Buscar este blog

lunes, 30 de octubre de 2023

D.ALFONSO FERNAN PANIAGUA

 

Fernán-Paniagua (D. Alfonso).

 

 Uno de los personajes históricos más notables que se conocen en la historia de Plasencia. Nació en esta ciudad en 1264, del linaje de los de su apellido, que vinieron a Extremadura con D. Alfonso VIII, y cuyo escudo de familia, incrustado en la muralla de Plasencia, a la salida de la Puerta del Sol, a mano izquierda, denuncia claramente que su mejor nombre nace en Extremadura con el de la ciudad placentina.

Era nieto segundo, el D. Alfonso, de aquel famoso Sr. D. Nuno Fernán Paniagua, que en últimos del siglo XII acudió desde el antiguo reino de León, a favorecer las guerras del Rey D. Alfonso VIII, y asistió a la toma y fundación de Plasencia, como cuenta Matías Gil en su libro Las siete centurias, a la pág. 27, donde dice hablando de las primitivas murallas placentinas:

...Su cerca o muralla suponemos que sería construida por los árabes cautivos o prisioneros en Cuenca; los hornos de cal, para la mucha que se empleó en los muros, es opinión aceptable que estaban en las dehesas de la Berzocana y las Casillas, pues Cáceres entonces estaba en poder de los moros, no siendo posible surtir de sus caleras, únicas hoy de donde la ciudad se provee, y las que se encuentran a 14 o 15 leguas de distancia; nombres de celebridades en este periodo de verdadera elaboración, no podemos citar sino solo uno y un solo monumento histórico, a más de la gran cerca, como ya hemos dicho, construida en este tiempo.

 Ese nombre es el de Paniagua, apellido ilustre que tres hermanos, naturales del reino de León, llevaban, siendo de cerca de Astorga, señores del valle de Cimanes y de la villa de Villonarte, que fueron los primeros pobladores que vinieron a esta ciudad, llamado uno de ellos Nuño Fernández Paniagua, de donde procede por varonía el marquesado de Santa Cruz.



 El monumento es el escudo de armas de estos caballeros, puesto en la muralla, en el cuerpo de ella, de piedra finísima, indicando que estas armas se colocaron allí cuando se construyó la muralla y los muros se fabricaron en los anos de 1198 y 1199, inmediatamente después que la reconquista de los moros, cuando la tomo Aben-Jucef, a los diez y siete años de su fundación, en el de 1196.

 De aqui se deduce e infiere haber sido los Paniaguas de los primeros vecinos de esta ciudad, y que tenían mucha mano en el gobierno de ella, porque ningunas otras armas o escudos se hallan puestas en el muro hasta 300 años después, cuando pusieron las de los Carvajales en la Puerta de Trujillo, por la gran parte que tuvieron en la reducción de la ciudad a la corona Real; y porque entro por allí la gente que los Carvajales trajeron para acometer tan grave empresa, como a su tiempo diremos.

 Las armas que hemos indicado de los Paniagua están en el primer lienzo del muro a la Puerta del Sol... Todavía recuerdan a los Paniagua la dehesa llamada Torre de Paniagua, que en el repartimiento de estas tierras les toco, y el apellido que se conserva en familias de esta ciudad.

Tal es la familia de donde procede D. Alfonso, que en sus tiempos fue uno de los caballeros más famosos por sus hazañas en las guerras y su influencia en la política y gobernación de la ciudad placentina. Parece que falleció en 1327.

En un sepulcro que estuvo en la capilla de los Paniagua de la parroquia de San Juan en Plasencia, estaba esta sepulcral que lo declara así:

                 

                   A qui yaze el muy noble e muy magnifico

                   Caballero A Alonso Fernández Paniagua.

                    Fino era de 1365, que fue año de 1327.

Heraldica: De oro, con una encina de sinople, y un jabalí de sable al pie del tronco. Brochante sobre el todo, una banda de gules y en el cantón superior siniestro una flor de Lis azur.

 

                           José Antonio Pajuelo Jiménez – Pedro Luna Reina- José Gutiérrez Delgado

 

www.lavozdemayorga.blogspot.com                                 www.lavozdeplasencia.blogspot.com

 

 

 

 

 

lunes, 16 de octubre de 2023

SAN FULGENCIO Y SANTA FLORENTINA. 800 AÑOS

 

SAN FULGENCIO Y SANTA FLORENTINA. 800 AÑOS.

                            Urna de los restos cadavéricos San Fulgencio y Santa Florentina



Cuenta la tradición que en la invasión árabe los clérigos de Sevilla, huyendo hacia el norte, transportaban las reliquias de los Santos Fulgencio y Florentina y la imagen de la Virgen que el Papa San Gregorio regaló a San Leandro y que estaban en el panteón familiar en la iglesia de San Juan Bautista de la Palma.


