diferentes archivos, observando y estudiando detenidamente relicarios, documentos, estatutos y otros legajos que existían en las diferentes diócesis en que fue deán y vicario.

Por sus grandes meritos en el gobierno de la diócesis de Plasencia obtuvo el título pontificio de Camarero secreto de Su Santidad.

Las Reales Academias de la Historia y Bellas Artes de San Fernando le eligieron como correspondiente por sus notables investigaciones históricas y su competencia artística.
Colaboró en sus últimos años de su vida en multitud de periódicos y revistas de la época, esparciendo en ellos los conocimientos históricos obtenidos en sus laboriosas investigaciones.
El día  7 de diciembre de 1917 falleció en Plasencia el sabio y virtuoso Deán, don Eugenio Escobar Prieto. Absorbieron por completo su inteligencia durante sus 74 años de vida, Dios, su alma y los estudios históricos.


1897.- Reglamento del Campanero de la Catedral de Coria. Es un documento de gran interés, puesto que nos puede mostrar una visión del oficio del Campanero, sus obligaciones, las funciones, fiestas y actos religiosos en los que debía tocar, las formas en que debía tañer las campanas y cuales se habían de tocar según el acto que se realizara en la Catedral. Fue realizado el 1 de junio de 1897 por los canónigos Eugenio Escobar Prieto, Serafín López y Juan Pedro Robles y aprobados por el cabildo el 15 de enero de 1898 y del cual, el secretario d: Francisco Hidalgo Guillen dio copia al Campanero.

1899.- “Francisco Sánchez (El Brocense). -Se publica en enero de este año, un texto extraído de su libro todavía inédito “Hijos Ilustres de la Villa de Brozas”. De este humanista español ofrece datos de su nacimiento en Brozas, su formación cultural en Salamanca, seguidor de las teorías erasmistas y procesadas por la inquisición.
1900.- Durante la corta temporada que residió en Béjar sobre el año 1900, podemos apreciar el intenso trabajo hecho por el señor Escobar para escribir “la Historia de Béjar”, y artículos sobre el Convento de San Francisco, La fiesta del Corpus en Béjar, La ermita del Castañar, y reliquias de santos en la iglesia de Béjar. Estos artículos vieron su luz en el semanario La Victoria correspondiente al último semestre del año 1900. 3
1900.- Los frailes extremeños en América y Filipinas. En la Revista de Extremadura. Tomo I y II, pags.202-210 y 350-357. Establece una relación de religiosos regulares en América y Filipinas y la actividad que desarrollaron. Menciona a Juan de Plasencia, en Manila en 1577 franciscano y a otros placentinos. Por último, describe la actuación Fray Francisco de San Lucas, que escribió el Diccionario de las principales lenguas de aquel país, y de Francisco Hermosa de Buenaventura y sus cartas y relaciones de Siam y Cochinchina.
1901: -“Hijos Ilustres de la Villa de Brozas”. Se imprime en Valladolid en este año en la imprenta y Librería Nacional Extranjera de André Narbona- El libro presenta nueve secciones: la primera dedicada a Fray Nicolás de Ovando y a los Maestros Francisco Sánchez y Fray Manuel Amado a la importancia de estos tres personajes. Las ocho secciones siguientes se centran en escritores, arquitectos y bienhechores de la villa. También se incluyen varios datos de los apellidos Ulloa, Paredes, Bravo, Aldana, Montenegro, Flores y Montemayor.
1901.- “Don Nicolás de Ovando”. En la Revista de Extremadura. Historia. Ciencias. Artes y Literatura. Tomo III. 1901, págs. 259-267- El autor se centra en el conquistador N. de Ovando natural de Brozas en 1451, hijo del capitán Diego de Cáceres, que fue nombrado en 1501 gobernador de las Indias. Al año siguiente pasó a la española con el fin de someter a los indios y rebeldes españoles, e implantar un programa de colonización innovador. Hace una segunda entrega en la Revista de Extremadura. Historia. Ciencias. Artes y Literatura. Tomo III. 1901, págs. 289-298, donde expone de las presiones sufridas por el protagonista, tal que sus enemigos intentaron poner a Fernando el Católico en su contra. Sustituyéndole el monarca de gobernador de la isla, como puede apreciarse en la obra de Gonzalo González Oviedo, Historia General de las Indias.
1901.- “La catedral de Coria”. Lo publica en el Boletín de la Sociedad Española de Excursiones. Año IX. Madrid. Mes de Diciembre numero 106, págs. 245-252. Nos habla del origen del templo, de los materiales empleados para su construcción y la importancia de los artistas que participaron. Luego se centra en la evolución del mismo a lo largo de los siglos medievales (XII al XV), con la influencia de los Maldonado y la construcción del coro. En el siglo XVI describe la portada principal, la rejería del coro, así como la obra del obispo Galarza. Luego se ocupa de los efectos del terremoto de Lisboa en 1755 y los destrozos sufridos por la iglesia y la reconstrucción por medio de las actuaciones del obispo Álvarez Castro.
1902.- “Carta de Enrique IV en Cuellar a 15 de Julio de 1467 concediendo a Cáceres la exención de las Alcabalas por hierbas y un día de mercado franco en cada semana” En la revista de Extremadura, 1092, pags.423-427. Este documento fue hallado por Eugenio Escobar en mal estado de conservación en el archivo de la casa de los Mayorazgos de Cáceres.
1903.- “La Catedral de Coria”. Lo publica en el Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, para posteriormente publicarlo en la Revista de Extremadura. Historia. Ciencias. Artes y Literatura, en 1903, págs. 193-203, y se documenta en la Crónica de Alfonso VII y la Historia General de Arquitectura. A partir de aquí rememora la construcción del edificio desde el siglo XII has la actualidad, describe las naves, el coro, las capillas, el claustro, el sagrario, los maestros que participaron en su obra (Francisco González de Córdoba, Martin Caballero, los escultores (Miguel de Villarreal) y el autor de la reja (Hugo de Ras). Especial atención suscita la actuación de los obispos Galarza, Magdaleno y Castro, de los siglos XVI, XVIII, XIX, respectivamente.
1904.- Reliquia Insigne de la Catedral de Coria. Publicado en la Revista de Extremadura, nº LVII, paginas 108-116. En este artículo pretende dar importancia merecida a una de las más importantes reliquias que se conservan en la Catedral de Coria, como es el mantel de la Sagrada Cena. D. Eugenio expresa su extrañeza por el desconocimiento y pobreza de estudio que existen sobre esta reliquia, a pesar del interés que siempre había existido por este tipo de piezas.

