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martes, 16 de junio de 2015

TIA MARCELINA; de Joaquin Sorolla

Tía Marcela
Para su obra Joaquín Sorolla  tomó como modelos a los montehermoseños que acudían al martes, entre ellos a una mujer llamada Marcela que venía con su indumentaria al mercado y que posó para la realización de un cuadro que regala a la familia de Pedro Sánchez Ocaña; así sellar su amistad en prueba de agradecimiento a las atenciones recibidas por la familia durante su estancia en Plasencia, pinta  bocetos  con destino a la colección de tipos  trajes regionales españoles, encargados para decorar la Hispanic Society de Nueva York.
El cuadro es un óleo sobre lienzo de 104 por 80 cm, firmado y fechado en el ángulo inferior derecho; (1917 J. Sorolla).




Representa  a la montehermoseña “Tía Marcelina” ataviada con el traje regional y apoyada en la puerta del patio de una casa placentina, la mirada distante y perdida, parece, sin embargo estar clavada en el espectador. Los pliegues del delantal dan un breve movimiento a esta figura por lo demás estática y en actitud de reposo. La técnica impresionista de amplias pinceladas fluidas y sueltas está presente en el fondo, formado por  paredes del patio donde, a base de blancos, grises azulados y beiges, logra dar la sensación de profundidad y esa atmosfera especial típicamente impresionista.
Obra de buena factura que nos presenta a un Sorolla tratando temas distintos de sus típicas marinas en las que juega con el agua, la luz mediterránea y las pieles mojadas de los niños.

Colección de los herederos de D. Pedro Sánchez Ocaña Delgado.

Biografia. Plasencia Patrimonio Documental y Artistico. Instituto Cultural el Brocense- Diputación Provincial de Caceres. Pag. 114. año 1988.

Jose Antonio Pajuelo Jimenez - Pedro Luna Reina

                                

martes, 2 de junio de 2015

BUSTO DE CARLOS V.



El BUSTO DE CARLOS V.




Muchos placentinos desconocen el importante edificio renacentista lleno de misterio e historia conocido como Palacio del Marqués de Mirabel, lleno de recuerdos  que han ido dejando sucesivas generaciones. Todos conocen por fuera este maravilloso edificio histórico y aconsejamos visitar su interior para contemplar su maravilloso salón de trofeos de caza, piezas arqueológicas,  procedente en su mayoría de Caparra, cuadros de retratos y otros enseres,  imágenes, capilla, para terminar una hermosa antigua cocina palaciega, todo de gran interés de ser visitado.

En una de estas dependencias encontramos dentro de una hornacina el busto de Carlos V, una pieza de mármol negro de 90 cm de altura, del año de 1555, encargada por Carlos V como regalo a don Luis de Zúñiga y Ávila, cronista y amigo del emperador que le acompaño hasta su muerte en el Monasterio de Yuste y uno de los causantes de su venida a esta localidad. Hoy día perteneciente a D. Carlos Falcó y  a su familia.




Tiene el Emperador un aspecto cansado, pensativo, con la mirada perdida, la cabeza ceñida por la corona de laurel. El busto es único entre los conocidos y catalogados. Peculiar en el trato de la armadura al llevar en el pecho un crucifijo que contradice las afirmaciones sobre que a partir del año 1531 sus armaduras llevaba en el peto la imagen de Nuestra Señora con el Niño  y en la espalda la de santa Bárbara.



Ponz al enumerar las antigüedades romanas que hay en el Palacio Mirabel y en una zona que llaman el Pensil y entre varios bustos de emperadores, menciona este: Bellísima es entre lo moderno una cabeza de bronce que representa la emperador Carlos V, encima de la cual hay una cartela con un letrero en italiano: CAROLO V ET E ASSAT QUESTO/PERCHE SI SA PERPETTUO IL MONDO/IL RESTO. La tengo por obra de León Leoni o de Pompeyo su hijo. Parece hecho cuando el emperador había envejecido y cercano a la fecha de abdicación en septiembre de 1556. Esta cerciorada  en un finiquito de cuentas de Felipe II, en los gastos  de 1568 y 1569 se dice que León Leoni y Pompeo Leoni han hecho en Milán, entre otras efigies del emperador dos medias estatuas  de S.M. Cesárea, una de bronce y otra de mármol de diferentes edades”.Este último sería el de Mirabel S.M.

Don Fabrique de Zúñiga, hijo de Luis de Zúñiga y Ávila, transformó la fortaleza medieval del siglo XVIII en el bello Palacio renacentista en el año 1540; por otro lado y a título de curiosidad en el 1605, Don Miguel de Cervantes Saavedra dedica la primera edición del  Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha otro Zúñiga, al VII Duque de Béjar quien se convierte así en un mecenas de la obra más universal escrita en castellano.


Estamos ante el monumento civil más importante de Plasencia, se encuentra unido a la iglesia y al convento de San Vicente Ferrer mediante el Pensil o jardín colgante, decorado con unas columnas y esculturas romanas a los que dedicaremos otro artículo.
                                        

José Antonio Pajuelo Jiménez- Pedro Luna Reina.
                                      
                                               

miércoles, 25 de marzo de 2015

NUESTRO PADRE JESÚS DE LA CAÍDA. 1895-2015. 120 ANIVERSARIO.



Tres mil reales pagaron D, Gregorio Hontiveros y su esposa Dª Esperanza Mateos al prestigioso escultor de la época D. José Viciano Martí por la hechura y transporte de la imagen desde Valencia hasta nuestra ciudad en el año 1894.
Al año siguiente, el Jueves Santo 11 de Abril de 1895, la Sagrada Imagen  de Nuestro Padre Jesús  de la Caída posesionó por primera vez con la Cofradía de la santa Vera Cruz.
 La imagen, al morir el matrimonio pasó a la propiedad de la Reverendas Josefinas como así consta en el testamento  de D. Gregorio y del cual la cofradía conserva una copia.
Durante años, recibió culto en la casa particular de la familia Hontiveros - Mateos en la Plaza de Sosa., donde muchos placentinos veneraban la imagen a través de una ventana, no faltándoles flores ni velas.