Iglesia de San Juan Bautista. Foto extraída de internet.


Al pasar por Berzocana y en la fragosidad de esta tierra, dejaron enterrada el arca de alabastro en que estaban las reliquias de los Santos. Siendo tradición que fueron depositadas detrás de un "brezo cano". Por otro lado, en Guadalupe se depositó la imagen de Santa María.


Transcurrido el tiempo, aparecieron del siguiente modo: en el año 1223, el día 23 de octubre, se encontraba arando su finca en las inmediaciones del pueblo un labrador, al pasar el arado por un sitio, se arrodillaron los bueyes que llevaba, porque la reja enganchó con algo que les impidió seguir; tuvo entonces que descubrir el motivo, viendo que se había introducido en una argolla de hierro que estaba sujeta al arcón de piedra.

Dio cuenta a las autoridades y éstas descubrieron las referidas reliquias, que con toda solemnidad, fueron trasladadas a la iglesia y colocadas tras una verja de hierro en presbiterio, al lado del Evangelio.


En el interior del arca se encontraron las dos calaveras y bastantes huesos grandes, un velo y un peine de Santa Florentina, tierra y granos de trigo; también se cree que había papeles escritos, pero no se conservan en la actualidad. No se sabe con certeza el año que tuvo lugar, pero se cree fue:, en el siglo XIII.

En la Iglesia de San Juan Bautista, depositaria de los restos de los santos, en el frontal de la nave izquierda, hay un doble altar baldaquinado. En el superior de hermosas columnas estriadas, esta las urnas con los cuerpos de los mencionados, traídos a las tierras la Berzocana desde Sevilla en el siglo VIII, para salvaguardarlos de la invasión árabe.

A ambos lado del pétreo ataúd, que guarda el arca de plata regalo de Felipe II, en el que están depositados los restos sagrados.


Fue restaurado el templo en el siglo XVI por los obispos Vargas Carvajal y Ponce de León principalmente.

En 1610 se inaugura la capilla de los Santos, relicario de las Españas donde sus restos no han dejado de ser pretendidos por los fieles de Cartagena al haber estado allí de obispo San Fulgencio que se convierte en patrón de la diócesis de Plasencia.

La iglesia es una maravilla del gótico final renacentista, hermana menor de Santa María la Mayor de Trujillo donde igualmente trabajara el famoso cantero arquitecto Sancho de Cabrera. La bóveda del coro es una osadía al equilibrio y su órgano Dieciochesco una joya de excelente sonoridad y calidad.

Se organiza en tres naves de igual altura y separadas por seis esbeltos pilares fasciculados sobre las que se levantan bóvedas de crucería estrelladas. La Torre es mudéjar del s. XIV recuerdo de la primitiva iglesia de ladrillo y mampostería.

Su coro se configura como una gran tribuna al fondo del templo, de estilo gótico-tardío, construido durante el pontificado del prelado D. Pedro Ponce de León (1570-1573) cuyo escudo adorna la zona media de la balaustrada.


La capilla de los Santos data de 1610. La parte baja con retablo barroco sobre columnas toscanas con esculturas. La parte alta de construcción jónica cerrada por una bóveda. En el siglo XVII se antepone un retablo salomónico coronado por un monumental pelícano. El Sepulcro es de alabastro, en el se encuentran las reliquias de San Fulgencio y Santa Florentina, patronos de esta villa y de la diócesis de Plasencia.

 Al encontrarse sus restos dentro de la diócesis placentina, fueron nombrados patronos de la ciudad.


Declarada Monumento Histórico-Artístico de carácter nacional por decreto de 28-10-1977

 SAN FULGENCIO

Del latín fulgentem, significa "resplandeciente” Hermano de los santos Leandro, Isidoro y Florentina, fue obispo teólogo de gran elocuencia-Sabia hablar griego, hebreo, siriaco, itálico, gótico y latín. Nació en Cartagena en el año 564, de su educación de encargo su hermano Leandro, Arzobispo de Sevilla. Después de prestar su servicio de obispo de Cartagena, paso a Ecija (Sevilla), como obispo de esa grey no escamotea en sacrificios y penitencias que le llevan a las puertas de la muerte. Para reponerse retorna a Cartagena, durante seis años que pastorea aquella diócesis, de las que es patrono, escribirá sus Comentarios de los Libros Sagrados. San Fulgencio había vivido rodeado de santos, y al igual que sus hermanos es Doctor de la Iglesia, murió asistido por San Braulio Obispo de Zaragoza, un 16 de Enero del año 630.

Reliquias de San Fulgencio y Santa Florentina. Catedral de Plasencia.