Los Manteles de la Sagrada Cena que se conservan en la catedral de Coria son de una tela fuerte de hilo o de cáñamo, están amarillentos y en gran parte deteriorados. Sus medidas son de cuatro metros cuarenta y cinco centímetros de largo por noventa y dos centímetros de ancho y son custodiados dentro de un relicario de plata repujada que fue regalado en 1678 a la catedral por el Obispo Fray Francisco Sarmiento de Luna.
Aunque no se sabe cómo llegaron es tos manteles a la Catedral, cabe pensar en una donación de algún prelado o de algún alto personaje de la Corte. Todo este tema merece una profunda investigación por los investigadores especializados en temas religiosos.
1904.- “Oración Fúnebre”. En la Revista de Extremadura págs. 593-606.Con motivo del cuarto centenario de la muerte de Isabel la Católica, en el se hace un recorrido de la historia del personaje, marcando su religiosidad en el apartado de “La cruz como bandera”; su biografía, en “Su Familia”. También se habla de los padres, su hermano Alonso, la Guerra Civil a la muerte de Enrique IV, la lucha con Juana la Beltraneja, el matrimonio con D. Fernando, la relación con los pueblos extremeños, la Inquisición Colon, la unificación de España, la lucha con los judíos, el enfrentamiento con la nobleza castellana, la toma de Granada, la influencia de América, y su muerte.
1904.- “Los Reyes Católicos en Trujillo”. En la Revista de Extremadura págs. 483-498-En la muestra las distinciones otorgadas por los monarcas a la ciudad de Trujillo. A pesar de no haber localizado las actas del Concejo municipal de los primeros diez años del reinado de Isabel la Católica, procura llenar este vacío con años datos recogidos de otras fuentes autorizadas, y reseñas de manera puntual las frecuentes visitas y estancias de los citados reyes en la ciudad. Así relata el paso de Doña Isabel en mayo de 1477, camino de Guadalupe. También en el verano del año siguiente el paso de dos ocasiones camino de Córdoba y al regreso en octubre. El trabajo se completa enumerando las diferentes distinciones recibidas por la localidad ende manos de los monarcas.
1905.- “Los jesuitas en las Hurdes”. En la Revista Mensual Ilustrada, “Las Hurdes”. En abril, Numero 22. En donde cita a todos los jesuitas en colaboraron en la formación religiosa de la región. Desde el siglo XVII. En el mismo año en las revistas 17, 18, 19, 20, 21, y 22 publica “El Regionalismo Hurdano”. -
1906.- “Minas en las Hurdes” En la Revista Mensual Ilustrada, “Las Hurdes”. el 22 de enero de este año, “Regional Hurdano” en febrero. “Un rincón del Pino” en junio. Y durante los meses de abril, mayo, junio, septiembre y noviembre, Números 27, 28, 30,32, 40 respectivamente, publica “Los Franciscanos en las Hurdes”, teniendo en cuenta que el numero cuarenta corresponde al año 1907.


