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viernes, 19 de febrero de 2010

HACE 25 AÑOS.CIERRE DE LA VIA FERREA PLASENCIA-ASTORGA

Hace aproximadamente 115 años, el día 21 de junio de 1896 fue inaugurada la línea férrea Plasencia-Astorga, en 1893 llegó a Plasencia “El Ferrocarril”, pudo tenerlo mucho antes con la Línea Madrid-Cáceres-Portugal, el cual tenia su origen en la explotación de los fosfatos en la zona del Calerizo de Cáceres, los cuales eran explotados por la “Sociedad General de Fosfatos de Cáceres” y la Hispano-Portuguesa “La Fraternidad”, la cual fue adquirida en 1876 por don Segismundo Morét, (de hay el nombre del poblado de Aldea Morét)
Este señor negocia con la compañía Real de los Caminos de Hierro Portugueses y consigue implicarla en la construcción de la citada línea, pero aunque Plasencia hiciera algún intento de que el ferrocarril pasara por la ciudad, no debió de tenerse en cuenta ya que eso originaría un gasto extraordinario al trazado, y al ser empresas privadas las que corrían con los pagos, se miró más la economía que el servicio a la población.
La ambición política de la época, nos dotó de una ridícula estación llamada “Cordeles”, a diez kilómetros de Plasencia, en pleno campo y sin servir a nadie. Así mismo el marqués de la Romana, que era el dueño de la dehesa donde se instaló el luego llamado Palazuelo-Empalme, ofreció el terreno para hacer la dicha estación, con lo cual sus tierras se revalorizaron. El ferrocarril Plasencia-Castelo Branco, del Plan General de Ferrocarriles, que era considerado de gran importancia, no se construyo por indiferencia de las capitales extremeñas.
      Al fin llego el tren con la construcción del Ferrocarril Plasencia Astorga, pero en vez de hacerlo con la línea de Portugal en Plasencia como era lógico, se hizo en la vieja estación de los cordeles, y siguió sin servir a nadie, causando muchas molestias y gastos totalmente innecesarios a la compañía que carecía hasta de agua.
      El trazado tenia su origen en la estación llamada de Plasencia (Empalme) en el kilómetro 252 de la línea Madrid –Malpartida, en el punto denominado “Cruz de los Cordeles”.Después de la estación de empalme, situada en la cuenca directa del Tajo, la línea salvaba la divisoria de este río y el Jerte, y después de cruzar en el kilómetro 10 la carretera de Cáceres a Salamanca, la dirección de esta vía pasa por Plasencia kilómetro 16.
El recorrido continuaba ceñido a la carretera, y después de pasar el pueblo del Villar, la divisoria del Jerte y del Ambroz, afluentes ambos del río Alagón, se elevaba por la ladera izquierda, atravesaba este después de pasar por la estación de Hervas y más adelante por el importante establecimiento balneario de Baños de Montemayor para llegar a posteriormente a Bejar, Alba de Tormes, Salamanca…Las obras mas importante de la sección que nos ocupa, son el viaducto de fábrica del Berrocalillo, y los puentes metálicos sobre el río Jerte, Ambroz, Cuerpo de Hombre, Alhándiga y Tormes.
   En Agosto de 1893, llegaba por primera vez la locomotora a Hervás, al cabo de un año a Bejar y el 15 de Abril a Salamanca
   El Plasencia-Astorga fue de las últimas líneas que se construyeron, y con gran aportación de los ayuntamientos. Las acciones pertenecientes a algunos de ellos se encontraban todavía en los archivos de  la DiputaciónC
  La línea Plasencia-Astorga fue de las últimas que se construyeron, con gran aportación de los ayuntamientos. Muchas de estas acciones de participación de los ayuntamientos se guardan en la Diputación Provincial de Cáceres.
   Este Ferrocarril estaba integrado en la Compañía de Ferrocarriles del Oeste de España, que era la de mejores beneficios antes de construirse la RENFE. Y la estación de Plasencia, la más rentable de la red nacional, fue descuidada en grado sumo y en 1984, fue clausurada la línea conocida como la Vía de la Plata alegándose que producía pérdidas.
   En la noche vieja de 1984, se cerro la línea Plasencia Astorga, y en consecuencia la continuidad de la Vía de Sevilla a Gijón, cumpliendo la decisión del Consejo de Ministros del 30 de Septiembre de ese mismo año, a la línea junto con otras se las califico como ”altamente deficitaria”; nadie se dio cuenta de dicha calificación, y a la vez que se conocía la decisión del Consejo de Ministros, se corría la voz de que no se iba a cerrar, paradojas del Gobierno, con la que hubo poca oposición ciudadana y menos de las Autoridades. Durante estos 25 años se ha mantenido la ilusión en los ciudadanos, la avivó Aznar, luego Zapatero con su Plan Oeste y después los parlamentarios regionales, pero la realidad es que al día de hoy, la maleza se ha apoderado de las vías y las estaciones, y existe desde 1995, un acuerdo del consejo de Ministros autorizando el levantamiento de las vías. Otra paradoja de los Gobiernos que dan esperanzas, pero, a la vez, acuerdan o mantienen el acuerdo de la desaparición.
  En términos de contaminación y emisión de CO2, el tren es tres veces más eficaz enérgicamente, y la siniestralidad es prácticamente nula.   El ferrocarril genera 3 veces menos CO2 que el transporte por carretera
   Los acuerdos suscritos por la Junta de Extremadura y Renfe y ADIF, hace cuatro años, que caducaron en la nochevieja pasada, han parcheado la situación del ferrocarril, pero no ha impulsado ni su mejora, ni mayor utilización significativa.
  Los acuerdos suscritos en el año 2006 por la Junta de Extremadura, Renfe y ADIF, solamente han servido de parcheo para la situación del ferrocarril, pero no ha mejorado la situación de las líneas. Estos acuerdos caducaron el 31 de diciembre de 2009.
 Es necesario abrir la Vía de la Plata para reparar un error histórico, pero también es necesaria una política nacional ferroviaria. No es cuestión de aportar dinero, sino de gestionar eficazmente un medio de transporte necesario.

Departamento de investigación y divulgación de la A.C.P.”PEDRO DE TREJO”
                               “SEMBRANDO INQUIETUDES”



lunes, 1 de febrero de 2010

LA CUEVA Y LA CERAMICA.

                                       
                                    LA CUEVA DE BOQUIQUE EN PLASENCIA              


Don Pere Garcia Fària en 1919 hizo excavaciones en el municipio de Plasencia, en las cuevas de Boquique, donando generosamente los hallazgos de las excavaciones al INSTITUT, facilitando al mismo tiempo la siguiente noticia sobre la cueva y los trabajos realizados en ella, así y desde entonces los restos arqueológicos placentinos siguen el ejemplo de estar dispersos en diferentes museos, sin inventarios y sin ser reclamados de forma legal por la autoridades placentinas, o por asociaciones culturales de esta ciudad.

LA EXCAVACIÓN Y LOS HALLAZGOS

En la parte más elevada del municipio de Plasencia, en -la dehesa de Valcochero, y 90 metros más arriba de la cota de la carretera que pasa por debajo y que marca 360 metros sobre el nivel del mar, se encuentra la cueva de Boquique, llamada así por haber servido de refugio a un capitán carlista Mariano Ceferino del Pozo conocido por ese sobrenombre. La gran entrada que hoy tiene estuvo tapada antes, habiendo sido abierta en hacer trozos una roca que había para obtener piedra para las construcciones de Plasencia. Entonces, la cueva sólo debía ser accesible por la entrada más pequeña, en la que se encuentran señales de haberse picado las rocas, esto que parece haberse hecho en tiempos modernos. A finales del siglo XIX, Don Vicente Paredes, de Plasencia, hizo exploraciones, llegando hasta medio metro de fondo, y encontrando, según parece, hachas de bronce y fragmentos de cerámica a mano tosca, asi lo menciona en su obra “Historia de Trasmóntanos y Celtiberos”.