                                                                SANTA FLORENTINA


Nació hacia el 540. Fue discípula de San Leandro y después maestra del menor de ellos. San Isidoro, que ya huérfanos, vieron en ella una segunda madre, de la que aprendieron a ser santos y sabios. Así que el hogar formado por Severiano y Túrtula fue templo y escuela de la que saldrán tres grandes Doctores de la Iglesia. Los tres hermanos en medio de la persecución arriana no dejan de velar por su hermana, por entonces Abadesa del Monasterio Benedictino Nuestra Señora del Valle de Écija, Falleció en el Año 633.


Retablo del convento de Santa Florentina en Écija.

 

                  José Antonio Pajuelo Jiménez – Pedro Luna Reina- José Gutiérrez Delgado

 

www.lavozdemayorga.blogspot.com                                                       www.lavozdeplasencia.blogspot.com

 

 

jueves, 5 de octubre de 2023

LOS CINCO COTOS DE LA CIUDAD DE PLASENCIA.

 

LOS CINCO COTOS DE LA CIUDAD DE PLASENCIA.

 

Las cañadas, abrevaderos, rescalvados[i] y cotos que contaba la comarca placentina hasta muy entrado el siglo XVII, eran en número y calidad bastante a satisfacer las necesidades del pueblo pechero y aun de los hombres de la clase media que no siendo labradores ni ganaderos, necesitaban de las hiervas y pastos de montes para las cabezas de ganado que sostenían para su recreo o alimentación. Detentadas en su mayoría estas propiedades comunales, no queda de ellas sino su recuerdo en el libro del Concejo, aunque todos los vecinos sabían al dedillo los linderos de los cinco cotos de la ciudad, como conocían las cañadas, abrevaderos y rescalvados que en su tiempo tuvo el Concejo para uso común.

El palacio del Concejo, las plazas, fuentes públicas y paseos, mejoraron el aspecto de la ciudad en las dos últimas centurias siglo XVIII y siglo XIX.

He aquí los cotos que tenía el concejo para el bien común:



EL COTO DE SAN ANTÓN: 

Este coto lindaba con todas las viñas de los Barriales hasta dar al molino de la pared bien hecha ( que ya existía con este nombre) y de allí con el coto que dicen de la Navalonguilla, todo el arroyo que va por el molino de Francisco Cordero (se ven hoy las ruinas del molino) a dar derecho al santuario de la Virgen del Puerto, y por otra parte de arriba con toda la raya de la dehesa de Valcochero, a dar al Palomar del Maese Cristóbal, y de allí al osario de los judíos que es el Berrocal, según esta amojonado.


COTO DE LA FUENTE DE LA ZARZA: 

Este coto comenzaba desde San Lázaro todo el rio abajo a dar a la raya de la dehesa del Berrocal, y de allí a dar al Carrascal de la Franca, y de allí a los mojones de la dehesa de la casa de campo, a dar con los mojones de entre la dehesa de la Pardala a los dichos cotos, y de allí vuelve a los aceitunos que eran de Ahumada, y todo el camino a raíz de las viñas, que es el camino que va a Palacios hasta volver a San Lázaro.

COTO DE CALZONCILLOS: 

Comienza desde los Tejares y va lindando con todas las viñas que dicen de Calzoncillos arriba, hasta deslindar con la dehesa del Hoyo y toda la cimbre derecha a dar al camino de Malpartida, y vuelve todo el camino de Malpartida abajo, deslindando con la dehesa de Hosada, a dar al Ejido y a los Tejares donde comenzó.




COTO DE LA TINAQUERA: 

Deslindaba por la parte de arriba de la dehesa de Cuadrilleros, y con el baldío que decían Herruza, y con las viñas que decían Valdesoriano y de la Tinaquera y con el camino de Jaraíz por una parte.

COTO DE MATASANOS: 

Lindaba con una parte con la dehesa de Hosada y con la dehesa de San Esteban y con el Haza del Pozo y por un lado con la dehesa del Tizuelo, más tarde llamada Terzuelo.
Estos dos cotos de Matasanos y la Tinaquera quedaron después Baldíos, para que en cualquier tiempo pudieran aprovecharse por los vecinos de la ciudad.
Las Viñas, las Huertas y la Isla, merecieron también preferente atención por estas ordenanzas, que sentimos no poder dar a conocer en toda su extensión.

           José Antonio Pajuelo Jiménez – Pedro Luna Reina- José Gutiérrez Delgado

 

www.lavozdemayorga.blogspot.com                                 www.lavozdeplasencia.blogspot.com

 

[i] Ensanchamiento de las cañadas, de donde descansan los ganados que pasan por ellas.