1906.- “Galisteo: Monografía Histórica.” Incluye en este trabajo, la historia de la Atalaya y de Montehermoso. Publicado en la Revista de Extremadura VIII, Cáceres.
1908. Historia del Convento de San Antonio de Padua de Garrovilla. Publicado en el Tomo III.
1908.- Noticias Históricas acerca de las santas reliquias que se veneran en la catedral de Coria. 114 pág. 21 cm. Cáceres: tipografía de Sucesores de Álvarez.
1908.- “El Obispo, Cabildo y Municipio de Coria en la Guerra de la Independencia”. Obispo Juan Álvarez de Castro, mártir de la Independencia Española”-, edición ordenada por José F. Forgués Cogollos. Cáceres Tipografía de sucesores Álvarez. (Archivo y Biblioteca de la Diputación de Cáceres). Es un homenaje que se brindo a este obispo en el primer centenario de su muerte, destacando como rasgo principal de su personalidad “una caridad sin límite y un patriotismo acrisolado”. Escobar dice que aunque anciano y enfermo, el obispo estaba lúcido pues “con una actividad febril, desde la cama donde se hallaba habitualmente postrado y casi ciego dicta enérgicas circulares, arbitra recursos, alienta a los tímidos, etc.…”.Asegura Escobar que los franceses habían jurado matarle por sus escritos, aunque esta afirmación no está documentalmente apoyada.1
1908.- ·” El castillo de Piedrabuena”. Monografía Histórica”. En esta monografía realiza un estudio del origen del castillo y lo relaciona con la conquista de Alcántara y su fortaleza en 1213 por Alfonso IX de León, quién entrego poco después a la Orden de Alcántara. También hace referencia al castillo de Azógala, la muerte al Maestre de Alcántara, y a la historia de los Infantes de Aragón. Se centra posteriormente en las guerras entre los Monroy y los Solís durante el siglo XV. En el último apartado de esta monografía nos facilita datos del castillo durante los siglos XVII y XVIII; hasta que la dinámica de la última desamortización de encargó de borrar los últimos recuerdos de las Ordenes militares.
1909.- “El Cardenal Don Bernardino de Carvajal”. En” Archivo Extremeño”. Año II, número 23. Diciembre de este año, págs. 720-728.Describe al Cardenal, excelente, simpático, ambicioso y rebelde. También se habla de los antecedentes genealógicos de la familia y la biografía del personaje, tomando como punto de partida a Gonzalo de Carvajal, su hijo, Diego González de Carvajal fundo el convento de las monjas del Cister situado extramuros de Plasencia. Su sucesor Gil Gómez de Carvajal y Francisco de Carvajal (señor de Torrejón que trabajó para incorporar a la Corona la ciudad de Plasencia. También se incluyen documentos oficiales como la “Carta lomada de Don Pedro I de castilla a Diego González de Carvajal. Otro a Enrique IV. El artículo finaliza estableciendo las fuentes para estudiar las fuentes para el estudio de la historia del Linaje Carvajal.
1909.- “El Cardenal Don Bernardino de Carvajal II”. En” Archivo Extremeño”. Año III, número 1, Enero del mismo año, págs., 1-9.Se ocupa en este articulo en el nacimiento, des u niñez, su matriculación en la Universidad de Salamanca, sus estudios de bachillerato y la obtención del grado en 1472.Sus estudios en Roma y su discurso ante el Papa. Sixto IV. Obispo de Cartagena, Sigüenza- En 1500 patriarca de Jerusalén y Administrador Apostólico del obispado de Avellino (Italia), se le encomienda el sacro Colegio, durante el Cónclave, así como la guarda del Castillo de San Ángelo, expulsando del mismo a Cesar Borgia. Con la llegada del Papa Julio II aparece el periodo de más borrascosos por su participación en el Concilio de Pisa.
1910.- “El Cardenal Don Bernardino de Carvajal III”. En” Archivo Extremeño”. Año III, numero II. Febrero del mismo año, pags.33-42. En este articulo, hay una cédula firmada por los cardenales Carvajal y Severiano, los únicos que se habían adheridos al cisma, y leída públicamente en la sesión desarrollada en el C0oncilio Lateranense, donde se arrepienten de su toma de postura en Pisa. El nuevo Papa León X les otorgó el perdón mediante una cédula, que se incluye en el artículo, se hizo pública en Consistorio el 27 de Junio de 1513.Posteriormente fueron absueltos de excomunión y demás censuras, siéndole devuelto a Bernardino el Patriarcado de Jerusalén, el obispado Tusculano y recibiendo, el de Osti. A la muerte del obispo Gómez de Solís y Toledo, fue nombrado su sucesor.
1910.- “El Cardenal Don Bernardino de Carvajal IV”. En” Archivo Extremeño”. Año III, numero III. Marzo del mismo año, pags.66-71 Finaliza el Articulo exponiendo la revuelta de los Comuneros en Plasencia y las resoluciones adoptada por don Bernardino; y la concordia conseguida entre los dos rivales tradicionales de la ciudad, los Zúñigas y los Carvajales. Durante el gobierno que dirigió la iglesia placentina, reorganizo los diferentes cargos, si bien no se tiene noticias de que continuara las obras de la catedral. Finaliza su trabajo exponiendo los diferentes envíos religiosos a diferentes centros. Murió el 16 de diciembre de 1523.
1912.- “Antigüedades y limites del Obispado de Coria”. En el Boletín Oficial de la Real Academia de la Historia. 1912 (II), págs. 315-345. Se centra en la antigüedad de Coria, atendiendo a los datos de Plinio, Ptolomeo, el P. Brito, Fray Francisco de Coria y Tomás Muños y Romero, y la evolución de las invasiones bárbaras, los diferentes concilios, a la aparición de la Villa, como división de los Obispados de Ávila y Coria y el establecimiento de los límites de la ciudad, por los cuatros puntos cardinales. Hace referencia también a la conquista musulmana y la reconquista por Alfonso VII. También afirma el autor, que no se puede aceptar el origen del obispado a época romana, y aunque no se conocen obispos de la misma hasta el año 589, es posible su existencia antes de la citada fecha, aunque faltan documentos que lo prueben.
1912.- “Desarrollo Histórico de la Beneficencia Placentina”. Publicado por la imprenta M. Ramos en 1912. Biblioteca regional. Esta conferencia fue dada el 12 de marzo de 1911, en el Centro Social Católico.

1916.- “Los judíos en Guadalupe y otros pueblos de Extremadura”. - En la Revista del Monasterio de Guadalupe. 1916, págs.61-106. Publica varios textos en diferentes numero de la revista a lo largo del año; analizando los antecedentes históricos de los judíos en la región, las leyes civiles que trataban sobre sus comportamientos y las prescripciones canónicas; la Inquisición en Guadalupe; el Estatuto de Limpieza de Sangre; y los graves sucesos acaecidos en la localidad donde tenía su sede el famoso monasterio en 1845. Se incluyen algunas fotografías de la casulla donada por los Reyes Católicos al centro religioso a finales del siglo XV, el refectorio de San Damián (siglo XVII), el estanque con sus molinos, y el escritorio de Felipe II de 1569.
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Estudio sobre la tumba de Juan de Zúñiga, los detalles de su enterramiento: nos lo describe en una semblanza que hace del último Maestre de la Orden de Alcántara, que permanece manuscrita en el Archivo de Historia de la Diputación de Cáceres. En este manuscrito dice sobre el sepulcro, que parece ser que existía una estatua en posición orante que hoy está depositada en el Museo de Artes Decorativas, aunque este extremo no ha podido ser confirmado.
El cuerpo del Maestre yace en medio del crucero y capilla mayor donde hay un gran cuadro formado por losas de particular labor y sobre su sepultura estaba pendiente de la bóveda de la iglesia su capelo de Cardenal.

Sobre el legado al Archivo Biblioteca de la Diputación de Cáceres, destacamos lo siguiente:

-. Noticias de lo ocurrido en Plasencia con relación a su gobierno cuando la ocupación francesa. 1809. Legado de Eugenio Escobar Prieto.
. - Bando. Plasencia, 22 de febrero de 1810
. - Estado que manifiesta las entradas y salidas que las tropas francesas hacen en esta ciudad en la presente guerra con expresión de sus días, nombre de los generales, cantidades de dinero que se llevan y saqueos hechos en ella y su partido. 1808-1811.
. - Gaceta del Gobierno, 25 de julio de 1809
. - La Junta Suprema del Reino a la Nación Española. En Plasencia, 1809
. - Noticias para el recurso a S.M. por Plasencia y su tierra, en razón de la devastación del país.
. - Poema heroico: Wellington Triunfante. Por D. José María Alcocer, cura del Piornal, 1812
. - Previsión del resultado de la guerra de Francia con la España y sus aliados. En la Imprenta de la División de Castilla la Vieja, s.a.
. -  Relación del suministro hecho al Ejército. Plasencia, 19 de noviembre de 1812.
. - Situación en la que quedó Plasencia con total carencia de pan y de todo tipo de alimentos.
Su archivo fue donado por Juan Antonio Sánchez Payá, compuesto por 53 monografías, 1 periódico y 574 documentos que van desde el siglo XV hasta el comienzo del Siglo XX, al Archivo Biblioteca de la Diputación de Cáceres.