Continuaron ahondando hasta la roca, y en esta capa profunda hicieron los hallazgos. Estas consistieron en numerosos fragmentos de cerámica a mano, barro rojizo, con muchos granos de cuarzo y frecuentemente decorados; percusores de cuarzo, dos hachas de pizarra de forma muy irregular, siendo en realidad dos palitos a los que se ha practicado un corte; un par de brillos de sílice, que difícilmente se puede decir si han sido utilizados; un punzón de hueso de 15 centímetros de largo; tres fragmentos de vasos de piedra (serpentina) y numerosos restos de molinos de mano, generalmente de forma aplastada la pieza de abajo, con un hoyo producido por el roce de la pieza superior, que tenía forma redondeada.

Las dos hachas aparecieron en la parte más inferior del yacimiento; los molinos en lugares diferentes, y también fuera de la cueva. Cerca de la pared del oeste de la cueva aparecieron muchos restos de huesos carbonizados que parecen indicar un hogar.

LA CERÁMICA

La cerámica comprende varios fragmentos sin decorar y otros decorados. Entre los primeros algunos son groseros pero otros frecuentemente bien pulidos, con las paredes un poco gruesas. Los perfiles apenas sí permiten adivinar algunas formas. En algunos casos se ven señales de asa o el asa bien conservada. Un grupo de fragmentos con decoración rudimentaria comprende algunos con pezones aplicados a las paredes del vaso, pero siempre se trata de uno o dos de dimensiones regulares, y nunca formando serie, como ocurre en algunos casos en el barro mejor adornado. En este grupo pueden incluirse algunos fragmentos de bordes con marcas de dedos o incisiones hechas con el punzón.

Entre los fragmentos que podríamos llamar de decoración desarrollada hay groseros, con cordones en relieve, con impresiones digitales o sin ellas, las únicas decoraciones de este tipo. De los primeros, uno tiene la habitual impresión digital plana, pero el otro está hecha con el dedo de punta marcando la uña. Otras decoraciones en relieve son, en un par de fragmentos de superficie pulida, cordones estrechos finos.

Hay otro tipo constituidos con una doble serie de pezoncitos muy pequeños, y a veces combinados con incisiones.

Hay fragmentos con decoración solamente incisa, el motivo mas sencillo es el de serie de puntos o pequeñas líneas discontinuas, en otros incisiones verticales que parecen uñadas, en otros series repuntos paralelos.

Por “Cerámica de Boquique” o “punto en raya” se conoce a un tipo de cerámica prehistórica decorada, decoración muy característica de la Península Ibérica, esta técnica se realiza mediante la aplicación de un punzón o sierra dentada, creando trazos pequeños y sucesivos a lo largo de una línea incisa continua. Se la engloba con el nombre de cultura de Cogotas I, que ocupa la meseta peninsular, siendo asignada a diferentes etapas cronológicas desde el Eneolítico, a la Edad del Hierro plana, pasando por la Edad del Bronce.
Esta ceramica continua hoy siendo un problema en cuando a su origen y cronologia, trás el estudio de su pasta, formas y decoración, se llegó a la conclusión de que esta caracterizaba el nivel más antiguo  de los castros de la Meseta, es decir lo que se conoce con el nombre de Cultura Cogotas, su origen en el campaniforme geometrica parecia estar fuera de toda duda.

Gracias a los estudios realizados por estos arqueólogos catalanes y a Vicente Paredes, la cerámica encontrada en de dehesa de Valcorchero a dado renombre internacional a nuestra Cueva de Boquique.

JAPAJIM.


viernes, 22 de enero de 2010

A PLASENCIA,de JOSE MARIA GABRIEL Y GALAN.


Toda ciudad es dichosa
si tiene historia gloriosa,
bellos campos, cielo hermoso,
vida honrada y laboriosa,
puro instinto religioso.
Sabios hombres que admirar,
joyas de arte que lucir,
bellas mujeres que amar,
patriotismo que sentir
y caridad que imitar.
¡Vieja ciudad de los Fueros!
Tu historia cuenta legiones
de gentiles caballeros,
sapientísimos varones
y denodados guerreros.
Tus bellos alrededores
sembró la Naturaleza
de cuadros multicolores,
contrastes encantadores
que hacen mejor tu belleza.
Y eriales tienes baldíos,
y olivares pintorescos,
y peñascales bravíos
y edénicos huertos frescos,
y precipicios sombríos,
y una vega amena y grata
que riega amoroso el Jerte,
cuya corriente de plata
parece que se dilata
por si en ella quieres verte.
Y son en tan bella tierra
tan hermosos cielo y suelo,
que tu horizonte se cierra
con un pedazo de sierra
que es un pedazo de cielo.
Plasencia: para expresarte
lo deliciosa que eres,
bastaba con recordarte
tus bellísimas mujeres,
tus maravillas del arte.
Plasencia: tu historia honrosa
me ha dicho que eres gloriosa,
y mis ojos al mirarte
me dicen que eres hermosa,
que eres digna de cantarte.
Mas yo no sé si hoy tu vida
es la vida indiferente
de todo pueblo suicida,
o es vida sana y potente
de ricas savias henchida.
Vida pujante y briosa,
con cultura vigorosa
y actividades geniales
¡La vida brava y nerviosa
de un pueblo con ideales!
No sé si tú los tendrás,
pero supongo que sí,
pues no tan loca serás,
que ignores adónde vas
o mueras dentro de ti.
Pueblo que duerme es suicida,
y yo no puedo creer
que estés pasando la vida
lánguidamente dormida
sobre tus glorias de ayer.
¡Sueño loco, sueño vano,
del amor con que te mira
un rimador castellano,
que de su bárbara lira
te hace oír el canto llano!
Pueblo que tiene tu historia
debe estar siempre despierto,
y fresco está en la memoria
el recuerdo de una gloria
que dice que tú no has muerto.
Un día..., ¡qué infausto días!...,
la pobre Patria venía
llorando horribles traiciones,
con la bandera en jirones
y el honor en la agonía.
Loca, inerme, macilenta,
llorando a gritos la afrenta
que le hizo la iniquidad,
llegó a tus puertas hambrienta,
llamando a la caridad.
Y un grupo de caballeros,
heraldos de la hidalguía
de la ciudad de los Fueros,
oyó los sollozos fieros
con que la Patria gemía.
Y al frente de mucha gente
de esa que trabaja y calla,
de esa a quien llama canalla
la casta más decadente
que en las historias se halla,
salió a tus puertas gritando:
-¡Ábranse pronto esas puertas,
que está la Patria llamando,
y siempre han estado abiertas
para el que viene llorando!
Y abrió el amor en seguida
tus puertas, noble ciudad,
y entró la Patria afligida,
que en brazos se echó rendida
de tu hermosa Caridad.
¡Vieja ciudad de los fueros!
Sin alardes pregoneros,
han dicho bien lo que eres
tus patriotas caballeros,
tus compasivas mujeres.
¡Plasencia! La lira oscura
de un rimador sin grandeza
no intentará la locura
de ensalzar tanta nobleza,
de cantar tanta hermosura.
Objeto tan sobre humano
como el de tus maravillas,
es de un Himno soberano;
no de las ruines coplillas
de un rimador castellano.
¡Funde un genio de la Historia
que eternice tu memoria
y haga tu gloria completa!
¡Engendra el hijo poëta
que sepa cantar tu gloria!
¡Plasencia: bien has ganado
tu derecho de vivir!
Tienes glorioso pasado,
tienes un presente honrado:
¡Dios te de buen porvenir!