2.- Extremadura. Monumentos-Arte Historia.Nicolas Diaz y Perez. Volumen 12. Pag.924-925.1887

 














domingo, 24 de septiembre de 2023

UN DIA DE HISTORIA EN LA CIUDAD DE PLASENCIA


El articulo que presentamos tiene la finalidad de guardar los diversos actos que tendrán a cabo en la celebración de la salida de la ermita de la imagen de la Virgen de la Salud.

La Virgen salió de su ermita por sesta vez en 300 años con  motivo del Año Jubilar Mariano


Plasencia ha vivido un momento histórico en lo que a tradición y devoción se refiere, pues con motivo del Año Jubilar Mariano, los placentinos podrán ver a la Virgen de la Salud fuera de su ermita por sesta vez en los 300 años de su construcción, efeméride que se celebra.


La Ermita de la Salud, situada en el arco de Trujillo, tomaba el testigo a una antigua devoción a la Virgen de los Remedios. Fue con la cura de numerosos enfermos a través del ‘Milagro de la lámpara’ cuando se cambió la devoción a la Virgen de la Salud.

En 1721 se empieza a construir su ermita, que finaliza en 1723. Desde aquellas fechas hasta hoy, la imagen de la Virgen sólo ha salido en cinco ocasiones.
3/6/1721 con motivo del comienzo de las obras de la ermita.
Noviembre de 1855 (por la desaparición del cólera).
29/9/1883 a 14/10/1883 (contra la viruela).
27/4/1913 a 18/8/1913 (por obras de restauración).
7/12/1954 como clausura Año Mariano en Plasencia con motivo del dogma de la Inmaculada.



Será por tanto, la sexta vez en la historia que sale de la Ermita, en esta ocasión, por el Año Jubilar y con este motivo se ha elaborado un rico programa cuyos actos conmemorativos del tercera centenario de la construcción del edificio se han dado a conocer este martes por don Juan Luis García Díaz, párroco in solidum de la Unidad Pastoral Plasencia Intramuros (parroquias de El Salvador, San Nicolás, San Esteban y San Pedro), y por don Rafael Herrera Iglesias, Mayordomo de la Devoción de Nuestra Señora Virgen de la Soledad.


Ambos han insistido en la importancia del marcado carácter popular, sobre todo de la procesión, para recuperar y mantener una devoción que ha estado unida a la ciudad de Plasencia y a la Diócesis durante siglos y que supone un acontecimiento histórico para ciudad. Este sentimiento se observará también en el acompañamiento, con tamborilero y grupos de baile. Además, han señalado que, durante la procesión (cuyo recorrido se detalle en el programa), habrá dos paradas, en la Plaza de San Nicolás, y en la entrada de la SI Catedral.

Ubicada en la Puerta de Trujillo, encima del Arco, se encuentra la Ermita de la Salud, una pequeña construcción barroca que se termina de construir en 1723, por lo que este año se conmemora su 300 aniversario, siendo una de las efemérides del Año Jubilar Mariano concedido a la Diócesis por la Santa Sede (las otras dos son el 300 aniversario de la construcción del Santuario de la Virgen del Puerto y los 800 años del hallazgo de las reliquias de San Fulgencio y Santa Florentina en Berzocana).


La ermita tiene una decoración de estilo barroco y fue restaurada por última vez en 1999, aunque conserva numerosos elementos centenarios y originales en un espacio relativamente pequeño. Acoge la imagen de la Virgen de la Salud, que ha salido de la construcción en contadas ocasiones. De hecho, la última vez que procesión fue en 1954, con motivo de otro Año Mariano, por lo que hablamos de todo un acontecimiento histórico.



ACTOS DE CELEBRACIÓN DE LOS 300 AÑOS DE LA ERMITA DE LA SALUD, RAMO Y NOVENARIO DE LA VIRGEN DE LA SALUD



SÁBADO 23 DE SEPTIEMBRE
Rosario de la Luz a las 21 horas, con la Virgen en el balcón de la calle Trujillo.
Mercado de artesanos de 19 a 24 horas.

DOMINGO 24 DE SEPTIEMBRE – DÍA DEL RAMO DE LA SALUD
10:30 horas. Procesión. Recorrido: Salida de la ermita, calle Ancha, calle Coria, San Nicolás, calle Blanca y SI Catedral.
12 horas. Misa del Ramo en la Catedral, oficiada por el Sr. Obispo, Monseñor don Ernesto Jesús Brotóns Tena.
A continuación de la misa, regreso de la Virgen a su ermita

DOMINGO 1 DE OCTUBRE
12 horas. Misa en la ermita.

MARTES 3 DE OCTUBRE
Sorteo del tradicional cerdo de 15 arrobas.