La Junta de Gobierno de la Vera Cruz en recuerdo de este hecho histórico para nuestra Cofradía  y para nuestra Ciudad, acordó la colocación de un azulejo cerámico en la plaza de Sosa con la aprobación del Excelentísimo Ayuntamiento,
Este retablo cerámico representa simboliza la devoción antigua en ese lugar del pueblo de Plasencia  a una imagen en otro tiempo muy conocida y venerada.
El conjunto de azulejos  de gran calidad artística esta diseñado y ejecutado por el maestro alfarero sevillano D. Francisco Moya, muy conocidos en los ambientes cofrades del sur  donde los retablos cerámicos estas tan extendido.
En el retablo se observa además del perfil  de nuestro Padre Jesús de  la caída los escudos de la Vera Cruz, de la ciudad de Plasencia y de la Congregación de las Reverendas Josefinas actuales propietarias de la imagen.
El retablo fue colocado  en el edificio municipal que hace esquina y que alberga las dependencias del Centro de Iniciativas Turísticas, y fue bendecido en el transcurso del piadoso Vía Crucis el sábado 28 de febrero del 2015.
Con la colocación de este retablo cerámica portentosa imagen de Nuestro padre Jesús de la caída estarça permanentemente presente en el centro de la ciudad.

DATOS PARA LA HISTORIA.

COFRADÍA DE LA  MUY ANTIGUA, FRANCISCANA Y VENERABLE HERMANDAD DE LA SANTA VERA CRUZ DE PLASENCIA.


NUESTRO PADRE JESÚS DE LA CAÍDA
120 aniversario de la primera procesión de esta Sagrada Imagen (1895-2015)
El día 11 de abril de 1895, salía en procesión, por primera vez, la sagrada imagen de Nuestro Padre Jesús de la Caída.

En el siglo XIX, era muy común que las personas pudientes tuvieran en sus casas una capilla propia, en la cual celebraban los cultos familiares: Bodas, Bautizos, Comuniones, etc.
Otras personas con menos espacio en su vivienda, se conformaban con tener una o varias imágenes expuestas en su casa. Estas imágenes variaban de tamaño según los recursos económicos de dicha familia.
Y en el caso de no poder tener imágenes propias, existía el recurso de apuntarse a las imágenes “visitadoras”. Estas imágenes, generalmente de treinta a cincuenta centímetros de altura, estaban resguardadas en una especie de capilla de madera, en la cual, en su parte inferior estaba un compartimento llamado “cepillo” en el que  depositaban una limosna las persona a las cuales visitaba la Sagrada Imagen. La estancia de la imagen en las casas dependía, pues unas eran diarias y otras semanales. En cuanto a las imágenes las había de lo más variado, siendo las más comunes los Nazarenos, Inmaculadas, patronas de las localidades, santos diversos, etc.
En el caso concreto que nos atañe, el impresor don Gregorio Hontiveros y su esposa, decidieron comprar una imagen de vestir de Nuestro Padre Jesús en su Primera Caída.
Para la realización de la misma se pusieron en contacto con el afamado escultor don José Viciano Martí (1855-1898), proveedor de la real casa, el cual tenía su taller en la ciudad de Valencia.
Después de aprobar los bocetos de la talla y el precio de la misma, se hizo realidad el deseo de la familia Hontiveros.
El día 12 de diciembre del año 1894, don Gregorio escribe una carta al tallista en la cual le comunica como debería de envolver la Imagen para su traslado en tren desde Valencia a Plasencia, así como que se tuviera muy en cuenta la dirección de la ciudad, pues había más Plasencia en España. Tenemos que recordar que el ferrocarril llevaba muy poco tiempo en nuestra ciudad, y suerte fue que la talla llegase íntegra después de tan largo viaje.
En la misma carta, don Gregorio aceptaba el precio final de la talla, que fue de 1.300 reales.
Una vez llegada a Plasencia, la colocaron en su casa, en una ventana que daba a la calle, con lo cual se la podía venerar sin tener que entrar en la casa.
En este mismo edificio, en sus bajos, estaba la imprenta familiar. Esta casa estaba en la esquina de la calle Cartas con la calle del Pollo, frente a la plazuela Sosa.
Don Gregorio se puso en contacto con la Cofradía de la Vera Cruz para ver si se podía procesionar su imagen, y la Vera Cruz lo aceptó, con lo cual el día 11 de abril de 1895 salió en procesión por primera vez por las calles de nuestra ciudad.
Desde la muerte de don Gregorio, la familia de su segunda esposa doña Esperanza Mateos, se hizo cargo de procesionar la Imagen y así ha continuado hasta nuestros días, siendo su último capataz don Ángel Gómez Mateos, gran entusiasta de nuestra Semana Santa.
Don Gregorio tuvo mala suerte familiar, pues en poco tiempo se murieron sus tres hijas y su mujer, volviéndose a casar en segundas nuncias.
En el día treinta de mayo de  1939, decide hacer testamento, y deja la Imagen de la Caída a las RR. MM. Josefinas Trinitarias de la ciudad, pero añadiendo una clausula que dice así:
“Clausula Tercera. ­= Hace constar el testador que durante su matrimonio adquirieron una Imagen representando a Jesús Nazareno en su primera caída, la cual se venera en el oratorio particular de su casa habitación; siendo su voluntad que dicha Imagen tan pronto ocurra su muerte, se destine a la Iglesia de Religiosas Trinitarias de esta Ciudad, y caso de no existir esta fundación, al Convento de Religiosas Capuchinas de la misma, rogando la acepten a condición de ponerla a disposición de la Cofradía de la Vera-Cruz siempre que fuese solicitada para sacarla en procesión, y los ornamentos sagrados y demás enseres concernientes al servicio de su oratorio particular, se entregarán también a las mismas religiosas que se hagan cargo de referida Imagen, para que los disfruten con la debida aplicación, pero con la obligación de celebrar anualmente un funeral, aplicado por su alma y la de su esposa, en el día que dichas Religiosas designen por espacio de cinco años.”