Departamento de divulgación e investigación de la A.C.P."PEDRO DE TREJO"
"SEMBRANDO INQUIETUDES"







sábado, 16 de enero de 2010

! Vamos a seguir haciendo Antruejos ¡

En Plasencia la noche de Antruejos era el preludio del Carnaval, en la que nuestros antepasados, aprovechando la festividad de San Fulgencio, celebraban los primeros bailes de mascaras del año y preparaban los carnavales venideros.
El año pasado cientos de personas acudieron a la zona monumental para escuchar la presentación de Juan Carlos López y el pregón en la Plaza de la Catedral de Vicente Paniagua, que estuvieron acompañados de la presidenta de las amas de casa, así como personas con antorchas y vestidas con los trajes típicos carnavalescos. A las intervenciones le siguió la parte sonora de la fiesta, el estreno de la tamboreada, desfilando con sus tambores desde la catedral gasta la plaza de San Nicolás, seguidos por el numeroso público, que volvió a congregarse ante la iglesia para participar en la tradición de quemar papeles con lo malo del año anterior en un caldero sujetado por una conocida ama de casa.
Este año 2010, no habrá celebración de la noche de Antruejos, que la asociación amas de casa venia conservando esta tradición, motivos económicos según algunos, o mas bien perdida paulatina de festividad, aunque se conserve el reparto de migas, perrunilla y vino dulce, previsto para el medio día del sábado festividad de los Patronos.

REFRANERO DEL CARNAVAL

COMER Y BEBER

Ajo crudo y vino puro, pasan el puerto seguro.
Beber y comer, buen pasatiempo es.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Beberás y vivirás.
Bueno es beber, pero nunca hasta caer.
Comamos y triunfemos, que esto nos ganaremos.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
Dijo el sabio Salomón que el buen vino alegra el corazón.
En la mesa de San Francisco, donde comen cuatro comen cinco.
El vino y el sol, alegran el corazón.
El buen vino hace mala cabeza.
La alegría del vino hace rey al mendigo.
La bebida moderada, es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Más abriga el jarro, que el zamarro.
Quien no come conducho, come pan mucho.

CANTO
Al que trabajando canta, bien el tiempo se le pasa.
Canta Marta, después de harta.
Cantando y más cantando, la pena se va aliviando.
Cantar, gracia y cabellos no son dineros, pero ayudan a tenerlos.
El cantar alegra el trabajar.
Muchos son los que cantan, pero pocos cantando encantan.

BAILE
A la que bien baila, poco son le basta.
Bailar sin son, o es gran fuerza o gran afición.
Bien baila el anserón (necio), cuando la fortuna le hace el son.
Cuando bailar quiero, bailo sin pandero.
De la panza, sale la danza.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
En aldeas miserables, cuatro casuchas y un baile.
El vino y el baile, por la tarde.
El comer como el bailar, no tiene más que empezar.
Más le gusta a Mencía bailar, que tela echar.
Naipes, mujeres, bailes y vino, al más asentado quitan el tino.
Quien es buen bailarín, baila sin guitarrín.
Quien está hecho a danzar, no lo sabe dejar.

BURLAS y BROMAS
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Bromas pesadas, nunca sean dadas.
Bromas pesadas, sólo al que las da le agradan.
Bromas y sales con nuestros iguales.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Del mal vestido burlan muchos; pero en comprarle un traje no piensa ninguno.
El bromear ligerito y sin agraviar.
Malas bromas, los ánimos enconan.
Ni chanzas ni fianzas.
Por un dicho que muerde, un amigo se pierde.
No hay burla tan leve, que aguijón no lleve.
RISA
Donde mucha risa sale, poco fundamento queda.
En reir mucho y recio, se conoce al hombre necio.
La risa demasiada es señal de cabeza vana.
Más vale morirse de risa que da ictericia.
Nadie se fíe de hombre que nunca ríe, ni de hombre que siempre ría.
Quien nunca ríe es gato, quien siempre ríe es mentecato.
Quien quiera bien vivir, de todo se ha de reír.
Quien ríe y canta, sus males espanta.
Con este refranero, sirva de estimulo para continuar y no perder la tradición que es parte de nuestra Ciudad.

Departamento de divulgación e investigación de la A.C.P.”PEDRO DE TREJO”.
SEMBRANDO INQUIETUDES











viernes, 8 de enero de 2010

JOSÉ MARÍA GABRIEL Y GALÁN - BIOGRAFÍA.1870-1906

José María Gabriel y Galán nació el 28 de junio de 1870 en Frades de la Sierra, pequeño pueblo de la provincia de Salamanca que en aquellos tiempos formaba parte de Castilla la Vieja y en la actualidad, Salamanca es una de las nueve provincias que componen la autonomía de Castilla y León (España). Sus padres se dedicaban al cultivo de la tierra y la ganadería en terrenos de su propiedad, dos de las producciones típicas del campo charro salmantino. Su economía era la propia de quienes se dedicaban a la labranza y al cuidado de los animales por aquellos años finales del siglo XIX. Su infancia la pasa en su pueblo natal y allí en su escuela aprende las primeras letras. A los 15 años se traslada a la capital, Salamanca, donde prosigue sus estudios. Para no cargar más la economía familiar, se buscó un trabajo en un almacén de tejidos que alternaba con sus estudios. De esta estancia en la capital salmantina, datan sus primeros escritos en verso, que al darlos a conocer a sus amistades, es elogiado y estimulado a que continúe escribiendo poesías. En 1888 obtiene el título de maestro de escuela y es destinado al pueblo de Guijuelo, distante 20 Km. de su pueblo natal.
Tras una corta estancia en la escuela de este pueblo, se traslada a Madrid para estudiar en la Escuela Normal Central. En la capital de España reside por poco tiempo, pues esta ciudad cosmopolita despierta en José María un cierto rechazo, puesto de manifiesto en alguna de las cartas que escribe a sus amigos, en que la moteja bajo la denominación de "Modernópolis”. Después, su nuevo destino de maestro de escuela es a Piedrahita, (Ávila). Allí se dedica a la pedagogía sirviéndose de los nuevos conocimientos adquiridos en su paso por la Escuela Normal Central de Madrid.
Se tienen conocimientos de este periodo de su estancia en Piedrahita, a través de las cartas que escribe a algunos amigos, las cuales firmaba con el seudónimo de "El solitario", tal era el bajo estado de ánimo en el que el joven maestro se encontraba por entonces. José María Gabriel y Galán se iba perfilando como un muchacho triste, melancólico y muy sensible y atento al mundo que le rodeaba. De convicciones profundamente religiosas recibidas de su madre, doña Bernarda, son sus primeras poesías el fiel reflejo de sus creencias. En una de las cartas enviada a un amigo, podemos averiguar lo que opinaba el sensible poeta sobre el castigo inhumano que para su moral suponía la pena de muerte, aplicada en España por entonces: «... pasado mañana, dará la justicia en esta localidad, el triste espectáculo de la ejecución del reo de un crimen cometido en una dehesa de este partido judicial, hace ya dos años.
Dios lo recoja en el cielo...» De su monótona vida de soledad y tristeza que por aquel tiempo caracterizaba al joven poeta, vino a sacarle el enamoramiento con Desideria, hacia el año 1893. Cuatro años después, en diciembre de 1897 anunciaba su casamiento con Desideria, ("mi vaquerilla" como solía llamarla cariñosamente). El 26 de enero de 1898, en una iglesia de Plasencia, contraían matrimonio José María y Desideria. A partir de ese instante, la vida del joven poeta experimenta un cambio radical; abandona su dedicación de maestro en la escuela de Piedrahita, y se traslada al pueblo cacereño de Guijo de Granadilla, en donde se encarga de la dirección y administración de una gran dehesa extremeña denominada "El Tejar", propiedad del tío de su esposa. Encuentra así, la calma que necesita el espíritu sensible de nuestro poeta: la dedicación al cultivo del campo y del alma. Debido al sosiego que esta nueva ocupación le proporciona, y debido también a su sensibilidad y sus dotes de agudo observador, se dedica a escribir lo que le inspira el nuevo entorno en el que se desenvuelve. Poesías de pura raigambre racial, retratan las vidas de los humildes labriegos que trabajan y habitan en la dehesa; de los pobladores de aquellos pequeños núcleos rurales extremeños; de los amoríos entre los pastorcillos y las jóvenes zagalillas...
En ese pueblo nace su primer hijo (Jesús, 1898), lo cual le inspira para componer la poesía «El Cristu benditu» con la que inicia sus famosas EXTREMEÑAS en las que el empleo de la lengua vernácula, "el castúo", aroma y vivifica la musa del poeta. En esa poesía refleja el autor la vida gris que pasó en su primera juventud y el gran cambio hacia la alegría que experimenta con su nuevo empleo y el nacimiento de su hijo.