TODOS LOS DÍAS. DESDE EL 24 DE SEPTIEMBRE HASTA EL 2 DE OCTUBRE, EN LA ERMITA
De 10 a 14 horas y de 17 a 21 horas, mesa petitoria en la ermita, venta de papeletas para el sorteo del cerdo y de obsequios de los devotos.
17,30 horas. Rezo del Rosario.
Desde las 18 hasta las 21 horas. Novena leída por lectores
19 horas. Misa.

 

           José Antonio Pajuelo Jiménez – Pedro Luna Reina- José Gutiérrez Delgado

 

www.lavozdemayorga.blogspot.com                                 www.lavozdeplasencia.blogspot.com

 

 

sábado, 9 de septiembre de 2023

LA ERMITA DE LA VIRGEN DE LA SALUD. 300 AÑOS

 LA ERMITA Y LA VIRGEN DE LA SALUD.


Desde hace mucho tiempo, unos 800 años, se viene dando culto a esta bella Imagen de María con el Niño. Hay quienes afirman que desde Alfonso VIII, fundador de nuestra ciudad, al expulsar a los moros de la misma, mandó hacer y colocar  sobre la puerta de Trujillo, una imagen de la Virgen, igual a la que el tenía gran devoción y le acompañaba en sus expediciones. 

Otros afirman, y es lo más probable, que esta bella Imagen de la Virgen de la salud, realizada en piedra,, parecida a la que se encuentra en la Puerta del Sol,  se hicieron y colocaron a ser embellecidas dichas entradas en tiempo de los Reyes Católicos en el año 1498.

Los primeros documentos escritos, que se encuentran en el archivo del Santuario de la Salud, datan del año 1624. Los vecinos de la calle de Trujillo y Ancha se reunían para nombrar a las personas responsables, que iban a organizar las fiestas anuales en honor de Nuestra Señora y de recoger las limosnas para sufragar los gastos de las fiestas y de la celebración en los domingos y días de festivos, de la santa Misa, en la pequeña, primitiva y antiquísima capilla.

EL MILAGRO DE LA LAMPARA.

El domingo 13 de julio, manó y derramo aceite, la lampara, que alumbraba a la Virgen, desde la noche del domingo hasta el martes siguiente.
Informaron y testificaron dicho milagro, como consta en el archivo del santuario, el arcediano Pedro de Arellano, Provisor y Vicario de esta ciudad las siguientes personas. D. Francisco Rodriguez de Orozco, Don Gaspar Gonzalez, Don Alonso Sanchez de Herrera, Dª Inés Diaz, Dª Ana Corrales.  D.Mateo Martinez. Dª Ana de la Vega. D. Antonio Ruiz de Trejo. D. Pedro Sanchez. D. Juan Pardo de la Cruz.El reverendo D. José Martin beneficiario de la Santa Iglesia catedral, quién además de testificar el milagro, testimonió la honradez y el buen crédito de los testigos declarantes.

Parece ser, que anteriormente se la llamaba, Virgen de los Remedios, como consta en el libro de  actas del santuario, siendo a partir de 1654, pasa a llamarse Virgen de la Salud, cambio dado por el milagro  de la lampara y de las curaciones milagrosas realizadas en algunos enfermos, que usaron dicho aceite para su curación, según consta en las declaraciones de varios testigos.

La capilla actual, la Junta de la Devoción, acordó construir una nueva capilla y se comenzaron los preparativos para ello. La anterior capilla, era muy pequeña, pues apena cabían dentro un sacerdote, monaguillo y seis o siete personas.

En 1718 se habían recaudado 3.252 reales, pues lo donativos habían comenzado a reunirse unos años atrás, para fabricar la nueva capilla- Se comenzaron hacer las gestiones a toda prisa, arrendaron un horno para fabricar ladrillos y tejas, compraron madera de pino y el 8 de septiembre decidió el cabildo de la cofradía iniciar las obras en la primavera del año siguiente.

Las obras comenzaron el 5 se abril del año 1721, siendo trasladada la imagen a la santa Iglesia Catedral, colocandola en la llamada capilla de San Juan, celebrándose en estos años la novena, colocando la Imagen a la derecha del altar mayor, en el mismo lugar donde suele ponerse a la Virgen del Puerto cuando baja a la ciudad. Ante la grave sequía que padeció la ciudad en el verano de 1722, durante los tres días siguientes a la fiesta, celebrada el 27 de Septiembre, se hicieron solemne rogativas a la Virgen de la Salud, pidiendo lluvia, lloviendo copiosamente en los días posteriores,