La fotografía la hizo el fotógrafo  Valentín  Benito, el cual tenía su estudio en el rincón de san Nicolás nº 1

En el año 2014, esta santa imagen estrenó una nueva cruz  para procesionar. Esta cruz está realizada con la madera de  un alcornoque joven de  las cercanías de la ciudad, de esta manera nos unimos mas los placentinos a nuestro Cristo, puesto que simbólicamente nos está abrazando a través de la Cruz. La Cruz conserva la corteza del árbol y solamente está barnizada para su preservación de las inclemencias atmosféricas.

LA SANTA MUJER VERÓNICA

En el Evangelio apócrifo de Nicodemo se cuenta que cuando llevaban a Cristo camino del Calvario, una mujer llamada Marcela se acerco a Él y le limpio el rostro con un paño, y según esta misma tradición se quedó impregnada la imagen del Salvador en el.
Ante este hecho, se empezó a llamar a  Marcela por el nombre de  Verónica,  Vera-Icon que en latín  quiere decir “El Verdadero Rostro”.
La cofradía de la Vera Cruz ya tenía una imagen de Santa Marcela o Verónica en el siglo XVIII, como así consta en las ordenanzas de 1709.
Actualmente se procesiona  una  imagen de vestir del escultor   don José Jerique, que fue adquirida por el sacerdote D. Julián Sánchez Reca.  A su muerte fue puesta a la venta e iba a ser destinada a un pueblo de la zona, pero Dñª Micaela Leonardo la adquirió quedándose en la ciudad. Su último dueño fue D. Lorenzo García Llanos el cual la donó a la Cofradía de la Vera-Cruz, para que desfilara el Jueves Santo. La historia de esta santa mujer impacta en el pueblo placentino. Según la tradición, se cree que santa Marcela fue la misma mujer curada de un flujo de sangre por el propio Cristo.



PRIMERA COMPOSICIÓN  CAÍDA-VERÓNICA

En el año 2006, la Junta de Gobierno de la Cofradía de la Vera Cruz, decidió unificar dos pequeños pasos que salían en procesión, como eran el Cristo llamado  de los Lejárragas, el cual se venera en el convento de las RR. MM. Capuchinas Franciscanas,  y la Santa Mujer Verónica uniéndolos en una composición.
Se utilizaron unas andas que tenía la Cofradía del Descendimiento en desuso y que generosamente nos fueron cedidas.
Aunque apretadas, quedaron en ellas las dos figuras y estuvieron procesionando hasta la Semana Santa del año 2013

EL PASO DE LA SANTA FAZ

A principios del año 2013, la Junta de Gobierno, se planteó hacer unas nuevas andas en las cuales se colocarían las imágenes de Nuestro Padre Jesús de la Caída, el cual se venera en el convento de las RR. MM. Josefinas Trinitarias, y la Santa Mujer Verónica, devolviendo a la Unión de Cofradías la talla del Cristo de los Lejárragas.


LAS ANDAS DEL MISTERIO DE LA SANTA FAZ

Estas andas hechas por la Cofradía, bajo la dirección de los Hermanos Crespo, Antonio y Narciso, son una obra artesanal en la que se emplearon varias clases de maderas nobles, entre ellas destacaremos el pino balsa en la estructura, forrado con tablero de okumen de 18 mm.
En su parte exterior está realizada con madera de nogal español, cerezo, palo rosa y jatoba.
Para la protección de estas maderas están barnizadas con laca de primera calidad así como un baño de cera en toda su superficie.
Alrededor de las andas están talladas las catorce estaciones del Vía Crucis, las siete palabras,  el escudo de Plasencia, los escudos de la Vera Cruz y la Tau franciscana.
Las tallas del Vía-Crucis y escudos de Plasencia se realizaron en Mérida por el tallista J. A. Paniagua Sánchez.
Las columnas que separaran las estaciones del   Vía Crucis y demás tallas,  están revestidas con pan de oro.

La iluminación del paso la aportan cuatro artísticos faroles de madera de nogal y cerezo.
Estas andas  se empezaron a hacer en septiembre de 2013, y se acabaron en el mes de marzo de 2014.
Al ser realizadas las andas “ex profeso” para estas imágenes, se les dio la distancia y altura que requerían, así como la posición de las mismas.
Los “banzos” o barales, están hechos de duraluminio con funda  de madera, lo cual les da mayor resistencia y menor peso que los de madera maciza.
Fueron realizados en los talleres de los Hermanos Benavente de Plasencia.
Este paso lo portan  46   hermanos de carga.
La Junta de Gobierno, deliberó como debería llamarse este nuevo paso, decidiendo que su nombre sería “EL MISTERIO  DE LA SANTA FAZ”
El día 17 de abril de 2014, salió en procesión por primera vez la Santa Faz de la Vera Cruz.

Pedro Luna Reina
Diputado de Cultura e Historia de la Santa y Vera Cruz de Plasencia.
Cofradía de la Vera Cruz. 


"SEMBRANDO INQUIETUDES"





sábado, 14 de marzo de 2015

PATRIMONIO PLACENTINO. SARCÓFAGO Y LOSA SEPULCRAL

SARCÓFAGO Y LOSA SEPULCRAL DE LA IGLESIA  DE SAN JUAN DE PLASENCIA.

 

En esta iglesia tenía su sede la cofradía de Nuestra Señora de Roqueamador, la cual era la más antigua de la ciudad. Esta advocación se importó de Francia, donde era originaria esta Virgen.

 

SARCÓFAGO: En paradero desconocido. 

 

Del siglo XIII, en la Iglesia de San Juan de Plasencia.