Agradeciemientos.
A Jose Antonio Sánchez de la Calle. Archivo de la Diputación de Caceres.
Archivo del Obispado de Plasencia y Coria,

Jose Antonio Pajuelo Jiménez - Pedro Luna Reina.




miércoles, 2 de mayo de 2018

LA FOTO HISTORIA EN PLASENCIA


LA FOTO-HISTORIA DE PLASENCIA

 Hace aproximadamente  30 años, alguien me entrego una fotografía antigua de la Ciudad de Plasencia, que por circunstancia de la vida, había llegado a su mano, fue cuando mis ojos se abrieron a la historia captada en la imagen, a la recopilación de esa parte de la historia, que  marcaban el momento reales tal como eran, los pueblos, los paisajes las personas, y a esos personajes  que reflejaron la vida de los pueblos.

  La vida de los pueblos es la de cada día, la de cada persona, también la de aquellos al que nunca vieron su rostro en un periódico, en la televisión. Quizás la de esos, sobre todo, esa es la verdadera historia y merece la pena recuperar la memoria grafica para luego escribir la historia sobre ella.
  
   La fotografía ha sido un invento tan grande en sus posibilidades como largo en su gestación. Quienes en el siglo XVI, trataban de captar la sombra de la realidad mediante la cámara oscura estaban alumbrando sin saberlo, lo que hoy nos puede poner el mundo ante los ojos.
   
    De muchos personajes, tenemos idea de su físico, de los rasgos de su cara gracias a algún pintor que los retratara o de un escultor que fue capaz de esculpir su rostro, pero ambas cosas no estaba al alcance de cualquiera, estaba reservada a ciertas personas de la alta sociedad.
   
     Es la fotografía otra forma de recuperar otro tipo de memoria histórica, de la cara de los hombres de  quienes hicieron la historia, de los momentos históricos  y  extraordinarios plasmados en la imagen, es lo que denominamos foto-historia. ( la imagen del hecho fotográfico ), Hay imágenes latentes, así se llama a la fotografía sin revelar, latentes porque no son visibles, pero cuentan con la posibilidad de serlo.

      Las imágenes captadas por una cámara son a su vez una fuente histórica y documental de primera magnitud extraordinario para el historiador, pues permite historiar a partir de una documentación visual apenas explotada, la lectura novedosa de múltiples fenómenos que cada uno a imaginando a su voluntad, este documento fotográfico marca el momento real de evento ocurrido.
   
  Si nosotros imaginamos la casa de las dos torres, damos vuelo a nuestra fantasía e imaginamos  la otra torre según cada uno, o si pensamos en Alejandro Matías, nos imaginamos su rostro, pero la imagen nos hace que la fantasía  no se correspondería con la realidad. En la historia placentina gracias a los hombres y mujeres que plasmaron en su cámara esos momentos, podemos conocer, como era nuestra ciudad, sus edificios, su plaza, sus fuentes, sus personajes, así como esos momentos extraordinarios acontecidos en el siglo XIX, XX.
       Algunos estos hombres y mujeres, que plasmaron la foto–historia de Plasencia los mencionamos a continuación.

FRANCISCO RUIZ DE LA HERMOSA.

Natural de Madrid. Pintor de Cámara de Isabel II., vino a Plasencia exiliado, donde comenzó siendo profesor de dibujo en el colegio de la Concepción , y a pintar cuadros de orden religioso, como por ejemplo el de la Virgen del Puerto, que se conserva en el Santuario y que se expone en el camerino, mientras se restaura la imagen de Nuestra Patrona. Este Cuadro pertenecía a los Marqueses de Mirabel, y por un favor que recibieron de los Siervos de María, les fue regalado en agradecimiento en el año 1969, o el retrato a Dña Adelaida Delgado, y el de la Santísima Trinidad que se encuentra en la Casa de las Josefinas Trinitarias También fue adquiriendo fama como retratista, y posteriormente como fotógrafo, captando imágenes de nuestra ciudad, de las cuales se conservan  muy pocas, un autorretrato y la imagen de la avenida hoy conocida de Calvo Sotelo.
Vivió en la Plaza de San Nicolás, esquina con la calle Coria. Se caso con  doña Isabel Blázquez Martín Tome. Falleció 13 de Diciembre de 1904.
FOTOGRAFÍA DE JOSÉ DIEZ
  Plasencia 1901, se aprecia al fondo la cúpula de  la Iglesia de San Pedro, por debajo la Puerta Talavera; en ella el solar donde hoy esta ubicado el Hotel Alfonso VIII.  La fotografía está hecha desde la torre de campanas de la catedral. (El original es  propiedad de  don Manuel Muñoz Palomino.)




 Esta fotografía  se realizó en el año 1.896 desde la carretera de Malpartida de Plasencia. Está considerada, quizás, la más antigua de la ciudad. Su autor Manuel Covarrubias.
En ella se aprecia en primer plano el Puente de Trujillo y los Cachones. Al fondo, a la derecha el Palacio del Obispo y detrás la Catedral. A la izquierda se ve el palacio de los Monroy, con la curiosidad de que todavía estaban las dos torres, pues la de la izquierda se derribó en el año 1.913 


VALENTIN BENITO BLAZQUEZ

Sevillano, alumno de Francisco Ruiz de la Hermosa. Gran retratista y copista de la obras del museo del Prado. Algunas de estas se conservan por sus familiares, siendo verdaderas joyas de arte. Este fotógrafo vivió en la casa  del Cardenal Don Bernardino López de Carvajal, en la Plaza de Monroy numero 1 (donde se conservan las armas del prelado en la fachada). En dicho edificio tenia  su estudio fotográfico y un almacén de vino, cuya bodega estaba en los sótanos, de la casa.  Falleció  en 1937, a los 68 años de edad..





  RUTH MATILDE ANDERSON

Nacida en Nebraska, EE.UU. aprendió los rudimentos de la fotografía con su padre. Se diplomo en esta especialidad y perteneció a la Hispanic Society of América. Vino a España en el año 1923, realizando expediciones fotográficas que la encomendó la Institución. Nos ha dejado un documento grafico de Extremadura de gran valor.