Las obras , en la que se gastaron más de 46.000 reales que llegarían a 100.000 si se contaran los materiales donados, se prolongaron durante 20 meses, hasta finales de 1723. Durante el año 1724, se hicieron todas las puertas y el balcón de cerrajería que da a la calle Trujillo. Finalmente la obra se dio por terminada el 2 de abril de 1725, día en que el obispo Laso de la Vega bendijo dicha capilla,
Conversión de San Francisco. José de Mera.
Es el día 1 de mayo de 1725, la Junta de la Devoción, decidió traerla al nuevo santuario. Es el día 22 de mayo de dicho año, todo el pueblo de Plasencia, acompañado por las autoridades de la ciudad, cabildo y hermandades, religiosos, traen procesionalmente a la Virgen desde la catedral a su nueva y hermosas casa, realizada con las limosnas y trabajo de muchos de los devotos, celebrándolo con cuatro comedias, toros y fuegos sus tradicionales fiestas, además de sus tradicionales fiestas, además de las solemnidades litúrgicas.


El obispo Francisco Laso de la Vega y Còrdoba ( 1721-1728) había ocupado la mitra de Ceuta y profesado como fraile en el convento dominico de San Pablo de Sevilla antes de alcanzar el Solio placentino. En su obispado se le recuerda como gran benefactor de la diócesis, y de nuestra ciudad, llevó a cabo la remodelación del Palacio Episcopal y en la ermita de nuestra Señora de la Salud para la que mando mandó construir y dorar el retablo que la alhaja y tal vez el cuadro de José de Mera, pintó  en 1723, con el tema de la conversión de San Francisco.

Por estas fechas 1812, se iniciaron a lo largo de todas las calles de Plasencia, cada día de la semana por distintos recorridos, el rezo del santo rosario, conservado hasta el año 1931.

Los primeros estatutos de la Devoción de Nuestra Señora de la Salud de Plasencia, formados por la Junta Directiva, se realizaron en septiembre de 1867, y aprobados por el Prelado de la Diócesis D. Gregorio María el día 10 de septiembre del mismo año.


En 1913, la Virgen fue trasladada a la iglesia de Santo Domingo, para que D, José Codsina decorara y pintara la capilla de la Virgen y sus exteriores, recibiendo la cantidad de 1642 pesetas. Regresando procesionalmente la Virgen a su capilla en el año 1913 el día 12 de agosto a las siete de la tarde.

Hay constancia que la Virgen de la Salud, ha salido en procesión varias veces, una en 1918, rogativa para que acabase la epidemia asesina de gripe, y otra en 1957 que podría ser la fecha a la que corresponde la fotografía.

A la vista de todos están las ultimas obras realizadas, arreglos de tejado, restauración y dorado interior. El Sr. Obispo Villaplana Molina, aprobó los últimos estatutos que la Junta de esta época había confeccionado.



En el mes de septiembre de 2023, la Virgen de la Salud ha sido sacada de su hornacina, estando presente frente al altar. No conociéndose este acto desde 1957.Nuestro agradecimiento a Damian Beneyto por habernos facilitados esta fotografías en el dia de la fecha.

           José Antonio Pajuelo Jiménez – Pedro Luna Reina- José Gutiérrez Delgado

 

www.lavozdemayorga.blogspot.com                                 www.lavozdeplasencia.blogspot.com

 




sábado, 2 de septiembre de 2023

LA LEYENDA DEL BERROCAL

 

           EL BERROCAL –(LEYENDA)

Hoy les vamos a narrar una leyenda que nos contó  en noviembre  del año 1901,  don Pedro Sánchez Ocaña en el periódico   “El Noticiero Salmantino”

Don Pedro dedicó esta leyenda a su amigo don Joaquín Rosado Munilla, que era redactor  del periódico  “El Correo Placentino”

Como podemos ver, contiene varios errores históricos, pero tengamos en cuenta que solo es una leyenda.

 


 

Allá en el Occidente de la ciudad, y a pocos metros fuera de la muralla, se alzaba el orgulloso castillo de los antepasados de Aben El Ahmar, y que este había heredado de sus mayores, en unión de otras cuantiosas haciendas.

Era una fortaleza admirable, y en ella vivían felices el viejo Ahmar y su hija Sahara, una doncella de lo más hermoso que pudieran concebir las exaltadas imaginaciones de aquellos árabes.

En el citado castillo, era fama que se encerraban grandes tesoros, enterrados, y estas creencias vinieron a afirmarse, cuando sintiéndose morir el viejo El Ahmar, hizo colocar arriba, en lo alto de un enorme peñascal, una T, como indicando a su posteridad que bajo aquella letra se ocultaban sus fabulosos tesoros.