Presentaba el sarcófago en su caja una forma antropomórfica, no regular en todo su vaciado, siendo más ancho en su parte superior que cobijaba la cabeza y torso del cadáver y más estrecho el correspondiente a las extremidades inferiores. Esta forma irregular quedaba perfectamente plasmada en la losa superior del sarcófago  que ofrecía una disposición a dos aguas como corresponde a los sarcófagos de la época, y en la que se fijan cuatro emblemas heráldicos a una y a otra cara, en una iconografía muy simple, difícil de precisar si no es porque en la tapa del monumento funerario se plasmaban los emblemas con mayor precisión como son la banda (señalada en los anteriores) y una bordura de ocho aspas, los que nos aclara que corresponde al apellido Almaraz, si bien en los extremos  de las bandas no aparecen las dos cabezas de dragones que deberían estar en el lugar, por lo que pudieran pertenecer perfectamente a la familia Bote, una de las primeras repobladoras de la ciudad que se entierran en esta iglesia de San Juan, y emparentados con los Almaraz a los que ceden sus propietarios y títulos al carecer de sucesores varones, pasando sus titulaciones a don Juan Alfonso de Almaraz.

 



 LOSA SEPULCRAL: En paradero desconocido.

 Granito. 250 cm de longitud. Siglo XIV. Iglesia de San Juan. Plasencia.

 Losa plana  en la que se aprecia un emblema heráldico de banda sobre campo y en la bordura ocho aspas. Con idénticas matizaciones que en la heráldica del sarcófago, en cuanto la no aparición de cabezas de dragón, por lo que pudiera corresponder a la misma familia Bote.

 

Existe una inscripción bastante deteriorada, en la que se descifro lo siguiente: < (ilegible); ALFONSO.FIJO DE: DE JUAN: DE: /…/ ALFONSO /: XIX: DIAS: DE ABRIL: EL: AÑO: DE: MIL: CCC: DE (ilegible)>. Sabemos que Alfonso Fernández del Bote, tercer señor de Belvis, fundó el 22 de Agosto de 1329 el mayorazgo de Belvis, Fresnedoso, Deleitosa, Casas de Ibor y la Paradela, y al no tener sucesores barones, lega sus títulos a su hija Teresa, casada con Juan Alonso de Almaraz del que sabemos que estaba enterrado en la iglesia de san Juan, y al que menciona Diego Gómez de Almaraz, señor de Belvis, Almaraz y Deleitosa en una donación del año 1406 con la finalidad  de “ cantar una Misa a la Santísima Virgen, todos los sábados y varios aniversarios por las almas de Juan Alfonso de Almaraz su abuelo, Blasco Gómez su padre, Juan Alfonso su hermano y Esteban Fernández del Bote su tío.”Todos ellos enterrados en san Juan, a quien sin duda pertenece la lapida mencionada (quizás al abuelo, tío o hermano a los que alude Diego). De los que sabemos que poseían enterramiento propio en el lado del evangelio.

 

Gran parte de las losas sepulcrales de esta Iglesia fueron utilizadas a primeros del siglo XX por don Evaristo Pinto Sánchez para enlosar la calle de Santa Ana.

 Datos obtenidos.

Checa Benavides. JOSE. El Fuero de Plasencia. Roma 1896, pág. 214.

Fernández Fray Alonso. Historia y Anales de la Ciudad y Obispado de Plasencia.

Instituto Cultural el Brocense. Plasencia, Patrimonio Documental y Artístico.pag. 94, 95, 1988

 

 

José Antonio Pajuelo Jiménez - Pedro Luna Reina

 

sábado, 28 de febrero de 2015

PATRIMONIO PLACENTINO. IMAGEN DE SANTA TERESA DE JESÚS

Santa Teresa. Piedra policromada. Siglo XVII.

Perteneciente al Convento de Santo Domingo de  Plasencia. Hoy en paradero desconocido.

Vestida la Santa con capa y birrete de doctora de la Iglesia. Sin embargo, no está en posición de doctora con libro y pluma (como la otra Santa Teresa que se expone en el retablo mayor de nuestra catedral o la procedente del Convento de las Carmelitas) en cada una de las manos, siendo inspirada por el Espíritu Santo, tipo creado por Gregorio Fernández. En este caso está mirando hacia arriba en una clara alusión.

Sabemos que el obispo Cristóbal Lobera y Torres mandó realizar una hornacina y colocar en ella la estatua de Santa Teresa  y  las tres laudes de abajo a sus padres {…]. Se hizo en el año 1625. En donde se supone que estuvo la santa orando en su visita a Plasencia.  Debajo del púlpito estaba la hornacina  con la imagen de Santa Teresa y debajo esta inscripción: Don Cristóbal de Lobera Obispo de Córdoba, hizo hacer esta capillita a Santa Teresa y las tres laudes de abaxo a sus padres…..”

Del pontificado de don Cristóbal Lobera sabemos muy poco, pues gobernó la diócesis solo 17 meses. Sin embargo su nombre ha quedado inmortalizado en la construcción de la iglesia de Santa Teresa, al lado de cementerio municipal. Era ferviente devoto de la santa monja andariega, hasta el punto que incorpora a sus armas el escudo del Carmelo.

Parece ser que su traslado a esta Diócesis de Plasencia, intervino en el empeño que puso, en que Santa Teresa fuese nombrada compatrona de España. La posición de su cabildo de Córdoba, muy santiaguista, junto con la del Cabildo de Santiago hizo que el papa Urbano VIII lo revocara. Lo que conllevo el traslado a nuestra diócesis.

Era de la familia del chantre Don Diego de Lobera que edifico en los últimos del siglo XV, la ermita de la Virgen del Puerto en unos viñedos de su propiedad y encomendó su custodia y el culto a los franciscanos.

Jose Antonio Pajuelo Jimenez.



martes, 25 de noviembre de 2014

CARTA DE HERMANDAD AÑO 1774








ANTIGUA CARTA DE HERMANDAD ENTRE PLASENCIA Y TALAVERA

La carta de hermandad entre Plasencia y Talavera (4 Abril 1774) sirve, aparte de su importancia histórica, para demostrar que ya en los tiempos de D. Alfonso X «Las tierras se hermanan por mengua de justicia,» como sucedía en el de su biznieto y homónimo, según el autor de su poema . Tiene esta carta el singular valor de ser un verdadero tratado de derecho intermunicipal privado, porque se pacta la excepción de los preceptos del Fuero Real en favor de los vecinos de una de las villas, cuando demandaren en la otra, con lo que prueba también la tesis sostenida por mí en el Discurso al Fuero de Plasencia, publicado por D. José Benavides, referente á la vigencia dé aquel Fuero en Plasencia .