La observación minuciosa de las gentes pueblerinas de los alrededores, le lleva a decir un día a un amigo: «...las gentucas de las aldeas, al par que cosas buenas, tienen miserias y roñas morales que repugnan al estómago más fuerte, se necesita mucha calidad y mucha paciencia para vivir entre ellas...»
En otra ocasión confiesa a un amigo, a través de la correspondencia epistolar: «...yo no tengo más amigos, en sentido estricto de la palabra, que uno de mis criados. Voy dejándome vivir, agua abajo, agua abajo, sin prisa alguna...»
Su segundo hijo nace el 27 de febrero de 1901. En septiembre de ese mismo año, convocado por la universidad de Salamanca, se celebran unos juegos florales. A ellos concurre Gabriel y Galán con la poesía titulada "El ama". Preside el jurado del certamen el insigne rector de la universidad salmantina, filósofo, escritor y poeta, Miguel de Unamuno. El 3 de septiembre se da a conocer el fallo del jurado, que recae en la obra presentada por Gabriel y Galán; en ella, el autor había plasmado con gran hondura poética, todos los vivos recuerdos que guardaba de su madre, recia mujer de Castilla que le animó en sus comienzos literarios, y muerta unos años antes. En dicha poesía, nuestro poeta se mete en el personaje de su padre y desde esa ensoñación relata la vida de la pareja al frente de una gran finca imaginada que bien le pudo inspirar su realidad vivida al frente de la que él ya dirigía en Guijo de Granadilla. El 15 de septiembre de 1901, se celebran en la ciudad de Salamanca los juegos florales, en los que, en solemne acto, es entregada "la flor natural" a Gabriel y Galán, como premio a su bella poesía "El ama". Debido a la huella que dejó la poesía ganadora y a la amistad surgida de tal evento entre los dos poetas, a partir de aquel momento, Unamuno y Gabriel y Galán comienzan una asidua correspondencia epistolar.

A partir de ahí se empieza a dar a conocer como joven y singular poeta. Publica su libro de poesías titulado "Castellanas". El éxito adquirido por esta publicación hace que el autor vuelva a dar a la luz su segundo libro titulado "Extremeñas" y poco tiempo después, un tercero de título "Nuevas castellanas".

En 1902 triunfa en los juegos florales de Zaragoza; al año siguiente obtiene los galardones de la flor natural, en los juegos florales de Murcia, de Lugo y de Sevilla. La fama con que irrumpía este joven poeta, en el panorama de la popularidad, adquiría un vertiginoso crecimiento en corto espacio de tiempo.

El año 1903 es premiado por el ayuntamiento de Guijo de Granadilla con el galardón de «Hijo Adoptivo» de este pueblo cacereño perteneciente a la comarca natural de Las Hurdes. Para corresponder con toda gratitud a tal nombramiento, prepara una bella poesía titulada "Sólo para mi lugar" que es estrenada y recitada por su autor en tan solemne acto, el lunes 13 de abril de 1903.

En 1904 recibe un homenaje en Argentina a resultas de ser premiada su poesía "Canto al trabajo".
Toda su poesía se desenvuelve en una atmósfera campesina y rural. Él supo cantar como nadie, la belleza del alma sencilla de los campesinos extremeños y salmantinos. Hizo poesía de lo más paupérrimo de las sencillas gentes de la entonces paupérrima comarca natural de "Las Hurdes" que luego supo retratar el español-mexicano Luís Buñuel con su film "Tierra sin pan".
Su extensa y valiosa obra es de una excelente y sublime sencillez, con la utilización de palabras y frases exenta de artificiales filigranas y sofisticaciones, que son el mimbre con el que va construyendo una poesía popular de alta sonoridad y cuidada rima, que cala fácilmente en el entendimiento de los menos instruidos en las artes literarias. Su verso recorre una amplia gama de medidas que va desde el hexasílabo hasta el hexadecasílabo. Sus estrofas más usadas son el romance, la cuarteta, la redondilla, la quintilla, la sextilla y el serventesio. Sus poesías publicadas se agrupan bajo los títulos:Campesinas; Castellanas; Religiosas; Extremeñas; Cuentos y poesías; Nuevas Castellanas; Poesías; etc...
En las poesías escritas en la lengua vernácula extremeña, "el castúo" y en alguna que otra expresión de un lenguaje popular, para hacer notar que no pertenecen al correcto idioma castellano-español, van resaltadas en letra cursiva.

El 6 de enero de 1905, con 35 años no cumplidos, a consecuencia de una pulmonía mal curada, muere nuestro joven poeta en Guijo de Granadilla (Cáceres), en donde su ayuntamiento mantiene la casa que habitó, como museo en donde mostrar los objetos personales más entrañables del poeta junto con manuscritos y libros, donados por sus descendientes.

Con esta selección de sus mejores y más descriptivas poesías, intentamos hacer un sentido homenaje en el recuerdo a este incomparable poeta del humilde campo castellano y extremeño.

Jose Antonio Pajuelo Jiménez -  Pedro Luna Reina

                                                         "CREANDO CULTURA".

lunes, 7 de diciembre de 2009

CUADALUPE EXTREMEÑA !YA¡


GUADALUPEX

En la dirección electrónica www.guadalupex.org encontrareis el documento del Manifiesto de Guadalupe.
Este Manifiesto está promovido por la Asociación Cívica Extremeña “Virgen de Guadalupe” (GUADALUPEX). Con la colaboración expresa de la A.C.P. “PEDRO DE TREJO”.

GUADALUPEX es una entidad a nivel nacional, con el objetivo de recuperar para Extremadura el Monasterio de Guadalupe y 31 localidades extremeñas que están adheridas a la diócesis de Toledo.

Independientemente de las creencias religiosas de cada persona, esto es un acto reivindicativo de los extremeños ante el atropello de la diócesis de Toledo. ¿Que pensaríamos si la “Moreneta” perteneciera a otra comunidad? ¿Lo consentirían los catalanes? ¿Y la Virgen del Pilar? ¿Y la Virgen de Covadonga? Y así otros muchos símbolos de distintas comunidades.
Guadalupe significa para los extremeños un núcleo de unión tanto espiritual como material y por lo tanto consideramos que debe ser extremeña en todos sus conceptos.
Si estáis de acuerdo con estas ideas de identidad extremeña, firmad el manifiesto y mandadlo.


MANIFIESTO:GUADALUPEX EXTREMEÑA ¡YA!
La Asociación Cívica Extremeña “Virgen de Guadalupe” ("GUADALUPEX"), de ámbito nacional, cuyo único objetivo es conseguir que la Patrona de Extremadura, actualmente bajo jurisdicción de la provincia eclesiástica de Toledo, pase a formar parte de la provincia eclesiástica de Extremadura, manifiesta que:
1.La adscripción del Monasterio de Guadalupe, y de las 31 localidades extremeñas a una jurisdicción eclesiástica ajena al territorio civil de la Comunidad Autónoma de Extremadura supone, desde el punto de vista religioso, una anomalía histórica, que contradice radicalmente el espíritu, la doctrina y las disposiciones de la Santa Sede, recogidas tanto en el Concilio Vaticano II, como en los distintos Concordatos firmados entre el Estado Español y la Santa Sede, los cuales recomiendan ajustar las circunscripciones eclesiástica a las divisiones civiles.