Momentos antes de morir el viejo El Ahmar, llamó a su hija, y con voz temblona y arrasados  de lágrimas los ojos, se expresó así:

- Hija mía, bien siento que no seas varón, para que continuaras las tradiciones gloriosas de nuestra casa; pero mujer y todo, bien puedes cumplir los deberes  que nuestro nombre te impone. Los cristianos empiezan a ganar terreno, y no pasará mucho tiempo sin que los tengamos a las puertas de nuestra hermosa Placencia. En mis últimas horas, solo te ruego que, si preciso fuera, emplees todos los tesoros que bajo la insignia inicial se esconden, en combatir contra esa turba maldita. Si así lo haces, ten en cuenta, hija mía, que Alah es muy grande, y El te premiará, y si no lo haces, El convierta mi oro en mar que te ahogue.

Momentos después de proferir la maldición aquella, expiró el viejo El Ahmar, quedando su hija desolada y llorando en una de las hermosas habitaciones del arabesco castillo.

Que los cristianos ganaban terreno lo veía cualquiera; y, sin embargo, la hermosa Sahara no se disponía a combatir.

Una tarde paseaba la musulmana por los accidentados alrededores de su castillo, en compañía de un antiguo siervo de la casa, cuando divisaron un grupo de cristianos que hacía Placencia  venían.

-¡Huyamos! – exclamó el siervo.

-¡Huye tu si quieres! – contestó la doncella. – Yo esperaré a pie firme y les suplicaré respeten mi castillo.

Y conforme lo había dicho, lo hizo.

Acercó su hermoso caballo a la musulmana el apuesto don García, y echando pie a tierra, habló con Sahara, por largo tiempo.

El secreto de esta primera conferencia, no ha dejado de serlo, ni se  sabe tampoco el precio por respetar su castillo exigiría  el cristiano a la doncella.

Pero aquella noche, después que el valeroso García se había replegado con su gente, hacia donde  las tropas cristianas tenían sus avanzadas, se vio salir del castillo a la musulmana, pálida y temblorosa y sentarse junto al peñascal que en su cima ostentaba la T que El Ahmar, había escrito.

Instantes después, cuando la luna empezaba a asomar por detrás de los picachos de Oriente, se oyó  el galopar de un caballo y se divisó a lo lejos la silueta de un apuesto doncel que hacia el citado sitio caminaba.


Cuando don García llegó, lanzó un suspiro la mora y apenas ató el cristiano su caballo, corrió hacia donde la doncella estaba y sonó un beso atronador, ardiente, cuyo eco parecía una carcajada sarcástica, conforme retumbaba entre las peñas…

La luna, se había obscurecido tras las vaporosas gasas…

Al despedirse, fijó don García sus ojos en la T, y preguntó a la musulmana  la solución de aquel signo.

-¡Son los tesoros de mis antepasados! – exclamó la doncella.

-Vamos a verlos – contestó el cristiano.

Y juntos bajaron una escalinata, pero al llegar a la sala subterránea de las riquezas, un torrente de agua  la inundó de pronto y envuelto entre las ondas desapareció para siempre el hermoso cuerpo de la musulmana.

Cuando loco de espanto salió de la cueva don García, montó en su caballo, y a galope tendido salió de aquellos sitios que creyó encantados.

Lejos ya del castillo, volvió la cabeza y vio claramente, al través de los primeros rayos del sol que nacía un letrero sangriento, del que la T de piedra era la primera letra…

No era tesoro lo que decía, sino ¡¡¡TRAIDORES!!!

Y aún se conservan en Plasencia, con el nombre de “El Berrocal” las ruinas del arabesco castillo, en cuyo alto se ve la T de piedra, como aún existe también la sala de agua que sepultó para siempre el cuerpo de la hermosa Sahara.

 

                    José Antonio Pajuelo Jiménez – Pedro Luna Reina- José Gutiérrez Delgado

 

              www.lavozdemayorga.blogspot.com                                 www.lavozdeplasencia.blogspot.com

     Autor: Pedro Sánchez-Ocaña Acedo Rico.             

 

 

 

                         

 

viernes, 25 de agosto de 2023

PLASENCIA Y JOAQUIN SOROLLA

 

PLASENCIA Y JOAQUIN SOROLLA

 

Hace exactamente 100 años que nos dejó el pintor español Joaquín Sorolla Bastida ( Valencia 27 de febrero de 1863- Cercedilla 10 de agosto de 1923).

Por estas fechas a finales del mes de septiembre de año 2009, tuve la ocasión de visitar la exposición de Sorolla de los cuadros que pintó en las dIferentes regiones  España , del insigne Pintor Levantino, no podía faltar el homenaje de nuestra Ciudad hacía el único de los grandes pintores españoles que llevó a sus lienzos de forma magistral el paisaje placentino. El Mercado

Cuando Sorolla recibió el encargo de la Hispania Society de pintar una serie de cuadros sobre diversas regiones españolas, eligió Plasencia para aquí componer el representativo de nuestra Extremadura.