Copia de la carta partida por A. B. C. de alianza y hermandad entre Plasencia y Talavera.-Pergamino de 0,29 m. de ancho por 0,18 m. De alto que se conserva inédito en el archivo del Ayuntamiento de Plasencia.
«En el nombre de Dios, Amen. Nos los conceios de Plasencia é de Talavera á sservicio de Dios é de Iiuuestro SSeñor el Rey é apro e honrra é aguarda de nos y de todo quanto que ayamos, ffazemos é otorgamos nuestra bona hermandat en huno por los que aqui somos ú por los que vernau despues de nos para siempre iarnas que nos amemos é que nos onrremos e que nos ayudemos los hunos á los otros contra todos los omes del mundo que contra nos vinieran ó que si alguno de nos los Conceios sobredichos ffueremos contra otros omes ó contra otro Conceio ó Conceios algunos quales quier, Todavía guardando el Señorío del Rey. Otrosí otorgamos e ponemos entre nos que cada q .a aeaesciere (¿si alguno de nos?) Conceios sobredichos ovieren mester ayuda del otro Conceio e enbiasen por el quel venga á ayudar luego con quantas ayudas pudieran aver si detenimiento ninguno, Para aquel día quelos enbiasen dezir que los an mester, Assi como sobredicho es; e que ffagan ir todo su poder tambien como farien sobre sus cuerpos mismos . EL otrossi ponemos nos los Conceios sobredichos que quando que acaesciera que algun omen fuere demandar alguna cosa de la una á la otra, que los alcaldes onde ffuere la demanda que lo libren luego sin hueste de Rey é sin ferias y sin bozero á tercer dia e sin otro alongamiento
ninguno . EL nos los Conceios sobredichos otorgamos á fazer (esta) hermandat e esta postura bien é leal mientre a bona fe sin mal alguno . EL porque esto sea firme e estable e non venga en dubda, Nos los Conceios sobredichos mandamos lfazer dos cartas partidas por abete; EL ffezemos poner en ellas nuestros sellos colgados por testimonio. Yo FFelipe Godinez escribano la escrivi por mandado de Miguel muñoz escribano público del Rey en Plasencia é fize este mi SSinno >D en esta carta . ffecha la carta quatro dias de Abril, Era de mill trescientos i doze annos . Yo el dicho M .el escribano público del Rey en Plasencia la mi-de ffazer por que melo mado el Conceio.»

Al pie del pergamino aparecen recortadas las letras ABCDEF.

Illescas, 28 de Septiembre de 1893 .
DANIEL BERJANO,
Correspondiente.

Jose Antonio Pajuelo Jimenez - Pedro Luna Reina



lunes, 8 de septiembre de 2014

FILOMENO SANCHEZ RUBIO.

CRUZ LAUREADA A D. FILOMENO SÁNCHEZ RUBIO, CABALLERO CUBIERTO ANTE EL REY, Y GUADALUPENSE.

En la festividad de  la Patrona la Virgen de Guadalupe, queremos hoy dedicar este artículo, a unos de los héroes olvidados de nuestra tierra extremeña, y hacer un pequeño homenaje a él y a todos aquellos extremeños que permanecen en el olvido.

Hoy reproducimos el artículo de Rafael Moreno Tello.


Buscando en el Archivo, encuentro esta foto de D. FILOMENO SÁNCHEZ RUBIO (1), nacido en Guadalupe, Héroe y CABALLERO CUBIERTO ANTE SU MAJESTAD EL REY DE ESPAÑA, condecorado con la CRUZ LAUREADA DE SAN FERNADO por sus acciones heroicas en la Guerra de Filipinas, concretamente en la posición del "ASIENTO DE MABUYA".
 Desde muy pequeño oí relatar en casa las acciones de este valiente paisano, y recuerdo vagamente su figura, sentado en la entrada de su casa, ya bastante mayor.
 Curiosamente, a su entierro asistió la Banda de Música de Guadalupe, dirigida por mi querido padre, Alfonso Moreno Collado, y por última vez, ya que después de este acto, se tuvo que retirar de la Banda, por su enfermedad.
 Cuando en 1928, el Rey Alfonso XIII, acudió el 12 de Octubre a Coronar a la Imagen de la Virgen de Guadalupe, el día anterior en las escaleras del Atrio, esperaban la llegada en automóvil del Rey, un gran número de personalidades, Políticos, Militares, Religiosos, y junto al Alcalde de Guadalupe, vestido con una humilde chambra azul, unos pantalones de pana negros, zapatos de cuero y sombrero de raso, con una medalla en el pecho, se encontraba nuestro paisano D. Filomeno.
El Rey empezó a saludar a las distintas personalidades que permanecían todos descubiertos ante el Rey, a excepción de los Obispos y... de D. Filomeno.

 Cuando el Rey se acercó, y vio la condecoración que pendía de su pecho, la Gran Cruz Laureada de San Fernando, (que el Rey no poseía), pegó un respingó, se cuadró, dio un sonoro taconazo, se llevó la mano a la visera de la gorra y dando un paso atrás, se quitó la gorra y le tendió la mano a D. Filomeno, quitándose el guante de fina piel de cabritilla.

La gente y muchas personalidades que vieron aquello, se quedaban alucinando del gesto del Rey. No sabían que D. Filomeno era "CABALLERO CUBIERTO", Y por Real Orden, podía permanecer "Cubierto con su sombrero" ante Su Majestad Alfonso XIII.
Seguidamente, los mandos militares que acompañaban al Rey, se cuadraron ante D. Filomeno, que en posición de firme, recibía el saludo de los diferentes miembros del Ejército.