1.Alía-La Calera, Baterno, Bohonal de Ibor, Bohonal de los Montes, Capilla, Carrascalejo, Casas de Don Pedro, Castañar de Ibor, Castilblanco, Fuenlabrada de los Montes, Garbayuela, Garbin, Garlitos, Guadalupe, Helechosa de los Montes,Herrera del Duque, Navalvillar de Ibor, Navatrasierra, Peloche, Peñalsordo, Peraleda de San Roman, Puebla de Alcocer, Risco, Siruela, Talarrubias, Tamurejo, Valdecaballeros, Valdelacasa de Tajo, Villar del Pedroso, Villarta de los Montes y Zarza Capilla.
2.La Virgen de Guadalupe, representa la seña de identidad más sobresaliente de la Comunidad Autónoma Extremeña, y así lo ha reconocido la Asamblea de Extremadura, representación de la soberanía popular, al elegir el día 8 de septiembre como Día de Extremadura. Como tal, Guadalupe es, con carácter irrenunciable, patrimonio cultural y espiritual de los extremeños, independientemente de sus creencias e ideologías.

3.GUADALUPEX ofrece su colaboración a todas las Instituciones, tanto religiosas como civiles, para conseguir el objetivo de la adscripción a Extremadura de su Patrona, así como del resto de las poblaciones extremeñas que actualmente pertenecen a la Archidiócesis de Toledo. De las autoridades eclesiásticas extremeñas esperamos una mayor implicación en la solución de este anacronismo histórico, y del Arzobispado de Toledo una muestra de generosidad acorde con los sentimientos religiosos y culturales de los extremeños.

4.Es voluntad de GUADALUPEX promover, con carácter permanente, actuaciones e iniciativas orientadas a conseguir, en el más corto plazo de tiempo posible, el objetivo de normalizar y situar en igualdad con el resto de divisiones eclesiásticas del territorio nacional, a la provincia eclesiástica de Extremadura.

5.Los extremeños deben conocer que, poco después de la creación de la provincia eclesiástica extremeña, la reversión de Guadalupe a Extremadura estuvo consensuada y decidida entre las autoridades eclesiásticas de la Santa Sede, de la Comunidad Autónoma y de la Archidiócesis de Toledo, y que fueron razones no religiosas las que consiguieron prolongar esta situación de injusticia, que los extremeños sienten como una afrenta y un agravio a sus sentimientos religiosos y culturales.

Dirección del manifiesto: http://www.guadalupex.org/

Gracias por vuestra colaboración.
Departamento de Divulgación e Investigación de l a A.C.P. “PEDRO DE TREJO”
SEMBRANDO INQUIETUDES.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

HUMANISTA E INQUISIDOR


PEDRO PONCE DE LEÓN (1560-1573)
El sepulcro de Pedro Ponce de León, se encuentra en la Catedral de Plasencia en el presbiterio al lado del Evangelio, cubierto por el dosel del trono pontifical, encuadrado en arco de medio punto entre dos pilastras de orden compuesto y entablamento en cuyo friso está grabado el primero de los epitafios y en el centro de mismo el escudo del prelado. Monumento sepulcral del obispo atribuido a Pompeio Leoni por algunos, otros al artista granadino Mateo Sánchez de Villaviciosa (que probablemente realizó la obra arquitectónica), aunque la obra escultórica va más en consonancia con las características estilísticas de Francisco Giralte. Se encuentra el obispo de rodillas en un reclinatorio orando con las manos juntas y revestido de casulla. El segundo de los epitafios está en el basamento.

Nació en el año 1510 en Córdoba, hijo del Marqués de Priego y doña María Ponce de León. Fue educado por su tío que era canónigo en la Catedral cordobesa. Estudió Derecho en Salamanca y ganó una canonjía en Córdoba. Fue nombrado obispo de Ciudad Rodrigo, asistió al Concilio de Trento. En 1560 fue elegido obispo de Plasencia y miembro del Consejo Superior de la Inquisición, poseyó una de las más importantes colecciones de manuscritos italianos, así lo cita ANDRÉS MARTINEZ, G.: Carta de Pedro Ponce de León, obispo de Plasencia, a Felipe II sobre las reliquias y librerías de su obispado y sus actividades literarias. Badajoz, Diputación Provincial, 1967.
Murió en Jaraicejo en 1573.

"AQUI YAZE EL ILUSTRISIMO SEÑOR DON PEDRO PONCE DE LEON
OBISPO QUE FUE DESTA SANTA IGLESIA E INQUISIDOR GENERAL
FALLECIO EN
LA VILLA DE XARAJCEJO A XVII DE ENERO DE MILL
Y QUINIENTOS Y LXXIII AÑOS’.
GARCÍA Y GARCÍA, A.: Synodicon Hispanum. BAC. Madrid, 1990, p. 32.
AMBROSIO MORALES.:
Plasencia y sus Antigüedades. Madrid, Manuscrito de la Biblioteca Nacional, núm. 1223. Citado también por SENDIN BLAZQUEZ, J.: Las catedrales de Plasencia, Cáceres, 2003, p. 155.
DOMINUM PETRUM PONTIUM A LEONE SANCTAE HUIUS
PLACENTINAE PRAESVLEM PIENTISSIMUM ET MERITISSIMTJM OMNI
VIRTATE GENERIS OBILITA PRAECLARUM INQUISITOREM
GENERALEM SANCTA FUNCTUM VITA POST
INSTITUTA SIBI ANNIVERSARIA ET CAPELLANIA ET EPISCOPATUS
PAUPERES TESTAMENTO HAEREDES RELICTOS ET VIRGINES
ORPHANAS IN PERPETUUM HONESTÍSIMA
DOTE JUVATAS HAEC BRE VIS CAPIT URNA
VIXIT ANNOS 63, OBIIT D.IIANVARII MDLXXIII.
La trascripción de la segunda inscripción se encuentra en el Catálogo de la Provincia de Cáceres, tomo II, p. 297, de Mélida, trae confusa la fecha del fallecimiento del obispo, pues Mélida indica el 1 de enero de 1573, cuando en realidad fue el 17. MELIDA, J. R.: Catálogo monumental de España. Catálogo Monumental de la provincia de Cáceres y Badajoz. 2 tomos. Láminas. Madrid, 1914-1918. Tomo II, p. 297.
Fue un gran aficionado al estudio y recopilación de los libros antiguos y, más de las cosas eclesiásticas, recogió muchos libros llegando a formar una gran librería de obras excelentes y escogidas, que por esta cualidad y por ser muy curiosa, mando el Rey Felipe II, después de la muerte de dicho prelado se trajese e incorporase a la biblioteca del Escorial, como así se ejecutó. El padre benedictino Guillermo Antolín publicó en 1909 un opúsculo sobre la librería del obispo Ponce de León, en el que encontramos noticias interesantes sobre la faceta humanística del prelado placentino. En su testamento don Pedro dona a Felipe II, para la biblioteca de El Escorial -que se estaba formando entonces-, “algunos códices y manuscritos de su escogida y notable librería... Uno de ellos, acaso el más preciado de todos, fue el códice Emilianense que se conserva todavía en dicha biblioteca. Recuérdese que don Pedro falleció en Jaraicejo el 17 de enero de 1573. Pues bien, Jerónimo de Zurita recibe una carta, fechada el 28 de enero de aquel año, de su amigo Antonio Agustín, en la que podemos leer: “Hanme dicho que es muerto el obispo de Plasencia, el cual tenía muchos libros antiguos, y especialmente de concilios; procure V. m. de verlos, o la lista, y, si no están confiscados para El Escorial, vea si me puede ayer algunos”. Unos días antes, el 23 de enero, el monarca manda al Corregidor de Plasencia que procurase se pusieran a buen recaudo y bajo llave los libros y papeles del obispo y que haga un inventario de ellos y le mande una copia. Efectivamente, el corregidor envió a mediados de febrero de aquel año el inventario de la librería al secretario Antonio Gracián. El rey encargó a su cronista Ambrosio de Morales el 4 de marzo de 1573 que fuese a Plasencia a examinar y escoger los libros no incluidos en el testamento, que mereciesen ser comprados para la biblioteca escurialense. Éste escribió una memoria de los manuscritos y de los libros impresos, que, a su juicio, debían adquirirse por compra para la Biblioteca de El Escorial, al mismo tiempo que recogía los que el prelado había dejado en su testamento destinados al Real Sitio Para examinar y hacerse cargo de los papeles tocantes al Santo Oficio “Ponce de León había sido nombrado Inquisidor General”, a un notario de la Inquisición. El monarca encargó a su comisionado que separase los libros, objeto del legado episcopal, y que luego seleccionase los que deberían comprarse por estimarlos muy interesantes, -“los raros y exquisitos, que él entendiere que no se hallarían en otra parte a vender”- así los manuscritos como los impresos, a no ser que ya hubiese ejemplares de ellos en la Real Biblioteca. Todos los libros incluidos en la memoria de Ambrosio de Morales se compraron y fueron a parar a la citada Biblioteca, aunque la mayor parte de los manuscritos adquiridos perecieron en el incendio de 1671. El 10 de noviembre el secretario Antonio Gracián escribe: “Oy me acabará Ambrosio de Morales de entregar los libros y papeles del obispo de Plasencia don Pedro Ponce”. Después añade que las cinco cajas de ellos se entregaron a Hernando de Briviesca, guarda-joyas de S. M. “para enviar a S.lorenzo del Escorial” y él se quedó con la caja de papeles “para irlos viendo mejor”. La memoria de Ambrosio de Morales comprende los manuscritos, los libros impresos y las monedas, que eran propiedad del obispo Ponce de León.
Según un biógrafo de don Pedro, Felipe II apreciaba y distinguía al obispo de Plasencia “en tanto grado, por sus méritos literarios y personales, no menos que por su virtud, erudición y ciencia, que casi siempre, y por lo regular, le consultaba en los casos más arduos y de más difícil solución, pidiéndole su dictamen”. Como prueba de esta afirmación transcribe literalmente una extensa carta de Ponce de León al monarca, escrita en Plasencia el 9 de diciembre de 1567, en la que desaconseja la fusión de los Premostratenses con la orden de san Jerónimo. El 16 de julio de 1572, en contestación a otra carta del secretario del monarca, aconseja al rey que mande imprimir las obras de San Isidoro, empezando por las Etimologías. Gracias a Ponce de León, se encontraron la obras de San Eulogio, de cuya impresión se encargo Ambrosio Morales, a costa de la hacienda del difunto.