         

 Hermanos  JOSÉ y MANUEL DIEZ.        
Manuel y José Diez en el parque de la Isla. 1930

Vivieron en la Plaza Mayor, después se separaron y José se traslado a la calle del Rey. Dejaron documentación de los paisajes y monumentos de Plasencia, así como momentos históricos. Ambos retratista. Nos dejaron una buena documentación fotográfica de nuestra querida ciudad.

      
 Hermanas Diez (Carmen y M. Eugenia), hijas de Manuel Díez. Quizás fueron de las primeras fotógrafas de Extremadura. Se dedicaron principalmente al retrato.
        

 MANUEL DIEZ SANCHEZ.

 Nació en 1923 siendo el último hijo del matrimonio, Manuel y Fausta, huérfano desde los siete años,  cuando tenía solo tres su padre quedó en silla de ruedas por un fallo vascular cerebral, relataba que guardaba muy vagos recuerdos de su padre. Desde pequeño aprendió el bello arte de la fotografía de sus hermanas mayores, Maria Eugenia, Carmen y Fausta. Fueron muchos hermanos pero el solo conoció a cuatro las tres citadas y Concha.
Foto Ccedida
Fue un buen estudiante sacando notas brillantes en el bachillerato que estudió en Plasencia en el actual Parador de Turismo y continuó en Alicante, donde hizo la famosa y difícil reválida, estuvo tres años en Madrid intentando hacer la Carrera Militar, empeño de su madre que quería un hijo militar. Pese a ser un buen alumno y sacar buenas notas lo único que consigue es hacer las milicias universitarias y lograr el grado de Alférez. Con la guerra civil recién terminada no hacían falta oficiales y menos sin ser hijo de alguno. De vuelta a Plasencia se queda con la Galería Fotográfica de la familia, sus hermanas, Maria Eugenia y Carmen, se habían casado y dejado el negocio y Fausta había fallecido. Pocos años después abre su propio estudio en lo que es actualmente la Galería Iberia. Se casa a los 30 años y tiene cinco hijos repartidos por toda España. Ninguno de ellos ha seguido con el negocio familiar, pero todos son grandes aficionados a la fotografía.
Al poco de casarse contrata como ayudante a uno de sus cuñados, Ignacio recientemente también fallecido, al que enseña el oficio, este más tarde monta Estudio Fotográfico propio, primero en la Calle del Rey y luego en la Calle Talavera,  Foto Palma, uno de sus hijos sigue al frente del negocio. Unos años antes de jubilarse se instaló en la Plaza Mayor en un primer piso al lado de lo que hoy es la Pitarra del Gordo, A los 62 años se jubila pero sigue con su adicción a las artes y acude todas las tardes al Complejo Cultural Santa Maria a la sección de modelado, donde realiza bellas obras en barro. La pequeña escultura dedicada " al Médico" en la rotonda antes de llegar al Residencia Sanitaria Virgen del Puerto, que muestra dos manos sujetando un corazón es una de sus obras. El retablo de la capilla de la Residencia Hogar de Nazaret es otra de sus obras por citar algunas.
Sigo con la afición a la fotografía.... que distintos los tiempos del cuarto oscuro y ampliadora, el revelado, los reportajes, etc por cierto todos mis hermanos ayudamos en el estudio, yo hice mi primer reportaje de boda profesional con trece años, con esa edad ya controlaba el oficio, incluso el retocado de negativos con lápices extra duros y súper afilados, los retoques en la copia final eran más fáciles y entretenidos. Mi padre era muy riguroso retocaba hasta los negativos de las fotografías de los carnet de identidad, te puedes imaginar. Ahora también recuerdo que dió clases de fotografía en la antigua Zona, en los cursos financiados por el Ayuntamiento, por entonces ya estaba jubilado. Biografía e imágenes facilitada por su hijo Víctor Diez.

 MIGUEL BLAZQUEZ MARTIN.

Nace en el año 1898 en el pueblo de Talaván y se traslada a Plasencia en 1906 con ocho años, muere en Plasencia el 3 de junio de 1977. Trabajó en la Farmacia de don  Pedro Sequeira,(Plaza Mayor esquina a calle Trujillo), la cual luego fue vendida al Sr. Mateos (nombre que conserva en la actualidad), y cómo aficionado revelaba películas en la rebotica hasta después de hacer el servicio militar. En 1936 monta su negocio de droguería (Droguería Blázquez) situada en el número 2 de la Calle Marqués de Mirabel, actualmente Rúa Zapatería.
  

Foto cedida
  Su primera fotografía la realizó en el año 1915, fue una foto de medio cuerpo, se hizo  con una máquina “ratonera”, una de esas de cajón. Le costó  el aparato 9 pesetas, cantidad que por aquel entonces era muchísimo dinero. Las placas valían una peseta  con veinticinco céntimos.  Por una fotografía postal   3 pesetas y por una boda 10 pesetas. En 1936 se dio de alta como profesional aunque sin tener estudio fotográfico, trabajaba en la farmacia y tocaba el violín, con lo que ganaba con él sufragaba los gastos de la fotografía y no cobraba más que los costos. Una de las cámaras más caras que ha tenido ha sido una “Bessamatic”, en el año 1972 tenía al uso tres máquinas y otras dos aún en servicio pero más antiguas.


Su archivo fotográfico sufrió una inundación pero aún se conservan muchas fotografías, negativos y placas antiguas de cristal en el archivo familiar.
En 1952 participó en un concurso en Barcelona con 5 imágenes, una de ellas obtuvo un trofeo de plata, concretamente era un contraluz con nubes, muy detallado, en el Arroyo de Niebla, pero no volvió a participar porque le pareció  “poco importante”, pensaba que “no se acostumbraba a dar premio por la fotografía en sí, sino por el motivo. El primer premio muy importante se lo dieron a una que mostraba unos calzoncillos y una camisa colgados de  un árbol roto. A la vista de aquello, se acabó. Fotógrafos de mi edad Don José Díez y don Manuel Diez, y menciona el archivo fotográfico de Don Pedro Jiménez.”(Información extractada de la entrevista realizada en el “Diario Hoy, Plasencia hoy”  el viernes 22 de septiembre de 1972).