 Este gesto, no ha quedado reflejado en las fotos, pero lo sé de buena tinta, ya que todo el pueblo lo vio.
 Al día siguiente, tuvo el Privilegio y el Honor de desfilar, acompañando la Bandera de la Patria, al lado del Oficial que la portaba.
 Se le ve en el documental rodado en Guadalupe, bajando por la calle "Candelera" y a la derecha del Teniente, desfilando con paso marcial.
 Cuando D. Filomeno, falleció, quiso que su medalla luciera en el manto de la Virgen, y sus descendientes la entregaron al Monasterio, dónde estaba expuesta en el Joyero de la Virgen, cuando éste estaba en el Camarín. Al hacer el nuevo Museo de Mantos y Joyas, no sé dónde  habrán ubicado a la máxima Condecoración que España concede a sus Héroes.

Esta Condecoración, estaba dotada de una paga, que al fallecer el propietario, donó también al cenobio Guadalupense.

 Al finalizar la Guerra Civil, en 1939, tuvo que desplazarse a Madrid, como Miembro Activo, y Caballero de la Real Orden de San Fernando, a rubricar la concesión de la Cruz Laureada al Generalísimo Franco.
 Un hombre bueno y humilde, que nació vivió y murió en nuestro pueblo, y me da que olvidado (como tantos otros) entre los que tenían que tener memoria de sus gestos, de sus hazañas y de su HERÓICA VALENTÍA, DEFENDIENDO A ESPAÑA, SIENDO UNO DE " LOS ÚLTIMOS DE FILIPINAS",  portando la Medalla de su Virgen en los momentos difíciles que le tocó vivir.



(1) INFANTE CABALLERO DE LA ORDEN DE SAN FERNANDO. CABALLERO CUBIERTO ANTE SU MAJESTAD EL REY DE ESPAÑA.
  Filomeno Sánchez Rubio, soldado del Batallón de "Los Arapiles" nº 11, Condecorado con la CRUZ LAUREADA DE SAN FERNANDO de II Clase, por Real Orden del 23 de Febrero de 1899, (Diario Oficial del Ministerio de la Guerra núm. 43/1899) Guerra de Cuba. Acción del "Asiento de Mabuya" el 7 de Julio de 1897.

 "Al lanzarse nuestras fuerzas a tomar las posiciones enemigas, fue el primero en coronar una trinchera enemiga, apoyada en sus flancos, en acantilados inaccesibles y defendida por un gran número de insurrectos, habiéndose distinguido por su bravura en cuantos hechos de armas había tomado parte en la Campaña". (Relator)
 (Revista MEMORIAL DE INFANTERÍA NUMERO 60, 2009).

La Cruz laureada de 2ª clase es la destinada a premiar el valor heroico en el combate desde el grado de coronel abajo: es decir la destinada a los jefes, oficiales, suboficiales y clases de tropa y marinería.
Fue la número 1.442. Después del consabido juicio contradictorio se le otorgó el 23 de febrero de 1899, a don Filomeno Sánchez Rubio, soldado de Infantería, Batallón de Cazadores de Los Arapiles. Concedida por su valor en la acción del Asiento de Mabuya (Cuba), el 7 de julio de 1897, donde fue el primero en coronar la trinchera enemiga (DO 43).

Adjunto el enlace al documental gráfico que de este evento existe, dando la casualidad, que en el minuto 6 y 29", en el desfile de las tropas asistentes y acompañando al oficial que porta la bandera, desfila marcialmente D. Filomeno Sánchez Rubio.

                                  
                             Jose Antonio Pajuelo Jimenez- Pedro Luna Reina



sábado, 30 de agosto de 2014

Datos para la Historia. LAS IMÁGENES DE LA CATEDRAL.

IMÁGENES DE LA CATEDRAL.

Las catedrales de Plasencia guardan muchas tallas e imágenes de gran valor artístico, así como relicarios, libros, objetos sagrados etc..., entre las imágenes podremos destacar:


NTRA. SRA. DEL SAGRARIO, DE LA PLATA o SANTA MARÍA DE PLASENCIA

Esta imagen de la Virgen del Sagrario data del siglo XIII, es de estilo gótico (principios), también se la puede denominar de estilo francés, aunque su ejecución es española, seguramente de la escuela toledana. La talla es de madera (se cree que de alerce), está ahuecada por la espalda, lo cual es propio de estas imágenes, que acompañaban a los ejércitos de la época.
La imagen de la Virgen está revestida de plata, igual que la imagen del niño. De ahí que antiguamente, también se la llamase Nuestra Señora de la Plata.
La Virgen está sentada sobre una banqueta de madera cuyos laterales    también están adornados con elementos de plata.

Parece ser que esta imagen fue una donación real a la catedral de Plasencia.
Esta imagen junto con la de la Virgen de la Sede de Sevilla, son las mejores de la imaginaría medieval española. Desde luego la Virgen del Sagrario está considerada la de mayor calidad artística de Extremadura. (En Toledo hay otra imagen de este estilo, pero su cara fue retocada posteriormente).
En la actualidad se ha realizado una copia de esta imagen, y esta copia es la que preside el tabernáculo del Altar Mayor de la catedral. La imagen original se puede contemplar en el museo de la catedral.
Por la posición de la virgen (sentada), y por tener al niño en sus rodillas, podemos decir que es una virgen Teotocos (Virgen en Majestad).
Esta imagen fue seleccionada para exponerla en la exposición internacional de Barcelona del año 1.929.

  VIRGEN DE LA ASUNCIÓN

La imagen yacente de la Virgen de la Asunción llegó a Plasencia en el año 1.593 procedente de Salamanca, es de estilo renacentista, y solo tiene talladas las partes visibles, pues se hizo para ser vestida. Entre otros vestidos la Virgen cuenta con uno de terciopelo rosa, regalo de la reina Isabel II.        
Hay un contencioso con el pueblo salmantino de Navacarros el cual reclama esta imagen como suya, alegando que como pertenece a la diócesis de Plasencia pudo el obispo mandar el traslado de la talla a la catedral placentina. No se conserva ningún documento que acredite la propiedad de la imagen por parte del pueblo salmantino.
Anteriormente  a esta imagen hubo otra que debido a su estado de deterioro ya en el año 1.591 no se podía bajar para sacarla en procesión el día 15 de agosto que se celebra  su fiesta.
El arca que contiene a la Virgen, es  barroca, de maderas nobles, con incrustaciones de carey, oro y plata y el techo, por dentro, cubierto de plata repujada. Adornan el arca unas figuras de ángeles. Se construyó en el año 1.700. Esta magnífica obra de arte fue costeada por el obispo D. Bartolomé de Ocampo y Matía. Se la instaló en un espléndido altar de estilo churrigueresco obra de los hermanos Joaquín y José  Churriguera y de su sobrino Alberto, de este altar hay abundante documentación.
El citado altar es una copia casi exacta del que fabricaron estos mismos Churriguera para la ermita de la Montaña de Cáceres.
Al principio de trasladarla al altar donde está hoy, se la colocó en una urna de muy poco valor, hasta que el obispo  Bartolomé de Ocampo mandó hacerle la artística urna que  podemos admirar hoy.