Jose Antonio Pajuelo Jimenez -Pedro Luna Reina

miércoles, 14 de octubre de 2009

EL PUENTE ROMANO DE CAPARRA


Por el norte antes de llegar a Caparra, la vía de la Plata cruza el río Ambroz mediante un pequeño puente romano. Se conforma este de cuatro arcos, de los cuales solo los dos centrales pueden considerarse obra plenamente romana, de todas maneras el puente entero ha sufrido modificaciones, pues se encontraba bastante deteriorado, aunque mantenía sus servicios debiendo dar paso al camino que conduce al pantano Gabriel y Galán, efectuándose en el obras de acondicionamiento.
Su plataforma tuvo que ser ensanchada y, para ello, se desplazo el paramento de aguas abajo, mientras que el de aguas arriba permaneció en su lugar. Aparte de este ensanche, el puente se ha restaurado consolidándose los sillares con monteros y completándose parte de la fábrica que faltaba. Así el pretil, la cornisa y algunos sillares de las hiladas superiores que complementan los tímpanos son obra de nuestros días.
Se trata de un puente que no presenta particulares rasgos de definición, y que fue realizado sin excesivo esmero. Los arcos son de medio punto y las bóvedas parten de una hilada en saledizo que marca esta diferenciación de elementos.
Aguas arriba, uno de los tajamares de las pilas que entran dentro del cauce regular del río es triangular, y el otro, agudo también es trapezoide, siendo plano el paramento de aguas abajo. La obra se recubre de sillería granítica, dispuesta en hiladas algo irregular, debido al recorte desigual de los sillares. Las dovelas igualmente presentan diferencias, siendo notable el entrante de algunas de ellas en el campo de los tímpanos. Sobre todo, los dos arcos extremos, que han debido ser objeto de alguna transformación previa a las últimas obras, manifiestan una peor calidad de construcción.
Este puente constituye un elemento más de conjunto de la ruinas de Caparra.


Departamento de Investigación y Divulgación de la A.C.P."PEDRO DE TREJO"·
SEMBRANDO INQUIETUDES

miércoles, 7 de octubre de 2009

EN PLASENCIA 1877 " INFORME DE LAS SIETE CENTURIAS"