    En su trayectoria profesional enseña conocimientos fotográficos avanzados para la época a numerosos fotógrafos de los alrededores como por ejemplo Vallejo y  Cándido García Vega, conocido como el retratista de Serradilla (Elementos del Cuarto Oscuro, Gladys Medina A. 8-7532212, 14 de noviembre de 2002 …..“En los años treinta adquiere conocimiento profesionales de la mano de un conocido fotógrafo placentino, Miguel Blázquez Martín, Fotografía Blázquez. Colabora con él y aquel, le enseña el oficio y le consigue el material fotográfico. Después de la Guerra Civil con los avances tecnológicos que había experimentado este arte, Cándido, compra una cámara de 35 mm, que le permitía desplazarse fácilmente y así continúa con ella, en espera de cualquier acontecimiento.”)
Comienza haciendo fotografías como aficionado. Dedica una buena parte de su tiempo al mundo de la fotografía, retrata los acontecimientos sociales de la época: bodas, comuniones.
Cuando se jubila pasa el negocio a su hijo menor,  Daniel Blázquez García

 DANIEL BLAZQUEZ GARCIA.

Fotógrafo aficionado, recopilo la obra de su padre, y además la suya propia, con  su afición por la fotografía consiguió  las imágenes de la época placentina de los años sesenta en adelante.
Nació el 21 de mayo de 1936 y que desde pequeño aprende el oficio de mano de su padre, continuando con el negocio familiar de droguería y perfumería y realizando reportajes fotográficos los fines de semana y festivos, así como con el laboratorio en blanco y negro que la familia conserva desmontado.



JOSÉ ROSADO.

Hijo de Joaquín Rosado Munilla, por motivos políticos se marcho a vivir a Madrid, su obra fotográfica esta dispersa y perdida.
                   
Hermanas SÁNCHEZ BARRAGÁN.


Tenían un estudio fotográfico en la Avenida Alfonso VIII.
Maria, Ramona, Felisa y Paquita. Pero principalmente la dedicada de pleno fue Ramona.



JOSE FERNANDEZ HERAS.

Fotógrafo retratista del 1940, se sabe muy poco de el,  vivió en el rincón de San Esteban numero 12. Fue su obra principalmente el retrato. Fotógrafo profesional. Fotos cine, carné, reportajes.  Disponía de Estudio fotográfico por Luz de Arco.
Fue amigo de Germán Rubio Fandiño y de Manuel García Matos. Formaba parte de los Coros Extremeños junto a su mujer Felicísima Chamorro.
 Algunas fotos del libro “Alma y vida de los Coros Extremeños de Plasencia” las hizo él.
José Fernández es el tercero por la derecha, en la fila de arriba.       
     

MANUEL CALDERÓN POLO.

Músico de profesión. Con su afición a la fotografía nos dejo un gran  archivo documental e histórico de nuestra ciudad. La obra de este fotógrafo aficionado la  conserva  su familia.
Fue el autor del diseño del Abuelo Mayorga que vemos en el Ayuntamiento.
Rotuló el titulo de Hijo Predilecto de la Ciudad  de D. Manuel García Matos.
           

FOTO MINUTO

Así se llamaba a la fotografía realizada por  dos profesionales, del retrato, Pedro y José Marín Arroyo, los cuales solían instalarse en el rincón de la Casa de la Carnicería (luego banco Hispano Americano), en la Plaza Mayor. Era una imagen típica verlos en la plaza haciendo las fotografías de los distintos documentos que requerían una imagen. El fondo era un paño blanco colgado de la pared.

PEDRO ARROYO LOZANO
 Nació en Hoyos (Cáceres) el 14 de agosto del año 1928. Con muy temprana recaló en Plasencia con su madre y sus hermanos. Después de varios intentos de trabajar en diversos oficios, se dedicó a la fotografía, los conocimientos los adquirió de su madre, que a la vez los había recibido de su marido fallecido. A los quince años empezó a dedicarse de lleno a la fotografía, y así más de cuarenta años.
Junto a su hermano José se dedicó a las fotografías de carnet o llamadas “de a minuto”, ya que se entregaban en la misma mañana para cumplir su cometido de renovación y expedición del carnet de identidad. Se realizaban con una máquina de trípode, construida en madera y con unos utensilios totalmente artesanales y manuales, una pequeña sábana servía de improvisada pantalla o fondo para realizar la foto.
También tenía su pequeño rinconcito con pequeños decorados y pantallas para realizar fotografías más de estudio, de familia numerosa para los hogares de Plasencia, en el parque, en el Santuario del Puerto y en infinidad de sitios que requería su trabajo.
Aunque su mayor labor la desarrolló siempre en la Plaza Mayor de Plasencia, en la puerta del entonces Banco Hispano Americano, que siempre tuvo un comportamiento ejemplar con Pedro al dejarle entrar en los fríos días de invierno a recuperar un poco de calor.
En la actualidad cuenta la edad de 80 años y siempre recuerda todo el buen comportamiento de los placentinos y gentes de la comarca con su persona y la de su hermano.

JOSÉ MARÍN ARROYO
                                                Nació en Hoyos (Cáceres), en el año 1935.

Junto a su hermano Pedro realizó el trabajo de fotógrafo en Plasencia durante los años que permanecieron juntos hasta su fallecimiento a la temprana edad de 48 años.
La vida profesional de los dos hermanos siempre fue paralela hasta la ruptura por designios de la vida.






MIGUEL GARCIA PERAL

Nació el día 21 de diciembre del año 1943 y murió el día 8 de marzo de 1974. Fue corresponsal del diario HOY. La mayoría de su obra se perdió en un incendio.




JUAN LUENGO DEL VILLAR.

Fotógrafo aficionado, recopiló  postales de la ciudad, muchas se perdieron en una inundación. Su legado  está en poder de su familia. Vivía en la calle Valdegamas, 2 (hoy calle Talavera).. Fue unos de los primeros Placentinos que utilizo  una cámara  de súper ocho.




ANTONIO MEDINA.
Militar retirado, fue el primer corresponsal de Televisión Española y informador grafico de prensa del diario Hoy. Su obra está dispersa, y parte en manos de sus familiares. Su estudio estaba en la calle San Pedro 24.


ZACARIAS GOMEZ ALVAREZ.