Destacan las imágenes de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen. La imagen de San José no pertenece al retablo original.
El retablo original era de dos cuerpos, quedando como está hoy en 1.795, que estando  un sacerdote  francés que vino huyendo de la revolución francesa celebrando misa, se desprendió de su parte superior y al caer lo mató.
Esta imagen solo se expone a la contemplación de los fieles en los días de la novena de su festividad, el día 15 de Agosto, o si fuese preciso, por suceder alguna calamidad, hacerle rogativas. En tiempos pasados era tal la afluencia de devotos de toda la comarca que, el cabildo tenía que dejar abierta toda la noche la catedral, para acoger a los devotos que no tenían cobijo ni posada donde pasar la noche.
En el año de 1.725 por el mes de abril, se empieza a construir  el   retablo del altar de la Virgen de la Asunción, la cual desde que se trajo de Salamanca estaba colocada al lado de la puerta de la sacristía. En el sitio que hoy ocupa, estaba Nuestra Señora del Perdón, la cual fue trasladada a la catedral vieja y en su sitio se colocó un cuadro de Santa Inés, que había regalado a  la  catedral el  arzobispo de Burgos, el cual fue  Magistral de esta catedral de Plasencia.    
 Se tardó en construir el retablo  20 meses y costó 44.000 reales de vellón El dorarlo costó  36.110 reales y 32 maravedís, y no se terminó hasta  septiembre de 1.741
La reina doña Isabel II regaló a esta imagen un traje el cual suele tener puesto la Virgen.
El boletín eclesiástico de la diócesis  del mes de octubre de 1860 recogió este hecho con el siguiente texto:
“El día primero del corriente llegó el Regio manto que la acendrada piedad de nuestros Reyes Católicos dedica a María Santísima, en su Sagrada Imagen de la Asunción o del Tránsito, patrona de esta Santa Iglesia Catedral. S.S.I. dispuso se colocase en su Capilla, para que pudiesen ver y admirar los Placentinos, y cuantos de fuera quisieran acercarse al Palacio, la riqueza y primores del Regio regalo.
De acuerdo S.S.I. con el venerable Deán y Cabildo se celebrará solemnemente este suceso, haciendo la entrega a la Corporación el día 10 del corriente, y exponiendo a la veneración pública la Sagrada Imagen con su nuevo manto el día 12, oficiando de Pontifical, y sacándola en procesión por la Ciudad, para que satisfagan su devoción a la Santísima Virgen los habitantes de esta población religiosa, y los de sus cercanías; para dar gracias a Dios por la mediación de su Santísima Madre, por haber conservado la vida de S. M. la Reina Nuestra Señora en el peligro que ha corrido en el mar de las Baleares; para implorar su protección a favor de la causa de Nuestro Santísimo Padre el Papa Pio IX, que es la de la Religión, de la justicia y del derecho; y para que haga cesar  la persecución que sufren nuestros hermanos cristianos en la Siria.”

  SANTA MARÍA LA BLANCA.

 Esta imagen es de estilo gótico, de principios  del siglo XIV, es de piedra policroma y mide 1,76 metros de altura.
La Virgen está de pie, en la mano derecha tiene una paloma que ofrece al Niño, y con la izquierda lo sujeta.
Viste la Virgen  túnica, manto, y el velo de la sabiduría. Las coronas de la Virgen y la del Niño son de épocas posteriores.
Por la posición de la imagen y por la forma de coger al Niño, es una Virgen Odegetria bizantina, (Virgen de pie con el niño en los brazos).
Como la Virgen del Perdón, tenía su capilla en la catedral vieja, posteriormente se le dedicó un altar en el claustro y se le cambio el nombre por el de Nuestra Señora de la Encarnación.

LA ANUNCIACIÓN DE LA PUERTA DEL PERDÓN.


 La Puerta del Perdón de la catedral de Santa María es de estilo románico tardío, consta de un arco de medio punto, abocinado, con cinco arquivoltas, que apoyan en diez columnitas rematadas por capiteles.
Sobre la portada hay una hornacina que resguarda el grupo de la Anunciación. El hueco es un arco rebajado, y dentro de él  se figura la Anunciación de María por el Arcángel San Gabriel.
Ambas figuras son de piedra, de grandes dimensiones, y se encuentran  muy desgastadas y deterioradas por su exposición a los elementos.
Estas salutaciones eran típicas de las capillas bizantinas.

La Virgen está de pie, con un libro (Sagradas Escrituras) en la mano izquierda, el brazo derecho está levantado hacia el frente (no se sabe si tenía algo en la mano), viste túnica y manto, y sobre la cabeza tiene el velo de la sabiduría.
El rostro de la Virgen es muy bello y su mirada muy dulce.
El Ángel está de pie, avanzando hacia la Virgen, lleva en sus manos una larga filacteria (especie de pergamino) enrollada en sus extremos, en donde lee el mensaje divino. El Ángel lleva túnica talar con cinturón.
Estas figuras pueden datar de principios del siglo XIV.


NUESTRA SEÑORA DEL PERDÓN.