Para su obra escogió como fondo la perspectiva que, aún día es de un encuadre extraordinario y motivo de admiración para los turistas, quienes para perpetuarla obtienen de ella sendas instantáneas; nos referimos a la panorámica que ofrece Plasencia a su entrada por el Puente de Trujillo con ese telón de fondo tan singular que es nuestra Catedral y el Palacio del Obispo.

Este precioso panorama supo captarlo Sorolla con la maestría que le llevó a las más cimeras cumbres de la Pintura Española.


La composición es un acierto pues los personajes del primer plano "un grupo de montehermoseños, ellas montadas sobre mulas, ellos a pie y ante el grupo una piara de cerdos", es un estudio completo de caracteres de los retratados y de la indumentaria que portaban.

Este cuadro, en cuya ejecución empleó Sorolla casi todo el mes de Octubre de 1917, lo realizó en el jardín de la casa  de don Fernando S. Ocaña, de quien fue huésped durante el tiempo que permaneció en Plasencia.

Tomó Sorolla, como modelos para su obra, auténticos montehermoseños "de la familia de los campanilleros" quienes acudían con su indumentaria a nuestro mercado del Martes.

También, por aquellos días, ejecutó Sorolla un retrato de la modelo llamada  Marcela, que  se conservaba en Plasencia en la colección de don Pedro S. Ocaña Delgado, posiblemente vendido a un coleccionista de obras. El tiempo que permaneció Sorolla en nuestra Ciudad sirvió para sellar una sincera amistad, mantenida a través de una cálida correspondencia  y presentes por parte del Artista en prueba de reconocimiento a las atenciones recibidas de la familia Sánchez Ocaña.

El cuadro que nos ocupa se halla en la actualidad en Nueva York, en el local social de la Hispania Society, y no diremos que sea el mejor de la serie, pues no tenemos capacidad técnica para ello, pero si desde luego es el de mayores dimensiones y el que ocupa  lugar preferente, pues se ha situado en el rellano del piso principal de la escalera de Honor.

Por este solo detalle de haber perpetuado en uno de sus cuadros un trozo de Plasencia, bien merece que le dediquemos estas líneas para unirlas modestamente al coro de las que hoy se levantan en toda España en honor del Pintor de la luz, como se le conoce.

Sorolla solía componer sus cuadros al aire libre, utilizando la luz natural como fuente principal. Se apoyaba en bocetos y estudios preliminares antes ce comenzar la pintura final. Su proceso de trabajo implicaba capturar la espontaneidad y el movimiento en sus obras. Sorolla también se inspiraba en la observación directa de la vida cotidiana y los paisajes, incorporando detalles realistas y colores vivos en sus composiciones. Además, experimentaba con diferentes técnicas de pinceladas y texturas para lograr efectos de luz y atmosfera en sus cuadros.

 Tía Marcela.

Para su obra Joaquín Sorolla  tomó como modelos a los montehermoseños que acudían al martes, entre ellos a una mujer llamada Marcela que venía con su indumentaria al mercado y que posó para la realización de un cuadro que regala a la familia de Pedro Sánchez Ocaña; así sellar su amistad en prueba de agradecimiento a las atenciones recibidas por la familia durante su estancia en Plasencia, pinta  bocetos  con destino a la colección de tipos  trajes regionales españoles, encargados para decorar la Hispanic Society de Nueva York.
El cuadro es un óleo sobre lienzo de 104 por 80 cm, firmado y fechado en el ángulo inferior derecho; (1917 J. Sorolla).




Representa  a la montehermoseña “Tía Marcelina” ataviada con el traje regional y apoyada en la puerta del patio de una casa placentina, la mirada distante y perdida, parece, sin embargo estar clavada en el espectador. Los pliegues del delantal dan un breve movimiento a esta figura por lo demás estática y en actitud de reposo. La técnica impresionista de amplias pinceladas fluidas y sueltas está presente en el fondo, formado por  paredes del patio donde, a base de blancos, grises azulados y beiges, logra dar la sensación de profundidad y esa atmosfera especial típicamente impresionista.
Obra de buena factura que nos presenta a un Sorolla tratando temas distintos de sus típicas marinas en las que juega con el agua, la luz mediterránea y las pieles mojadas de los niños.

Colección de los herederos de D. Pedro Sánchez Ocaña Delgado.

Biografía. Plasencia Patrimonio Documental y Artístico. Instituto Cultural el Brocense- Diputación Provincial de Caceres. Pag. 114. año 1988.



Jose Antonio Pajuelo Jiménez - Pedro Luna Reina. José Gutiérrez Delgado

www.lavozdemayorga.blogspot.com                                 www.lavozdeplasencia.blogspot.com