Natural de Garganta de la Olla, vivió en Tánger, se vino a Plasencia por el año 1962. Fotógrafo de profesión, retratista y recopilo imágenes de Plasencia, así como cámaras  fotográficas antiguas y de su época. Su laboratorio se llamó  Estudios Rex y estaba ubicado  en la calle  Reyes Católicos 2,  hoy  se encuentra en la calle del Rey.
        




IGNACIO SANCHEZ PALMA.
Placentino, fotógrafo profesional, transformo en imágenes su raíces placentinas, publicando su libro de “Plasencia Ayer”, fotógrafo  del periódico Hoy , cámara también de Televisión Española y además fotógrafo oficial del Ayuntamiento y de Caja Extremadura. Autor de muchísimas fotografías de bodas, bautizos y comuniones así como el estudio fotográfico que abrió en la calle del Rey, y que continúa actualmente regentado por si hijo.

LUIS IGLESIAS GONZALEZ.

Nació en Irún el día 30 de diciembre de 1.929, su padre era natural de Palomero y su madre de Marchagad. Después de la Guerra Civil se trasladan a Toledo y al jubilarse su padre (era guardia civil) se trasladan a Plasencia.

En el año 1.946 hace un curso de fotografía a distancia, haciendo las prácticas y el examen en Madrid, obteniendo el título de fotógrafo profesional.
Se dedicó a reportajes de bodas, bautizos y otros eventos. Recopilo bastante documentación  fotográfica del barrio de San Lázaro. Luís Iglesias falleció en Plasencia el día 7 de agosto del año 2008.
Hoy su hijo regenta un estudio fotográfico en la Puerta del Sol.

   

 JOSE GOMEZ CLEMENTE.

Nace el  24 de   Septiembre de 1926,  aficionado a la fotografía desde hace muchos años, comienza a trabajar al principio como nos dice con una maquina de “cajón”, que por su forma eso parecía. Luego con una Kodak de baquelita similar a la anterior, pero con mejor objetivo, posteriormente compró una maquina de fuelle ( Agta de Fuelle) , mas tarde a una Woiglander y a esta le siguió con una Pentax, la cual sigue manejándola a pesar de la existencia de las maquinas digitales.
             
Colaboro con nosotros hasta el final de sus días, formando parte del equipo fotográfico y documental de la Asociación Cultural Placentina “Pedro de Trejo”. Dispone su familia de un gran archivo personal de fotografías y de otras colecciones.
         
         


Y otros muchos que permanecen en el anonimato y a los que quiero mencionar con la imágenes que ellos nos dejaron, aunque ella no este firmada por el autor.
                                                                                             
La ponencia se acompaña de la documentación fotográfica, correspondiente a finales del siglo XIX y primero del XX.



 Archivo de José A. Pajuelo Jiménez, Lavanderas en la Isla, 1935.

                         
Fotografía del año de 1923.  Se ve la parte oeste de la Plaza Mayor. A la derecha se ve la torre de  la Telefónica, desde ese poste partían todas las líneas telefónicas de la ciudad. A la izquierda se ve la casa del lo que hoy es el Bar Manjuli antes de tener su aspecto actual. En el centro tenemos el templete de la música.



Plasencia puente de San Lázaro nevado. A la izquierda del puente se ven los antiguos restos de los molinos.

La foto se realizó el día  12 Enero de 1941.Su autor fue don José Gómez Clemente.


Fotografía realizada desde el Parque de la Cruz de los Caídos. En primer plano se ven los cubos de la muralla y unos huertos que hoy son el colegio Alfonso VIII. Al fondo derecha se divisa la iglesia de santa Ana y el edificio del colegio de los jesuitas (hoy la UNED), al fondo izquierda se ve la cúpula de la iglesia de san Pedro.      Foto cedida por  don Manuel Muñoz Palomino.



Fotografía realizada por don Vicente Paredes Guillén, en el año 1.916. En ella se ve el sitio original de la cruz de término del parque de la Coronación. Al fondo se ve la Fuente de los Alamitos y el muro de separación del parque y el camino del Puerto (hoy Avda. Virgen del Puerto.)



Mi agradecimiento a todos lo que han contribuido con la aportación de sus fotografías, especialmente a D. Manuel Muñoz Palomino y a D. José Gómez Clemente.

Josë Antonio Pajuelo Jimenez.





viernes, 13 de abril de 2018

PORTADA DEL ENLOSADO.CATEDRAL DE PLASENCIA

PORTADA DEL ENLOSADO

Hoy reproducimos un trabajo publicado por la revista de Semana Santa de la Cofradía de la Soledad de este año, cuyo autor D. Germán Pedro Corcho, nos ha facilitado su difusión en este Bloc. a quien le agradecemos y le invitamos a colaborar en próximas publicaciones.
Esta portada más bien plateresca, orientada al sur, es conocida como del Enlosado, por el pavimento de esta zona. Atribuida a Diego de Siloé y la parte más alta completada por Gil de Hontañon.
La situación de esta portada motivó algunos pleitos entre el Cabildo de la Catedral y el Ayuntamiento, para decidir la gestión y pertenencia del espacio que separaba la Catedral Nueva de la muralla. En 1611 se firmo una “Concordia entre el Concejo y el Obispo Fray Enrique Enríquez de Almansa por la que se reconocía la propiedad al Concejo y este permitía al Obispado tener una llave de este espacio (aportación de Dª Esther Sánchez Calle, Cronista Oficial de Plasencia). El Cabildo se encargo de enlosar este patio con piedras de buen tamaño y de ahí su nombre “El Enlosado”.

Esta zona algo escondida era utilizada en esa época para negocios dudosos y trapicheo propios de la picaresca de la época. Por lo que al campanero de la Catedral se le encargo la vigilancia de este patio, mediante pago de doce ducados anuales , para que evitara esos “negocios” y, al parecer, frecuentes depósitos de recién nacidos, que indudablemente suponían un gasto y conflictos de atribuciones de paternidad; en caso del que el campanero fracasase en su cometido de evitar estos depósitos de niños, él sería responsable de su cuidado y mantenimiento.