Informe de Vicente Barrantes, sobre el libro de Las Siete Centurias, de Alejandro Matias.
"Honrado por esta ilustre Academia para emitir el informe que nos pide el señor Ministro de Fomento respecto á la obra Las siete centurias de la ciudad de Alfonso VIII, que publica en Plasencia el Sr. D. Alejandro Matías Gil, he examinado las entregas que han visto ya la luz pública y que bastan indudablemente para dar idea del plan del autor y de su mérito literario. Dedujese además el primero y con harta claridad de su propio título, pues agrupados por centurias los sucesos de que ha sido teatro aquella ciudad extremeña, claro es que el libro ha de revestir la forma de crónica, y aun de afectar la sencillez de los de este linaje. Así, con efecto, se lo propone el Sr. Matías Gil, y más de una vez sus páginas revelan el candor, la verdad y la sencillez, de los antiguos padres de nuestra historia nacional. En la agrupación de los sucesos, en su encadenamiento lógico y en la trabazón y contextura de las narraciones, no es tan hábil ciertamente, pues no forma capítulos, ni libros, ni divide las centurias en décadas, ni adopta, en fin, forma literaria constante, sino que encabezando á veces los párrafos con el año á que pertenecen ó con el suceso culminante que describe, antes da el carácter de apuntes que de libro formal á su obra. Verdad es que la escasez de noticias y la falta de sucesos dignos de la historia en algunas centurias, habrán sido parte en que el autor vacile mucho respecto á la forma literaria que había de adoptar, pues no ha de olvidarse que se trata de una ciudad obscura, excéntrica, y que sólo en ocasiones muy contadas, y casi siempre en relación con nuestras guerras civiles, ó con las de Portugal ha podido tener grande importancia. Sus linajes mismos, con ser de los primeros de España, y haber podido fácilmente elevarla á la altura que los Mendozas, por ejemplo, elevaron á Guadalajara, tuvieron que abandonar la ciudad por su posición excéntrica en el siglo XVI, cuando terminadas las luchas feudales buscaron los nobles en la administración y en la política campo á sus medros, empleo á su actividad. Así las centurias más interesantes de esta obra, más llenas de sucesos, más enlazadas con la historia general de nuestro país, son las cuatro primeras, en que se ve circular ardiente por aquel cuerpo municipal, hoy exánime, la noble sangre de los Monroyes, de los Almaraces, de los Carvajales, de los Villalvas, de los Vargas y de tantos próceres como hasta el reinado de los Reyes Católicos consumieron su esfuerzo dentro de los muros de Plasencia ó en empresas en que era su ciudad la mayor parte.
Con esto ya se ha dicho que la obra empieza en el siglo XII, prescindiendo de todas las fábulas con que los escritores corruptos del siglo XVII engalanaron los orígenes de la ciudad. Únicamente discute el autor á manera de prólogo su antigüedad romana, y no por sí propio, sino insertando á la letra una erudita disertación, que ya nos era conocida, en que D. Celso Monje, médico distinguido de Plasencia, pretende probar que andan errados los que la apellidan Ambracia, y Amba y Deóbriga, pues del mismo fuero de D. Alfonso y de otros datos históricos y geográficos, deduce que lo que allí había al fundarse la población cristiana, era un viso ó fortaleza, cuyo nombre de Ambroz perseveró en una torre de la nuevamente construida, y en otros sitios cercanos.
Aquel fuero de población juntamente con el municipal, ocupan las primeras páginas de la obra del Sr. Gil, aunque no con tanto detenimiento como el último en particular merece, juzgando por las escasas muestras que el mismo autor nos facilita, no mayores que las que dio Fr. Alonso Fernández en sus Anales de Plasencia, siendo así que el historiador moderno posee copia completa de él, é inserta el índice de sus materias más adelante al hablar de la confirmación que le otorgó D. Fernando el Emplazado. Reconoce, sin embargo, el Sr. Gil su importancia, encareciéndonos el espíritu democrático que presidió á la fundación y las novedades que introducía en el derecho de Castilla, al dar á las madres la patria potestad, ni más ni menos que hoy, al cabo de siete siglos, una legislación novísima lo establece, y nivelando á las clases sociales en tal manera, que los condes é infanzones que se avecindaran en la ciudad, habían de tener tales fueros y penas como los demás vecinos. También limitaba á dos solamente el número de los palacios que podían edificarse, uno para el Rey y otro para el Obispo, singularidad por cierto muy digna de reparo.
En cambio inserta íntegros el Sr. Gil documentos harto conocidos, como el de la fundación de la Diócesis. Verdad que de estas omisiones, ó por ligereza, ó por deseo de abreviar, se advierten algunas en su libro, que causan sentimiento, porque indudablemente está escrito con grande amor á la verdad y á la patria, y es resultado de prolijas y concienzudas investigaciones. A la página 47, por ejemplo, apunta la especie de que á los nobles placentinos y al Consejo de la ciudad, cuando asistieron á la conquista de la ciudad de Sevilla, les hizo en ella repartimientos don Fernando el Santo, y habiendo examinado este documento en el archivo de una casa ilustre, según dice, sólo breves renglones consagra á una noticia cuya importancia exigía mayor detención y detalle. No tardará en comprender el Sr. Gil, si continúa como debe y le aconsejamos, dedicando su talento á la historia de su provincia, de que es este libro tan plausible ensayo, no tardará en conocer que se halla casi entera esa historia en la genealogía y en la vida de los hombres célebres, por haber sido la raza extremeña eminentemente individualista, y por otras razones que holgarían en este lugar. Análogo sentimiento produce la ligereza de otras indicaciones que quizás pueden encerrar tesoros desconocidos de noticias literarias, como las de las cortes de amor en el siglo XV, y la del Fulano de Almaraz, abuelo de la famosa heroína de Salamanca Doña María la Brava, que llamaron en Plasencia por el mismo siglo El Convidado de Piedra. Desde que D. Manuel Cañete publicó su notable estudio sobre la tragedia Josefina de Micael de Carvajal, es notorio que Plasencia fue centro de un gran movimiento literario al salir de la Edad Media; pero todavía las indicaciones que el Sr. Gil hace en esta obra nos inspiran el deseo de más profunda investigación que las que han facilitado al Sr. Cañete los manuscritos de Gil González Dávila en esta Academia conservados. Un Convidado de Piedra en el siglo XV y tan cerca de Trujillo, donde se cree que pasó su juventud el maestro Tirso de Molina, quizás es fuente de peregrinos descubrimientos para los historiadores de nuestro teatro nacional.
Echase de ver por estas breves indicaciones que las Siete centurias de la historia de Plasencia que publica en aquella ciudad de Extremadura D. Alejandro Matías Gil, ofrecen verdadero interés histórico y literario, á pesar de algunos lunares de estilo y de plan, hijos probablemente de la inexperiencia del autor que parece nuevo en estos altos estudios".
Madrid 14 de Diciembre de 1877. -V. BARRANTES.

Departamento de Investigación y Divulgación de la A.P.C."PEDRO DE TREJO"
SEMBRANDO INQUIETUDES

lunes, 28 de septiembre de 2009

MANUEL BERMEJO HERNANDEZ

A don Manuel Bermejo se le podía definir como un político sin vocación pero con sentido de Estado y amante de la democracia y la libertad.
Nació en Plasencia el 26 de marzo de 1936, pero pasó gran parte de su infancia y juventud en Jaraiz de la Vera., Ingeniero Agrónomo de profesión, llego a lo más alto de la política regional, antes de dedicarse al mundo de los negocios.
Miembro del Partido Demócrata Popular, pero su actividad política se desarrollo en la Unión del Centro Democrático (UCD). Dentro de la estructura política de este partido ocupó el cargo de presidente provincial de Cáceres y en marzo de 1980, fue designado presidente del Comité Regional de Extremadura. En las elecciones generales de 1977 fue elegido diputado de UCD por Cáceres, reelegido en los comicios del 1 de Marzo de 1979, siendo en el Congreso de los Diputados miembro de las Comisiones de Agricultura, de Obras Públicas y Medio Ambiente.
Participó en el proceso autonómico de Extremadura, donde desde el 8 de junio de 1979 fue vicepresidente primero de Asuntos económicos y consejero de Agricultura en el Gobierno de Luis Ramallo, y al producirse la dimisión de este el 9 de diciembre de 1980 se hizo cargo con carácter transitorio de la presidencia de la Junta de Extremadura (Organismo Preautonómico), cargo para el que fue finalmente elegido el 22 de diciembre. Casi dos años después, presento su dimisión al frente del Gobierno regional.
Durante su permanencia en la Junta, se termino de elaborar el proyecto de estatuto de Autonomía de Extremadura, que se envió posteriormente a las Cortes Españolas.
Al abandonar la política, siguió luchando por Extremadura y su desarrollo, volviendo al Ministerio de Agricultura, siendo subdirector del Servicio Nacional de Cultivos y Fermentación del Tabaco, consejero de la Compañía General de tabacos de Filipinas y en 1984 se dedica a la actividad privada siendo presidente en la empresa 3S-Agroindustria. También presidió la sociedad Agroexpansión del grupo internacional Dimon, desde 1988 al 2004, primera industria transformadora de tabaco que contribuyó decisivamente al crecimiento económico y social del norte de la región.
En el 2006 recupero la presidencia de Agroexpansión, cuyo fin era el mantenimiento de la actividad de la fábrica de Malpartida de Plasencia, debido a la fusión de Dimon y Stamdard en la multinacional americana, que es hoy Alliance One, anunció el abandono de la actividad. En esta operación adquirió también la sociedad de World Wide Tobacco España de la misma compañía, que posee un centro de compra de tabaco en Talayuela.
Su trayectoria, ha sido reconocida dentro y fuera de la región – Encomienda de la Orden Civil del Merito Agrícola, la Medalla de Oro al tabaco de Jaraiz de la Vera, la Gran Orden de la Ciudad de Mérida (Venezuela), Orden Civil del Mérito Constitucional o incluso la Medalla de Extremadura en 1997.