La Virgen del Perdón es de finales del siglo XIII, es de piedra policroma, tiene una altura de 2,15 metros, está de pie sobre un pequeño pedestal.
Viste una túnica y manto envolvente, a pesar de ser de piedra las vestiduras están realizadas de forma magistral y muy elegantemente.
En la mano derecha tiene un objeto redondo, y con la izquierda sostiene al Niño.
El Niño lleva en sus manos el Libro de la Sabiduría.       
Esta imagen fue seleccionada para exponerla en la exposición internacional de Barcelona del año 1.929.
Por la posición de la Virgen (de pie) y por la forma de coger al Niño sobre el brazo izquierdo, es una Virgen Odegetria bizantina.
Esta imagen estaba originalmente en la capilla de la cabecera de la nave izquierda  del altar mayor de la catedral vieja  Delante de esta Virgen se enterraban los obispos placentinos.
Esta imagen es muy parecida a las de Salamanca y Ávila, pero la de Plasencia tiene mejor ejecución.

NUESTRA SEÑORA DE LA ENCARNACIÓN


El Presbítero D. Esteban Ginés, al reimprimir en 1.905,  la Vida de María de Rozas, en un apéndice final habla de esta imagen de la Virgen. Y cuenta que al no saber su paradero preguntó al Sr. Chantre de la Catedral, el cual le informó que esta imagen estuvo en el claustro, pero al realizar obras se recogió en el interior. Cuenta que esta imagen es en todo muy parecida a la Virgen del Perdón, pero un poco más baja. Y que antiguamente tuvo capilla donde hoy (1.905) está la entrada al vestuario de canónigos. También dice que antiguamente tuvo cofradía.
Esta Virgen de la Encarnación parece ser que en la actualidad  es la Virgen  Santa María la Blanca de esta catedral.

EL NAZARENO

Entrando en la catedral por la puerta de las cadenas, nos encontramos a mano  derecha una capilla protegida por una reja. Dentro de esta capilla y en un retablo barroco se encuentra la imagen de Jesús Nazareno, conocido en la ciudad como “El Nazareno de la Catedral”. Esta imagen, junto con la Virgen del Puerto, son las de mayor devoción de Plasencia. La talla es de las llamadas de vestir, es decir, que solo están talladas las partes que se ven. En la espalda se encontró un papel  que dice así “La hizo en 1.693 Joseph Jiménez Sánchez de Logrosán”. Este papel lo  encontró el escultor vallisoletano Vaquero en el año 1945 al realizar una restauración a la imagen.
La persona que costeó la talla fue el maestrescuela D. Antonio de Almaraz Grijalva, y su escudo está representado en la reja de la capilla.
El emplazamiento original de la talla fue en una capilla del claustro llamada de los Mártires, en la cual está ahora la pila bautismal de la parroquia de Santa María.
Por los años 1866-68 se trasladó a su ubicación actual así como el retablo donde estaba ubicado.
A lo largo de estos siglos ha sufrido varias restauraciones, en una de ellas se le dulcificó el rostro y así llego hasta el siglo XX. A finales de este siglo se le volvió a su expresión original, cosa que causó un pequeño revuelo entre las personas devotas de la imagen, pues al ver la nueva fisonomía, decían que ese no era su Nazareno, sino que se lo habían cambiado.
El Nazareno tiene cofradía propia, una de las mayores de la ciudad, procesiona el Miércoles Santo, y es la única procesión que no sale de Santo Domingo, sino que sale de la catedral. Esta cofradía se fundó en el año 1.930.
Durante un tiempo en la capilla del Nazareno se guardó el Santísimo, dejando el altar mayor libre para que se pueda visitar, sin tener que llamar la atención a los turistas por falta de respeto hacia este Sacramento. Hoy se ha trasladado al Altar de las Reliquias.


CAPILLA DE LA PURÍSIMA

Frente a la capilla del Nazareno se ve otra pequeña capilla, la cual está incrustada en las paredes del coro, esta capilla de la denomina “de la Purísima” por la imagen que la preside. También están en esta capilla las imágenes de Santa Teresa, San Antonio, San Nicolás y varios santos franciscanos. En la reja que la protege podemos ver  el  escudo del Deán D. Fernando de Sotomayor, el cual está enterrado en ella. En las paredes se ven esculpidas en piedra las imágenes de San Jerónimo y San Gregorio.
En su primer momento esta capilla estaba dedicada a San Fulgencio, patrón de la diócesis, pero el Deán decidió al comprarla en 1.640 que la dedicaba a la Purísima.


CAPILLA DE LA SANTA CRUZ

En la pared exterior izquierda del coro, se encuentra esta capilla barroca  la cual está presidida por un Cristo acompañado por las imágenes  policromas de la Virgen y San Juan, las cuales parece ser que son anteriores al Crucifijo.
En una inscripción que hay en su interior se puede leer: “Este retablo i dorado hizo a su costa don Juan Caballero de Arias, Arcediano de Medellín. Año de 1.746”.   En la pared de la capilla se ven grabadas las imágenes de San Agustín y San Ambrosio.


CRISTO DE LOS DOCTORES

Esta talla del Crucificado es de época medieval, seguramente del siglo XIV, la cruz hace una labra de madera con escamas. Está situada esta imagen en el muro que hay entre la Puerta del Enlosado y el paso a la catedral vieja. Su ubicación anterior fue en la catedral vieja, en la capilla lateral derecha, al lado del Altar Mayor. Como este Altar Mayor de la catedral vieja era muy estrecho, se pensó hacer dos arcos en las capillas laterales y así darle más espacio, con lo cual desaparecieron estas capillas y las imágenes que estaban en ellas. El autor de estos arcos fue el cantero placentino Pedro González, y se realizaron en el año 1.483.

Cuentan las viejas crónicas que este Cristo era muy venerado por los estudiantes placentinos, los cuales se encomendaban a él para salir bien de sus estudios, de ahí quizás su nombre.


VIRGEN DE GUADALUPE

Junto al Cristo de los doctores que se encontraba en la catedral nueva, situado a mano derecha del órgano una imagen moderna de la Virgen de Guadalupe, Patrona de Extremadura. Aunque es una buena copia del original, no es muy grande su valor artístico.

                              




Pedro Luna Reina - Jose Antonio Pajuelo Jimènez
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