Escondido entre los adornos y símbolos de la portada hay esculpido un sapo, difícil de encontrar, quizás como símbolo de pecado; algo parecido a lo que ocurre con la rana de la Universidad Antigua de Salamanca., lo que es un pequeño reto para los visitantes y para los placentinos que desconocen la existencia del sapo. Esta situado, a media altura de la portada, en la cola de unos de los tritones que están a ambos lados de un anagrama de Santa María.


En lo alto hay un gran ventanal que da luz a las tallas altas del órgano. Enmarcado de unos curiosos adornos, el más exterior con hendiduras que siguen la secuencia de las teclas negras de un órgano, prueba a tocar Re Fa Sol La Sol... todo sostenidos ¿Homenaje musical a María o solo casualidad e interpretación del autor? Otros relieves cercanos al vitral muy sugerentes cada uno del símbolo de María en anagrama, hay 38 de estos símbolos, algunos de ellos con una "M" igual a la que figura en el escudo de la orden Siervos de María (Servitas), de origen en Florencia, donde estuvo Diego de Siloé, uno de los arquitectos.

Germán Pedro Corcho

miércoles, 4 de abril de 2018

EL PERDÍO.


EL PERDÍO.
En el año 1891 en el mes de Marzo, una mujer placentina muy pobre se dirigió al santuario de la Virgen del Puerto, acompañada de  un niño de cuatro años, hijo suyo, para visitar a una vieja sirvienta del Capellán de aquel entonces, prima suya, como tenía por costumbre porque el sacerdote siempre la socorría con los medios a su alcance que no eran mucho ciertamente.
Ya muy cerca de la ermita, la madre llamada Elvira Rivas, dijo al niño: Ve tu solito, y le dices a tu tía que yo llegaré pronto, pues voy a recoger unos espárragos. El niño se encaminó al Santuario, y su madre se dirigió hacia el monte para buscar lo que podía producirle algunas monedas de cobre con la venta de los espárragos silvestres, de los que hoy todavía abundan por esos lugares.
Pero el niño que era robusto y sano, como hijo de pobre, se atemorizó por ver unas vacas del Capellán que por allí pacían tranquilamente y corrió cerro arriba, sin parar hasta llegar a lo alto en un sitio denominado la “Cueva del Monje” entre canchales y maleza, que da vista a la Humbría, o sea al otro lado del cerro.
Al llegar la madre, pregunta a su parienta por el niño, y acongojada comprueba que ha desaparecido. Lo buscan afanosamente por las inmediaciones las dos mujeres acompañadas por el Capellán y no lo encuentran, fue esto a las tres de la tarde y ya de noche, en vista de sus infructuosas pesquisas, deciden venir a Plasencia para comunicárselo a las autoridades.
El Alcalde, por medio de pregones lo divulgaba por toda la población, y todos los hombres de Plasencia se dirigieron a los parajes del santuario, unos a caballos otros a pie, y el niño buscado afanosamente por todos los que lo buscaron, ni apareció. Por aquella época el monte de Valcorchero estaba lleno de zarzas y espinos y había gran cantidad de alimañas de todas clases, sobre todo lobos, los que hacían estragos en el ganado con frecuencia.
Dos días duró la búsqueda incansable de los placentinos sin resultados, descorazonados todos por creer, que el niño había sido devorado por los lobos; pero no se encontraron  huellas ni vestigios de sus pobres ropitas.

Por fin al atardecer del segundo día, fue encontrado por dos tíos suyos, dormido sobre un comedero de vacas formado por piedra y lleno de paja, que había sobre la pared de una corraliza que servía de herradero del ganado vacuno, situada a poca distancia de la cueva antes mencionada, lo que dista del Santuario cerca de unos dos kilómetros.
¿Cómo se explica esto?, se preguntaba Francisco Mirón al relatar este artículo publicado en el Regional en 1952. “El Perdio”, compañero de clase en la niñez, y a quién oyó muchas veces narrar la experiencia vivida en la escuela delante de sus compañeros y profesor. Los niños no miente, y lo que el recordaba con la escasa imaginación de su corta edad fue así: decía que sintiendo mucha hambre buscaba entre los zarzales el fruto de la zarza mora ya reseco, y que aprendió a recoger con su madre, y al verse entre la maleza, gritaba y lloraba llamando a su madre aterrorizado.
Más de pronto se acercó un anciano de barba blanca, vestido con la clásica anguarina (gabán de paño burdo y sin mangas que usaban los labradores en esa época). Decía que el anciano lo cogió llevándole al sitio antes indicado, acostándolo en aquella especie de cuna; y no recuerda más, pues se quedó dormido.
“El Perdio” había nacido en 1887, cuando se escribió este articulo tenía 65 años de edad, se le conocía en Plasencia por este apodo que desde entonces llevaba, y para él era como un titulo y ejecutoria de nobleza. Se llamaba Manuel Santos Rivas y fue un ferviente devoto de la Virgen del Puerto.
¿Como pudo subsistir sin comer ni beber tanto tiempo, y sobre todo soportar el frío de las noches de Marzo en aquellas alturas de la sierra. Las alimañas lo respetan…
¿Quién era el anciano que al encontrarle en aquellos  agrestes que al encontrarle en aquellos agrestes lugares lo traslada al sitio más confortable?, ¿ Por qué no notifico a nadie el hallazgo de la tierna criatura, abandonándolo al parecer a su suerte?. Es este un  misterio que el “Perdío” no se explicaba; es decir, creía que fue un milagro de la Virgen que lo protegió y lo mantuvo bajo su amparo hasta que se le encontró sin síntomas de agotamiento ni desmayo.
La madre del “Perdío”, loca de contenta con su hijo en los brazos, se lo ofreció a la Virgen del Puerto, entre lagrimas emotivas de los presentes.
Los donativos al niño fueron cuantiosos y aliviaron algo su pobreza. Pocos días más tarde el pueblo en masa acudió al Santuario donde se celebro una misa extraordinaria en acción de gracias. Fue un día grande en la Ciudad que recordamos a todos los devotos de la Virgen del Puerto nuestra Patrona, y a todos los placentinos.
Este episodio es rigurosamente cierto. Así se narra en los archivos del Santuario, y que hoy damos a conocer próximo a la romería del día 6 de Abril.
Publicado en lavozdemayorga.blogspot.com el 5 de Abril de 2013

José Antonio Pajuelo Jiménez - Pedro Luna Reina