Autor de tres novelas en la que supo reflejar la perfección de la cultura y las tradiciones de la sociedad extremeña; Los zapatos también votan; La fraseología taurina y su pícaro humor y los Medieros.
Aficionado a los toros, en Octubre de 1989, fue uno de los accionistas de la sociedad “Agrupación Taurina Ganadera Madrileña”, que concurrió al concurso arrendamiento de la plaza de toros de las Ventas.
Juan Carlos Rodríguez Ibarra dijo de él, que era la persona que más sabia de tabaco de España, y que cada vez que tenía un conflicto en el sector, era una de las persona la que consultaba, para que le ilustrara, asesorara y le informara de los peligros, ventajas e inconvenientes.
Luis Ramallo define a Bermejo como un caballero, un hombre leal y un demócrata de cuerpo entero.
En la ultima entrevista al Periódico Extremadura el 30 de Junio de 2009, con motivo de Empresario Extremeño del Año, además de defender al sector tabaquero y apostar por el papel del trabajador en la empresa, declaró:”La clave del éxito es rodearse de un buen equipo y seguir creando empleo” “El trabajador debe defender la empresa como si fuera algo propio”
Falleció en Tres Cantos (Madrid), el día 22 de Septiembre 2009, ya no podrá ver la adaptación de su obra “Los Medieros” al cine.

DESCANSE EN PAZ

Departamento de Investigación y Divulgación de la A.C.P. ”PEDRO DE TREJO”
SEMBRANDO IMQUIETUDES.

jueves, 17 de septiembre de 2009

EL PUENTE DE ALCONETAR


El puente denominado por los musulmanes de Alconétar correspondía al paso del río Tajo (Tagus flumen) por la vía numero XXIV del Itinerario de Antonino. Estaba situado aguas arriba de la desembocadura, en el propio Tajo, y en el río Almonte, sobre el cual tuvo la misma vía un puente de menor importancia, del que solo quedaban en el siglo XIX los dos estribos y de los cuales uno había desparecido por el año 1950. En realidad la designación de Alconéctar se refiere a los dos puentes. Entre ellos, que estaban situados por condiciones naturales, es por lo que cabria pensar que el primero fuese el puente de Mantible y el segundo el puente de Alconéctar, en la vía conocida como de la Plata.
El puente, Alconétar -significa en árabe "el segundo puente" o "puentecillo"-, se erigió junto a un primitivo poblado ibérico, que los romanos debieron bautizar con el nombre de Mansión de Túrmulus. que era la numero nueve de la vía romana citada.

Alconétar, pequeña aldea, cubierta hoy por las aguas, estaba situada en la orilla derecha del antiguo curso del río Tajo, en la desembocadura del Almonte; es decir, en las inmediaciones de la torre que sobresale de las aguas del embalse. El lugar, por sus condiciones estratégicas y mejores condiciones topográficas, fue sitio ideal para el cruce del Tajo en el camino entre Mérida y Salamanca, así como entre la Lusitania y el Mediterráneo.
El imperio romano precisaba salvar el foso del río para hacer más rápida y segura la Vía de la Plata y construye el Puente de Alconetar o Puente Mantible, como se le ha venido conociendo. Diversos testimonios históricos y especialmente en hallazgo de monedas y útiles domésticos parecen asegurar que allí junto al puente debió estar Túrmulus, célebre mansión mencionada en los itinerarios de los caudillos romanos. Efectivamente, han aparecido grandes trozos de muralla romana, de sillería granítica. Algunos investigadores han supuesto que allí estuvo el cuartel general de Bruto.
Otro vestigio de importancia es un "miliario", que eran columnas de piedra que indicaban, en las vías romanas, la distancia de mil pasos, dedicado, al parecer, a la memoria de Cesar Tiberio.

La longitud del Puente de Alconétar o Mantible (cuyos restos han sido trasladados varios kilometres aguas arriba, pero visibles desde la carretera) se calcula que fuera de 290 metros, medida calculada sobre la extensión que alcanzaban sus pilas ruinosas. Constó de 16 arcos, de los que actualmente apenas se conservan cuatro, los que iniciaban el arranque de la orilla derecha. Las bóvedas de los arcos originales y de los dos arcos mayores son rebajadas, la diferente calidad de construcción hacen suponer que estas ultimas fueron realizadas en la reconstrucción que se realizo en el siglo XVIII, que seguramente siguieron la formas de sus primitivos arcos. El bisel que presentan las pilas (estas construidas con gran solidez), en la parte superior para el arranque de las dovelas, indica que la traza original consistió en arcos escarzanos. Esto supone una variación en el conjunto de los puentes romanos, dotados en su mayoría de arcos de medio punto, lo que confiere una particularidad especial al puente de Alconétar.

El sillar se cortó con una gran regularidad, siendo su frente almohadillado excepto en las hiladas que lindan con las cornisas. Su disposición fue la de soga y tizón, siguiendo un ritmo general de una hilada a soga y dos a tizón.
La luz de los arcos oscila entre 6,30 y 10,15 metros, las pilas presentan también variaciones desde 4,30 metros hasta 4,60 m. en su espesor, siendo notablemente mayor unas de ellas, que hacia la zona media quedaba dentro del cauce regular del río. Alcanzaba estos 8,10 metros de grosor. La solidez de la construcción del puente no permite suponer que fuera la acción natural causante de la ruina.

Era un paso fundamental en la comunicación norte sur de la península, la calzada romana que construida por Publio Licino Craso en el año 95 antes de Jesucristo, se cree que en este mismo año comenzara la construcción del puente, aunque otros investigadores dicen que fue bajo el imperio de Trajano, ya en siglo II de nuestra era, pero no existe documento que pueda atestiguar una cronología. Debe pensarse que la fabrica se realizara en la etapa de Trajano o de Adriano, cuando la Vía de la Plata, llego a completarse de manera definitiva.

En el siglo VIII, el legendario caudillo árabe Muza, conquisto Mérida y su zona de influencia, incluyendo Túrmulus. Es fácil preveer que ya en estas primeras incursiones el puente sufriera algún daño. Sin embargo, la primera noticia que se tiene de destrucción es en el siglo XIII, cuando con motivo de la concesión del titulo de villa a Garro (la primitiva aldea anterior a la fusión con Alconétar), se menciona el incendio y saqueo de Alconétar y se ordena a sus vecinos ayudar a fabricar barcas con las que cruzar el río y que pasaron a ser propiedad de los Duques de Alba de Cisne. Se supone que el puente romano tuvo, al menos, tres destrucciones. La primera en 1085, cuando Alfonso VI tomo Coria. Una segunda con la invasión almorávide y tal vez fuera la ofensiva de Alfonso IX, que avanzo considerablemente en la reconquista de la región, la que provocara un corte definitivo del puente por parte de los musulmanes, causando el principio de su ruina. El arrastre en lo sucesivo de los materiales a la torre de Floripes, construida por sillares romanos, contribuiría al progresivo deterioro de la fábrica.
Pero los estudios realizados cuando fue trasladado a la ubicación actual, los sondeos del subsuelo, demostraron la existencia de una roca pizarrosa que aflora en las márgenes, pero que en el centro del río, esta recubierto por un manto de cantos rodados de unos tres metros. Los romanos apoyaron los cimientos de las pilas sobre la capa de cantos rodados, solución poco apropiada, para un puente de arcos múltiples. Siendo por tanto una estructura muy sensible a los asientos de las pilas. Todo ello nos hace pensar que el deterioro del puente y la pérdida de su fábrica fuese debido a erosiones en el terreno.
En otras dos ocasiones se tiene la certeza de que se pretendiera reconstruirlo: Felipe II en 1569 mediante una trabazón de maderas. En el año 1730 se volvió a intentar sin otro resultado.
Para terminar diremos, que se trazó el puente aprovechando las mejores condiciones que la topografía del terreno presentaba y buscando las mejores posibilidades de estrategia.
La fotografía que presentamos data del año 1917, en su ubicación real, ya que este fue trasladado con motivo de la realización del pantano de Alcántara.

Servicio de Documentación y Divulgación de la A.C.P. “PEDRO DE TREJO”
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